Los alimentos integrales deben promoverse según sus beneficios para la salud, pero el término necesita una definición estándar para fomentar la innovación entre las empresas de alimentos, señalan los investigadores de la nutrición.

En un artículo publicado en la revista Proceedings of the Nutrition Society, Chris Seal y Iain Brownlee del Centro de Investigación de Nutrición Humana de la Universidad de Newcastle, dijeron que cada vez había más pruebas de los beneficios de los alimentos de grano entero, pero la definición de “grano entero” varía en todo el mundo.

“Es clave en esta área la definición de ‘grano entero’ y ‘alimentos integrales’, para que pueda ser aplicada a datos publicados y, finalmente, para permitir mensajes de salud pública claros con recomendaciones para el consumo de GE [grano entero]”, indicaron los investigadores.

Muchos países, incluyendo el Reino Unido, los Países Bajos, Alemania y los Estados Unidos, recomiendan aumentar el consumo de granos enteros. Sin embargo, no existe una definición respaldada legalmente de lo que constituye un grano entero. Cada país tiene su norma y su definición sobre lo que es un grano entero y no hay estándares.

Establecer una definición puede parecer bastante simple, pero la tarea ha generado controversia desde que la Asociación Americana de Químicos de Cereales (AAQC) estableció la primera definición formal en 1999. Se especifica que las partes del grano deben permanecer en sus proporciones naturales, pero surgieron preguntas sobre lo que podría ser aceptado como un grano. ¿La soya cuenta, por ejemplo?

Más recientemente, los granos enteros se han definido mediante el proyecto europeo Health Grain, que acepta pequeñas pérdidas de componentes a través del procesamiento, -a diferencia de la definición AAQC. Pero también respalda la relación natural entre el germen, el endospermo y el salvado. Además, su definición incluye una lista completa de los granos comúnmente disponibles, pseudo-granos y arroz salvaje.

En cuanto a los alimentos de grano entero, han surgido desacuerdos similares: “Un número de definiciones acordaron que los alimentos de Granos Enteros, deben contener más de la mitad de su peso en fuentes de grano entero”, escribieron los investigadores. “Los desacuerdos se presentan con relación a si esto debe ser expresado como el contenido de materia seca del producto, o si deben basarse en las declaraciones de ingredientes.”

Si el peso seco fuera el factor determinante, esto podría excluir algunos productos con alto contenido de humedad, como el pan y productos secos como la pasta de grano entero o cereales para el desayuno, que requieren de agua o leche en su preparación.

En conclusión, los autores instan a que se desarrolle una definición estándar de grano entero y de alimentos integrales, pero añadieron que deberían tener en cuenta qué tan generalizadas pueden ser estas definiciones.

“Los mensajes de salud deben basarse en lo que consume la población objetivo, a qué desafíos se enfrentan o se espera que enfrenten y cuál es la calidad de la evidencia, en relación con la asociación del consumo de alimentos integrales, con los resultados de salud en este grupo de población”.

Fuente: Chris J. Seal, Iain A. Brownlee Whole-grain foods and chronic disease: evidence from epidemiological and intervention studies” Proceedings of the Nutrition Society – Cambridge.org

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