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Más allá de las dietas: Enfoques saludables para el bienestar

M en C. Darling Castillo Cruz

Coordinador académico de la licenciatura en Nutrición

Universidad Anáhuac, Mérida

La búsqueda de una vida saludable e incluso prolongada, hoy en día hace que cada vez sean más las personas interesadas en una variedad de dietas y/o estilos de vida con el fin último de obtener bienestar. Sin embargo, la realidad es que el concepto de salud va más allá de simplemente restringir ciertos alimentos o seguir patrones de alimentación o conducta específicos. A través de una reflexión, tomado en cuenta el enfoque del bienestar, explicaremos la importancia de la nutrición, la actividad física y la salud mental

En el mundo actual en donde la información, específicamente sobre dietas, alimentos y nutrición está al alcance de todos, es importantísimo saber distinguir las fuentes de información que nos hablan con bases y fundamentos científicos e ir más allá de la mera adopción de dietas de moda. 

La nutrición va mucho más allá del hecho de solo contar calorías. La nutrición desempeña un papel crucial en la salud; hay que tener claro que la calidad de los alimentos es igual de importante que la cantidad. Explorar la importancia de una dieta equilibrada que incluya una variedad de alimentos ricos en nutrimentos es esencial para satisfacer las necesidades del cuerpo. Pero, entonces, nos podemos preguntar: ¿cómo se logra el equilibrio en la dieta? Lograr un equilibrio en la dieta implica consumir una variedad de alimentos para obtener los nutrimentos esenciales que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. Aquí encontrarás unos consejos prácticos: 

  • Incorpora alimentos de todos los grupos principales, como frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y lácteos. Todos son importantes. 
  • No hay alimentos malos, la clave está en mantener un equilibrio adecuado entre las cantidades de diferentes grupos de alimentos. Controlar las porciones puede ayudar a evitar el consumo excesivo de calorías y mantener un peso saludable.
  • Prefiere alimentos frescos y poco procesados, en lugar de opciones procesadas y con aditivos. Los alimentos frescos tienden a ser más ricos en nutrimentos. 
  • La diversidad en colores y texturas nos ayuda a integrar una dieta con una variedad de nutrimentos. Por ejemplo, las verduras y frutas de diferentes colores aportan diferentes vitaminas y antioxidantes.
  • Incorporemos grasas saludables a lo que ingerimos durante el día, por ejemplo: aguacate, frutos secos, aceite de oliva y pescados grasos. Estas grasas son esenciales para la salud del corazón y la función cerebral.
  • Cuidemos la cantidad que consumimos de alimentos y bebidas azucaradas y moderemos la ingesta de sal. Demasiado azúcar y sal pueden contribuir a problemas de salud como la obesidad y la hipertensión.
  • No nos olvidemos de beber suficiente agua; es esencial para mantener el equilibrio en la dieta. El agua ayuda en la digestión, la absorción de nutrimentos y la eliminación de desechos.

Con respecto a la actividad física, esta no se limita a las rutinas de ejercicios estructurados en un gimnasio; va más allá, permeando cada aspecto de nuestras vidas cotidianas. En la actualidad, cada día (por diversas razones: avances tecnológicos, trabajo, inseguridad, rutinas, etc.) nos estamos convirtiendo en una generación más sedentaria

¿Por qué se insiste en mantenernos activos? 

La salud cardiovascular es esencial para un cuerpo en pleno funcionamiento. En consecuencia, la integración del movimiento en actividades diarias, como caminar, subir escaleras o utilizar la bicicleta en las ocasiones que esto sea posible, no solo mejora la circulación sanguínea, sino que también reduce el riesgo de enfermedades cardíacas. De igual manera, la fuerza muscular es un componente esencial de la salud física. Si bien es cierto que las sesiones de entrenamiento de fuerza son valiosas, la incorporación de movimientos que desafíen los músculos durante nuestras actividades del día como, por ejemplo, levantar objetos pesados o realizar tareas domésticas vigorosas, subir escaleras en lugar de un elevador, también ayudan al desarrollo y mantenimiento de la fuerza muscular.

Por otra parte, la relación entre la actividad física y la salud mental es ampliamente conocida. Dicha relación está principalmente basada en la liberación de endorfinas durante el ejercicio, lo cual ocurre no solo en el gimnasio; se puede lograr al bailar, practicar jardinería o simplemente dando un paseo. Es por esto que, la integración del movimiento en la vida cotidiana puede actuar como un antídoto efectivo contra el estrés y la ansiedad. En pocas palabras, la salud física y mental van de la mano, es una relación inseparable.

Por último, queremos resaltar lo importante que es hacer pausas para reducir los niveles de estrés, el descanso y salir de la rutina. No podemos hablar de bienestar si por ritmos acelerados y demandas constantes, la gestión del estrés, el sueño adecuado y las prácticas saludables se ven trastornados. El estrés crónico puede tener efectos perjudiciales en la salud física (por ejemplo, el estrés está estrechamente relacionado con los trastornos de la función gastrointestinal) y mental. 

En este sentido, la gestión efectiva del estrés implica reconocer las fuentes de tensión y adoptar estrategias para afrontarlas. Prácticas como la meditación, el ejercicio regular y la construcción de redes de apoyo social son herramientas valiosas para contrarrestar los efectos negativos del estrés en el cuerpo y la mente.

En conclusión, el bienestar no se logra a través de enfoques aislados, sino a través de la integración de la nutrición adecuada, la actividad física y la salud mental. Más allá de las dietas, la clave para el bienestar reside en la adopción de hábitos, sobre todo, sostenibles. Acerquémonos a los profesionales de la salud y trabajemos en la educación para la transformación de aquellos hábitos que nos alejan de nuestro bienestar. 

Bibliografía:

López, K. V., Garduño, A. M. J., Regules, A. E. O., Romero, L. M. I., Martínez, O. A. G., & Pereira, T. S. S. (2021). Cambios en el estilo de vida y nutrición durante el confinamiento por SARS-CoV-2 (COVID-19) en México: un estudio observacional. Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, 25(2), 1099-1099.Córdoba García, R., Camarelles Guillem, F., Muñoz Seco, E., Gómez Puente, J. M., San José Arango, J., Ramírez-Manent, J. I., … & Rodríguez Benito, L. (2022). Recomendaciones sobre el estilo de vida. Actualización PAPPS 2022. Atención primaria, 54(Suppl 1), 102442.

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