Nuestro cuerpo está lleno de microbios. ¡Y esto es muy bueno! Tenemos una gran variedad de microbios que viven en nosotros y que contribuyen de manera positiva a que tengamos buena salud.

Microbios en el intestino o microbiota intestinal

Los más importantes son los que viven en nuestro intestino. ¿Recuerdas que hace años todo mundo hablaba de la “flora intestinal”? Bueno, pues esa flora se llama microbiota y es el conjunto de microbios benéficos para nosotros.

Entre las cosas que hacen estos microbios están:

  • Nos ayudan a digerir partes de los alimentos que no podemos descomponer nosotros, como la fibra
  • Nos sirven para fabricar vitaminas o absorber las que provienen de los alimentos
  • Ayudan a mantener saludable nuestro sistema inmune
  • Mantienen en buen estado a las células de nuestro intestino
  • Nos protegen de microbios patógenos (que causan enfermedades)

Desde hace unos 20 años, al menos, los investigadores de muchas partes del mundo se han dedicado a investigar más sobre la microbiota intestinal. Entender mejor cómo funciona nuestra relación con esos microbios nos puede dar pistas muy importantes sobre nuestra salud.

Dieta, microbiota intestinal y salud

Las enfermedades crónicas, degenerativas o no, así como los padecimientos que alteran la salud mental (depresión, ansiedad, trastornos de déficit de atención, etc.) han aumentado en los últimos 10 años. Algunos de los microbios en nuestro intestino, conocidos como probióticos, pueden ofrecer beneficios contra estas enfermedades. Se ha observado que las personas que tienen alguno de estos padecimientos, tienen una microbiota intestinal diferente a quienes no padecen ninguna de esas enfermedades.

Una de las cosas que están analizando los investigadores es el tipo de microbiota que tienen diferentes culturas. Se ha establecido que existe una relación entre lo que comemos y la microbiota de nuestro intestino y es muy importante. Nuestra dieta puede afectarlos y hacerlos que estén presentes en una mejor proporción o no.

En un estudio, realizado por la Universidad de Stanford y el Human Food Project, en Texas, se analizó la microbiota intestinal de un grupo de recolectores-cazadores de Tanzania. Los hadza. Estas personas tienen una dieta muy diferente a la de quienes vivimos en zonas urbanizadas.

En principio, la dieta de los hadza es estacional. Es decir, cambia con las estaciones del año porque aprovechan los alimentos que son abundantes en cada época. Por ejemplo, en temporada seca, comen carne, una planta llamada baobab, bayas y tubérculos. Cuando hay más humedad, disminuye el consumo de carne y aumenta el de bayas, tubérculos y miel.

Los microbios que encontraron en los hadza variaban dependiendo de la dieta que llevaban. Según uno de los investigadores, el Dr. Sonnenburg, nuestra microbiota puede cambiar de un día a otro, o, incluso, en unas horas.

El tipo de microbios en el intestino de los hadza son parecidos a los que tienen otras poblaciones en América del sur, en zonas no urbanas. Por lo general, estas poblaciones son más resistentes a trastornos gastrointestinales. La microbiota de estas personas es muy diferente de la de quienes viven en ciudades industrializadas.

Una de las claves de la dieta de los hadza es la cantidad de fibra que consumen: 15 gramos diarios en promedio. La fibra alimenta a la microbiota y eso contribuye a mantener su buena salud.

Este tipo de investigaciones nos permiten entender mejor la variedad de microbios en nuestro intestino y su relación con la dieta y nuestra salud.

 

Fuentes:

https://www.sciencedaily.com/releases/2017/08/170824141231.htm

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28839072

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