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Dra. Ruth Pedroza Islas

Ingeniería de Alimentos 

Universidad Iberoamericana

Cuando escuchamos la palabra cafeína, muchos nos remontamos a una taza de café y esto es de esperarse, ya que es la bebida más consumida en el mundo. 

El café en el pasado, gozaba de un gran desprestigio al asociarlo con un estilo de vida poco recomendable y, como suele ocurrir con el avance de la ciencia, al descubrir la importancia de los antioxidantes para tener una buena salud, el café pasó a ser una bebida altamente recomendada incluso por los profesionales de la salud.

Los antioxidantes presentes en el café son variados y se ha establecido que se trata de un sistema que interactúa en favor de la salud, en el que se encuentra la cafeína cuya acción antioxidante ha sido relacionada con la reducción de riesgo de algunos desórdenes neurológicos como el Alzheimer.

Sin embargo, la cafeína no solo está presente en el café, también la contienen otros productos como el té, la yerba mate, el cacao y la guaraná. Pero, en general, el consumo de cafeína más importante proviene del café. 

La cafeína es un compuesto químico estimulante del sistema nervioso central, por ello al tomar alguna bebida que la contenga, nos sentimos más despiertos y más alerta. El efecto es rápido, ya que entre 5 y 60 minutos después de ingerida, llega al torrente sanguíneo, y entre 3 y 10 horas se ha eliminado por completo. Los atletas, ciclistas y esquiadores, la consumen para mejorar su rendimiento.

Al ser la cafeína una sustancia estimulante, se ha estudiado la dosis que sea segura para el consumo. Cabe mencionar que no todas las personas responden igual al consumo de esta sustancia. No obstante, de manera general, puede decirse que entre 200 y 400mg de cafeína/día no genera efectos adversos en las personas. Si se toma en consideración que una taza de café filtrado contiene cerca de 90mg de cafeína, podrían consumirse de 2 a 4 tazas de café al día, mientras que una taza de té contiene cerca de 45mg y una lata de 355ml de refresco de cola, 40mg.

Los adolescentes consumen cafeína de las bebidas antes descritas, del chocolate y de las bebidas energizantes, que pueden contener cerca de 80mg por lata de 250ml. Por supuesto que hay que señalar que estas últimas no han sido diseñadas para los adolescentes, así que su consumo está desaconsejado para ellos.

Los niños también consumen cafeína procedente de alimentos que contienen chocolate. Al respecto, la Autoridad Europea de Seguridad en Alimentos (EFSA) ha señalado que dosis de menos de 3mg de cafeína/kg de peso corporal al día no genera efectos dañinos. Una tableta de chocolate con leche de 50g puede contener alrededor de 10mg de cafeína. Así, por ejemplo, un niño de 6 años que pesa 22kg puede consumir esa barra de chocolate sin que la cafeína que contiene afecte a su salud.

En México se consumen alrededor de 35 millones de tazas de café al año y aunque parece una cifra enorme, si consideramos a la población mayor de 15 años, el consumo promedio diario por persona es menos de una taza. 

Probablemente habrá personas que consuman más de una taza de café, té o más de una lata de refresco de cola, o una bebida con chocolate o quienes lo comen en barra, no obstante, lo importante es mantenerse en el intervalo de consumo moderado, de acuerdo a la edad, para evitar efectos adversos y disfrutar el producto de elección.

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