Los probióticos son microorganismos que han demostrado ser útiles para nuestra salud. Pero, ¿pueden servir de algo si se les da a los animales de consumo?

Los animales destinados a consumo, como aves de corral, reses, cerdos y peces deben pasar por controles de calidad muy estrictos para asegurar que son seguros para comerlos.

Uno de los problemas más comunes entre estos animales es que pueden contraer enfermedades que contaminen su carne y que, cuando los comemos, pueden ocasionarnos alguna infección.

Probióticos para pollos

Estudios recientes están investigando los efectos de utilizar probióticos durante el proceso de engorda de los animales destinados para consumo. La idea es probar si los probióticos traen beneficios a la salud inmune y gastrointestinal de los animales, de la misma forma que en los humanos.

Uno de los problemas que enfrentan los productores de pollos es la infección por Salmonella. Esta bacteria afecta el desarrollo de los animales y puede transmitirse a los seres humanos al comer un pollo contaminado.

El probiótico Lactobacillus acidophilus está siendo probado como un añadido en el proceso de engorda de los pollos, para ver si ayuda a que los animales sean más resistentes a la bacteria.

Los lactobacilos podrían ser una buena herramienta para el control de patógenos que atacan a los pollos, además de que reforzarían su sistema inmune. El uso de esta cepa en animales de engorda, en específico de pollos, está aprobado por la EFSA (Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos).

Seguros para el pollo y para ti

El uso de Lactobacillus acidophilus fue aprobada en 2014 y en las revisiones subsecuentes, no ha habido evidencia que muestre la necesidad de modificarla.

La revisión de la EFSA incluyó no solamente la seguridad del pollo (los efectos y condiciones de salud derivados del uso del probiótico), también la seguridad para los consumidores de esta ave y los potenciales efectos para el medio ambiente.

Sin embargo, los efectos del lactobacilo sobre el animal y sus subproductos no son concluyentes. Es decir, se sabe que no causa un efecto negativo, pero no se tiene evidencia suficiente para demostrar los efectos positivos.

Su uso está aprobado por los posibles beneficios que implican los probióticos en la reducción de infecciones por patógenos en pollos destinados a consumo. Aunque es necesario tener más estudios para reforzar las conclusiones que se tienen hasta ahora, el uso de probióticos para mejorar la salud de los animales es ya una práctica que puede traernos muchos beneficios.

Fuentes:

 

Dejar un comentario