La idea de que consumir edulcorantes no calóricos durante el embarazo hace que los bebés tengan sobrepeso, es un mito. ¿Quieres saber más?

Los alimentos con edulcorantes no calóricos no representan un riesgo para las mujeres embarazadas, ni son un factor determinante en el desarrollo de sobrepeso u obesidad en los recién nacidos y niños pequeños.

Recientemente, ha crecido la preocupación de que cuando las mujeres consumen productos con edulcorantes no calóricos durante el embarazo, se incrementa el riesgo de sobrepeso y obesidad en los recién nacidos, e inclusive aún en la infancia.

Los estudios que afirman lo anterior deben ser tomados con reservas, ya que no están basados en un grupo amplio de casos para obtener sus conclusiones, ni consideran otros factores esenciales para el desarrollo del sobrepeso y la obesidad.

A principios de este año, un grupo de investigadores (Zhu et al., 2017), publicaron un estudio en el que afirman que el consumo de edulcorantes no calóricos durante el embarazo y la obesidad infantil están relacionados.

En contraste, la International Sweeteners Association (ISA), dice que los alimentos con edulcorantes no calóricos sí pueden formar parte de la dieta de mujeres embarazadas. Esta afirmación concuerda con lo que la Academia de Nutrición y Dietética de los Estados Unidos, ha escrito en su posicionamiento en relación con el uso de edulcorantes nutritivos y no nutritivos (no calóricos).
Estos edulcorantes pueden, incluso, ser una herramienta importante para evitar la diabetes gestacional, un padecimiento común en el embarazo, cuando la dieta no está bien balanceada.

Por ejemplo, las bebidas con edulcorantes no calóricos pueden ayudar a reducir la ingesta de azúcar y calorías, algo esencial en los cuidados propios del embarazo.

La obesidad no es solo un problema de alimentación

La obesidad es un padecimiento multifactorial muy complejo, con características diversas que responden en gran medida a factores ambientales, sociales, genéticos, etc.

Al analizar diversos estudios ISA concluye que la obesidad y sobrepeso tanto de mamás, como de bebés, no están relacionados con el consumo de edulcorantes no calóricos.

Estos son problemas que dependen del tipo de dieta, la supervisión médica constante, la actividad física y el ejercicio, y en general el estilo de vida y el contexto socioeconómico y cultural.

¿Causa o correlación?

Que el consumo de edulcorantes no calóricos esté presente en la dieta de las mujeres embarazadas cuyos bebés muestran sobrepeso, no basta para afirmar que son estos edulcorantes los detonantes de la obesidad en los bebés y niños.

Se ha insistido en la importancia de no dejar de lado la información detallada respecto del contexto socioeconómico, demográfico, la historia clínica, las características del estilo de vida y la dieta de cada persona y muy importante también, la obesidad materna, como se señala en el estudio de Vos y Welsh (2010).

Gracias a la investigación científica constante, hoy sabemos que el peso y tamaño corporales de los niños y bebés están relacionados con factores como los hábitos de alimentación y el estilo de vida de los padres.

Durante el embarazo es importante que las mamás lleven una dieta equilibrada, que se recomienda sea supervisada por su médico, y que mantengan un nivel adecuado de actividad física.

Los edulcorantes no calóricos, más allá de representar un riesgo, pueden ser una herramienta que ayude a las mamás a tener un mejor embarazo para ellas y sus bebés.

Fuentes:

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