M. en C. Elisa Dufoo-Hurtado

Dra. Rocío Campos-Vega

Universidad Autónoma de Querétaro

 

Nuestro organismo presenta un sistema antioxidante que nos ayuda a defender a las células del daño causado por moléculas potencialmente dañinas conocidas como “radicales libres”. Sin embargo, de manera natural existen compuestos en los alimentos que actúan como “antioxidantes” en nuestro organismo, cuya función principal va más allá de la nutrición humana. 

Los radicales libres son sustancias de desecho producidas por las células, si el cuerpo no puede procesarlos de manera eficiente, estos se acumulan llevando a un estado conocido como estrés oxidativo, el cual puede acelerar el envejecimiento celular y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, la diabetes y el cáncer. 

Se ha sugerido que una dieta rica en antioxidantes puede ayudar a aumentar los niveles de estos compuestos en la sangre y, con ello, apoyar en el combate al estrés oxidativo y reducir el riesgo de desarrollar las enfermedades crónicas. 

Afortunadamente, existen diferentes alimentos con un alto contenido de antioxidantes, los cuales forman parte de nuestra dieta diaria o bien podemos comenzar a incluirlos. Las mejores fuentes de antioxidantes son las frutas y verduras, destacando las más coloridas con tonos morados, azules, rojos, amarillos y naranjas; los granos integrales, como la avena; las nueces, como los pistaches; las semillas, hierbas y especias. 

Estudios epidemiológicos han demostrado que una dieta rica en alimentos con antioxidantes está asociada a una mejor calidad de vida, incluyendo una mayor longevidad y un mejor estado de salud, siendo útiles en la prevención del envejecimiento, enfermedades cardiovasculares y cáncer, entre otras. Sin embargo, también ha sido demostrado que estos compuestos en interacción con otros componentes de la dieta como algunos metales, podrían convertirse en pro-oxidantes con potencial efecto negativo a la salud.

Tomando en consideración lo expuesto, al incluir antioxidantes en la dieta es importante tomar en cuenta que: 

  • Es posible aumentar la ingesta de antioxidantes a través de la dieta al comer más frutas, verduras, granos integrales y nueces enteras.
  • Es necesario incluir una variedad de alimentos ricos en antioxidantes acompañado de una dieta correcta.
  • Es recomendable asegurarse de recibir la mayor variedad de antioxidantes; esto se logra incluyendo una amplia selección de colores en los alimentos, ya que el color indica la presencia de antioxidantes específicos en ese alimento en particular.

La intención de mejorar nuestro estado de salud mediante modificaciones en nuestra dieta es muy útil, solo hay que informarse un poco más antes de aumentar la frecuencia y cantidad de consumo de un alimento en específico para asegurarnos de hacerlo de la mejora manera para nosotros y así obtener el beneficio que estamos buscando.

 

Referencias:

Gostner, J. M., Becker, K., Ueberall, F., & Fuchs, D. (2015). The good and bad of antioxidant foods: an immunological perspective. Food and Chemical Toxicology, 80, 72-79.

https://universityhealthnews.com/daily/nutrition/what-do-antioxidants-do-and-why-are-they-important/

Rahal, A., Kumar, A., Singh, V., Yadav, B., Tiwari, R., Chakraborty, S., & Dhama, K. (2014). Oxidative stress, prooxidants, and antioxidants: the interplay. BioMed Research International, 2014, 1-19.

Wilson, D. W., Nash, P., Buttar, H. S., Griffiths, K., Singh, R., De Meester, F., Oriuchi, R., & Takahashi, T. (2017). The role of food antioxidants, benefits of functional foods, and influence of feeding habits on the health of the older person: an overview. Antioxidants, 6(4), 81.

 

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