Mtro. Héctor Vilches Landin
Biólogo, M. en Ciencias y M. en Administración
Consultor 

Durante la historia de la humanidad, los seres humanos han mascado diferentes sustancias. Los registros más antiguos datan de hace 9,000 años; el arqueólogo sueco Bengt Nordqvist encontró trozos de goma de una resina de abedul que presentaba las huellas de los dientes de alguna persona que los masticó.

También se cuenta con registros que muestran que los griegos masticaban sustancias de goma como la resina de lentisco. Además, se sabe que los romanos utilizaban y comerciaban con gomas. En América del Norte los nativos utilizaban la resina de la pícea y en Yucatán los mayas mascaban trozos de la resina de la Manilkara zapota, un árbol de la familia de los zapotes, y que llamaban “chicle”. Desde entonces, ese término se utiliza en México y otros países para referirse a las llamadas gomas de mascar.

Las gomas de mascar por mucho tiempo fueron sin sabor y de textura relativamente dura, hasta que, en tiempos de Antonio López de Santana, un fotógrafo norteamericano llamado Thomas Adams, tuvo la idea de mezclar la goma con parafina, con lo que obtuvo un producto más suave y agradable para mascar. Pero fue hasta 1880 cuando Wiliam J. White mezcló las gomas con extractos de menta y jarabe de maíz, obteniendo un producto suave y de sabor agradable, naciendo así la industria de las gomas de mascar con sabores dulces.

La costumbre de mascar gomas con sabor y textura suave creció principalmente en los Estados Unidos y otras partes del mundo de habla inglesa, y en consecuencia, la demanda se incrementó. Pero la goma de zapote era difícil de obtener, por lo que se substituyó por una goma hecha de resinas sintéticas derivadas de varias sustancias, como el polisobutileno, el acetato de polivinilo, el laurato de polivinilo y copolímeros de butadieno con estireno. Dado que todas ellas son moléculas elásticas, combinadas en diferentes proporciones forman lo que se denomina goma base que puede tener diferentes suavidades, texturas y elasticidad; algunas de ellas permiten incluso formar bombas de chicle.

En la actualidad las gomas base son mezcladas con varios ingredientes, que varían por orden de importancia (por la cantidad presenten en el producto final). Entre ellos están los edulcorantes, los aromas y sabores, emulsionantes, humectantes y conservadores en algunos casos. Su elaboración normalmente consiste en la fundición de la goma base, mezclado, cortado en forma de lámina, o puede ser extrudido solo o para formar piezas con centro líquido y una cubierta confitada.

Evidentemente, los ingredientes en mayor proporción, después de la goma base, han sido los edulcorantes y dentro de ellos el más utilizado ha sido el azúcar (sacarosa), aunque eso hizo que se asociara a la goma de mascar con problemas dentales como la caries, ya que el azúcar es fermentada por una bacteria llamada Streptococcus mutans, generando compuestos ácidos que atacan el esmalte de los dientes.

Por ello se empezó a buscar opciones para saborizar y endulzar las gomas de mascar que redujeran ese riesgo de desarrollar caries. Así es como se llegó a la idea de utilizar edulcorantes no calóricos.

Si quieres saber más sobre el desarrollo de los chicles y gomas de mascar, no te pierdas la segunda parte de este artículo.

Bibliografia

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