Dra. Rocío Campos Vega

Universidad Autónoma de Querétaro

 

El sobrepeso y la obesidad son enfermedades que representan un grave problema de salud en México. De cada 10 niños menores de 12 años, 4 presentan exceso de peso. 

¿Qué son el sobrepeso y la obesidad?

Ambas condiciones se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa, considerando el peso y la talla para la edad (entre otros factores) para la población infantil. La magnitud del exceso de peso definirá la clasificación en sobrepeso u obesidad.

¿Qué los ocasiona?

Es importante considerar y reconocer que, tanto el sobrepeso como la obesidad, son el resultado de la “sobrealimentación”, acompañada de una limitada variedad y calidad de los alimentos. Pero también son influenciados por el escaso ejercicio físico, es decir, tener una vida sedentaria. Además de las condiciones sociales y económicas en el país.

Más del 90% de la población que presenta estos padecimientos, mantiene patrones de alimentación y actividad física inadecuados. 

¿Cómo afectan el sobrepeso y obesidad infantil en la edad adulta?

Aproximadamente el 50% de los niños con sobrepeso y obesidad mantendrán este exceso de peso en la edad adulta. Esto incrementa su riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes y enfermedades cardiovasculares a una edad más temprana. Por lo tanto, la prevención de la obesidad infantil es prioritaria.

¿Qué podemos hacer?

Favorecer el consumo de frutas y verduras, así como leguminosas, granos enteros y nueces.

Los niños deben mantenerse activos a lo largo del día. La meta es alcanzar 60 minutos diarios, que pueden ser divididos en sesiones cortas de juegos y actividades durante el día.

Es importante elegir colaciones saludables. Las frutas y las verduras son muy buenas opciones; procura que las consuman en trozos o a mordidas.

Mantener horarios establecidos para el consumo del desayuno, la comida y cena.

Ofrecer agua natural a lo largo del día. El consumo recomendado para niños de 4-8 años es de 1.6 litros al día.

Los niños de entre 5 y 12 años deben dormir entre 10 y 12 horas.

Usar aceites vegetales líquidos como canola, maíz, oliva, cártamo, sésamo y girasol en lugar de mantequilla y grasas sólidas siempre que sea posible. Modera su consumo.

Cuidado con el azúcar. Las bebidas azucaradas, jugos y refrescos son la principal fuente de azúcares para la mayoría de nosotros y los niños son más propensos a elegir este tipo de bebidas; es importante tener un consumo bajo de estas.

Ayudarlos a desarrollar su inteligencia emocional, así como también aprender habilidades sociales saludables y cómo enfrentar los problemas que puedan presentarse.

Una de las mejores maneras de cuidar a nuestros hijos es pasar tiempo con ellos. Disfruta de ellos, pasea, juega, lee… Lo que más apreciarán es tu compañía.

Si no sabes cuánto deben comer tus niños o requieres apoyo psicológico y planes de actividad física, consulta a un profesional de salud, quien te orientará y dará tips para mantener estilos de vida saludables.

 

Referencias:

Fernández, Guadalupe Barbancho. “Salud y obesidad. Health and obesity.” Health 4.1 (2020). https://www.who.int/dietphysicalactivity/childhood/en/

OMS. Global Strategy on Diet, Physical Activity and Health  https://www.who.int/dietphysicalactivity/childhood_what_can_be_done/en/

ENSANUT 2018

American Heart Association, Healthy for Good. https://www.heart.org/en/healthy-living

Masalán, P, Sequeida, J, Ortiz, M. (2013). Sueño en escolares y adolescentes, su importancia y promoción a través de programas educativos. Revista Chilena de Pediatría84(5), 554-564.

https://www.cdc.gov/childrensmentalhealth/spanish/basics.html

 

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