Dentro de nuestro cuerpo hay muchas sustancias que influyen sobre nuestra salud. La adropina es una hormona descubierta recientemente que podría decirnos mucho sobre el metabolismo de las grasas.

Con todo y que la ciencia lleva cientos de años investigando cómo funciona nuestro organismo y el de otros seres vivos, sigue encontrando datos nuevos constantemente.

Así, hace unos años, el Dr. Andrew Butler de la Universidad de Saint Louis (EE.UU.), descubrió una hormona, la adropina, que tiene una relación interesante con las dietas altas en carbohidratos, en ratones.

Los niveles de esta hormona en la sangre bajan cuando hay un consumo elevado de carbohidratos, mientras que una ingesta alta de grasas aumenta la cantidad de adropina en la sangre.

Esto da una pista sobre la relación metabólica que podría tener la adropina con la acumulación de lípidos que conduce a la obesidad. Por ahora, la función de esta hormona en los seres humanos no está clara.

Baja adropina, lípidos altos

Lo que sí se sabe es que las personas que tienen bajas cantidades de adropina, tienen un alto contenido de grasa en la sangre, lo cual se ve reflejado en altos niveles de colesterol LDL y triglicéridos. Esto hace pensar a los científicos que hay una relación entre la hormona y el metabolismo de grasas; por lo tanto, la baja adropina podría ser un indicador que ayude a identificar el riesgo de enfermedades cardiacas.

Uno de los siguientes pasos en la comprensión del funcionamiento de la adropina dentro del metabolismo humano es saber cuál es su relación con el consumo de carbohidratos y hacer pruebas con diferentes tipos de azúcares.

Pero de confirmarse las hipótesis de los investigadores dedicados a este tema, los niveles de adropina podrían ser una característica que permita detectar a tiempo problemas cardiacos y evitarlos con mejores tratamientos.

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