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Tendencias en el consumo de botanas en México

Dra. Yokiushirdhilgilmara Estrada Girón

Dra. Angelina Martin del Campo Campos

M.C. Rosa María Esparza Merino

Ciencia y Tecnología de Alimentos

Universidad de Guadalajara

Nuestro país es rico en diversos recursos agrícolas, ganaderos y marinos, esto permite que la alimentación de su población sea variada en cualquier época del año. Con tal diversidad, es posible cumplir con las recomendaciones de alimentación del Plato del bien comer, que contempla la presencia de tres principales grupos de alimentos para tener una dieta balanceada: 1) frutas y verduras, 2) cereales, tubérculos y leguminosas y, 3) alimentos de origen animal1. Al hablar de dieta, en referencia a nuestra alimentación diaria, es indispensable considerar, además, que, entre comidas, la mayoría de las personas ingerimos un aperitivo.

Al aperitivo se le conoce con diferentes nombres como colación, bocadillo, tentempié o refrigerio. Sea el medio día o media tarde, siempre cae bien comer alguna fruta (entera, rallada o picada), emparedado de jamón, verduras cocidas, zanahorias listas para comer o galletas caseras, para saciar el hambre. Estas opciones de colación las siguen manteniendo quienes buscan conservar una alimentación equilibrada de acuerdo con las recomendaciones nutrimentales. Sin embargo, con el estilo de vida actual, las preferencias en la alimentación de los consumidores también se han visto modificadas, de tal manera que hasta los bocadillos del medio día han evolucionado. De ser alimentos con un determinado tiempo de preparación, ahora se disponen como alimentos industrializados, precocidos o listos para comer, que se adaptan más a los estilos de vida acelerados. 

Este cambio se observa hasta en la forma de referirnos a ellos, ya que, para distinguir los bocadillos de siempre, de los bocadillos procesados, se han adoptado otras terminologías como “botanas o snacks”. En el diccionario de la lengua española2, la palabra “botana” se refiere a un alimento ligero que se ingiere entre comidas, ya sea para saciar temporalmente el hambre en lo que llega la hora de la comida principal o, simplemente, por el gusto de satisfacer al paladar. Por otro lado, el término “snack”, al ser una palabra de origen anglosajón, existe en el lenguaje de habla inglesa y se usa igualmente para referirse a alimentos ligeros3. Cualquiera que sea el término elegido para referirnos a la comida ligera, las botanas han logrado posicionarse dentro del gusto de la población mexicana, sin distinción del estrato social o edad; lo que se refleja en el incremento en ventas en los centros de trabajo, escuelas, tienditas de la esquina y, principalmente, en los anaqueles de los supermercados.

Si bien, las botanas se elaboran de alimentos indicados en el plato del bien comer, estas no pertenecen a ninguna de las categorías señaladas. Probablemente en el sistema de clasificación de alimentos NOVA pueden denominarse procesados o bien ultra-procesados4. Aunque cabe mencionar que esta clasificación, a pesar de su aceptación, no ha demostrado tener bases científicas firmes. 

La popularidad que han ganado las botanas se debe a diversas ventajas como el fácil acceso (se venden en cualquier sitio), costo relativamente bajo, presentación y embalaje atractivos. De ahí que encontremos una amplia variedad en productos salados, elaborados principalmente con harinas de cereales (maíz y trigo) o tubérculos(papas y taro) obtenidas por extrusión; botanas dulces de plátano macho frito; chicharrones de harinapalomitas de maízfrutos secos naturales o deshidratados con sal o azúcar (arándanos, pasas, higos, nueces), entre los más conocidos.

Además, en los últimos años se han incorporado a la lista botanas de leguminosas que son ricas en proteína, fibra, hierro, entre otros elementos, como lentejas, habas, garbanzos o chícharos deshidratados; o mezclas harinas de leguminosas con cereales para incrementar la calidad y cantidad de proteína, fibra y micronutrimentos. Tampoco hay que dejar atrás a los cacahuates que, tostados o fritos, deleitan desde pláticas hasta recetas de cocina. Otra opción es el tradicional amaranto en forma de palanquetas de dulce, o la reciente incorporación de las semillas de chía como complemente de algunas botanas.

El sabor es una parte primordial para captar el gusto del consumidor, de ahí que también se condimenten con sal, chile o limón, o con condimentos artificiales que otorgan variados sabores a queso, cebolla, ajo, entre otros. A este respecto, las cantidades de sodio reportadas en botanas saladas van desde 41-770mg por 100 gramos de producto; mientras que, las frituras contienen entre 22-39% de grasas, de las cuales el 1-25 % corresponde a grasas saturadas5. Además, para extender la vida de anaquel es posible añadir conservadores como benzoatos o sorbatos de sodio, y antioxidantes, para darle estabilidad al producto, de acuerdo con las buenas prácticas de manufactura. Esto último también representa una ventaja, ya que las botanas duran más tiempo.

Con respecto a estadísticas de consumo, es complejo estimar cifras, ya que son escasas las mediciones para cada tipo de botana y, sobre todo, porque buena parte de las ventas se realiza de manera ambulante. Sin embargo, en el año 2020, el consumo per cápita de botanas tipo fritura fue de 4.7 kilogramos, equivalente a 31.4 dólares per cápita. Las botanas saladas que más se consumen en México son frituras de maíz (58%), papas fritas (29%) y botanas de harina de trigo (4%)6. Con estas cifras bien podemos clasificarnos como un país botanero, ya que la población consume por lo menos 90 gramos de frituras por semana. 

Las de maíz sobresalen dentro de las predilectas de los consumidores, indicando que este grano básico sigue siendo de los más importantes en nuestra alimentación, desde los tiempos prehispánicos y en la actualidad, es común para los mexicanos consumir botanas a base de maíz como los famosos totopos. 

Asimismo, en el 2020 se estimó un crecimiento del 20% en las botanas a base de chía y un 18% de snacks de semilla de calabaza7. Esta tendencia indica que las botanas de características saludables se han ido posicionando poco a poco en el gusto de los consumidores, que buscan un aporte nutricional en las botanas.

Aunque en botanas hay para todos los gustos y de todos los sabores, ya sea como entre tiempo o para cualquier ocasión, cualesquiera que sean las preferencias de los consumidores en botanas dulces o saladas, naturales o procesadas, lo cierto es que estas ocupan un lugar importante en los patrones de consumo.  Cerca del 58% de las calorías consumidas en la dieta las aportan los alimentos y bebidas empaquetadas3,8, donde se incluyen las botanas, por lo que los alimentos empacados, en general contribuyen significativamente a la ingesta total de alimentos de la población mexicana.

Referencias:

  1. NORMA Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación. Secretaría de Salud. Diario Oficial de la Federación, México. 
  2. Rojas-Hernández M y Morales-Koelliker D. Capacidad saciante y tamaño de porción para comida y snack en universitarios mexicanos. Archivos Latinoamericanos de Nutrición, 70(3), 174-181. 2020, Epub 13 de noviembre de 2021.https://doi.org/10.37527/2020.70.3.003
  3. Chaplin K and Smith AP. Definitions and perceptions of snacking. Current Topics in Nutraceutical Research, 9(1):53-59, 2011. 
  4. Moubarac JC, Parra DC, Cannon G, Monteiro CA. Food classification systems based on food processing: significance and implications for policies and actions: a systematic literature review and assessment. Current Obesity Reports, 3(2):256–72, 2014.
  5. PROFECO. Estudios de calidad, Papas fritas, revista del consumidor, 2021. https://www.profeco.gob.mx/revista/RevistaDelConsumidor528_Febrero_2021.pdf
  6. OMS, 2018. Aditivos alimentarios. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/food-additives
  7. Hernández, Lizbeth. (2021). “Pisan fuerte botanas y snacks saludables, ¿cambiarías frituras por leguminosas?”. Goula. https://goula.lat/pisan-fuerte-botanas-y-snacks-saludables-cambiarias-frituras-por-leguminosas/
  8. Nieto-Orozco C y col. Perception about the consumption of processed foods and ultra-processed products in postgraduate students in Mexico City. Journal of Behavior, Health & Social Issues. of Behavior, Health & Social Issues, 9 (2):82-88, 2017.
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