LN. Luis E. González-Salazar

Dra. Martha Guevara-Cruz

Departamento de Fisiología del Nutrición

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición 

“Salvador Zubirán”

 

México ocupa uno de los primeros lugares de obesidad infantil en Latinoamérica y en el mundo. De acuerdo con los resultados obtenidos en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018, en México 1 de cada 3 niños de entre 5 a 18 años presenta sobrepeso u obesidad, cifras que han ido en aumento en los últimos años. Estos datos son preocupantes, ya que la obesidad infantil se asocia con diversos problemas de salud en la edad adulta, tales como; diabetes, hipertensión arterial, enfermedades del corazón, algunos tipos de cáncer y problemas ortopédicos. De igual manera, en la adolescencia la obesidad se relaciona con problemas de salud mental, física y sociales como discriminación, depresión, baja autoestima, ansiedad, asma, apnea de sueño y problemas musculoesqueléticos.

La obesidad se define como una condición crónica, compleja y multifactorial que se caracteriza por una acumulación anormal y excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para la salud. La causa principal es el desequilibrio que existe entre la energía (calorías) consumida a través de la dieta y la energía gastada mediante la realización de actividades cotidianas y el ejercicio físico.  Sin embargo, la obesidad infantil también es consecuencia de múltiples factores relacionados con el medio ambiente, la genética, los hábitos familiares y el entorno de la comunidad y la escuela.

Tomando en consideración esto, lograr el equilibrio energético entre las calorías consumidas con las calorías gastadas a través de la actividad física y el crecimiento normal, es la principal estrategia para prevenir la ganancia de peso y disminuir el riesgo de enfermedades a corto y largo plazo. 

Es importante destacar que el objetivo del tratamiento en los niños con obesidad es reducir la tasa de aumento de peso y, al mismo tiempo, permitir un crecimiento y desarrollo óptimos. Los niños no deben ser sometidos a una dieta restrictiva para la reducción de peso sin la consulta previa de un profesional de la salud. 

La Organización Mundial de la Salud y algunas organizaciones internacionales, recomiendan una serie de consejos o tips para los padres y/o cuidadores de niños con sobrepeso u obesidad, con la finalidad de prevenir el incremento de peso acelerado a través del fomento de un estilo de vida saludable. Estas recomendaciones se basan en la importancia de promover hábitos de estilo de vida saludables en el niño, mediante la alimentación balanceada, actividad física y el hábito del sueño saludable. Los padres juegan un rol importante para ayudar a los niños a adquirir estos hábitos saludables. A continuación, se describen algunos de estos consejos:

  • Ser un buen modelo a seguir. Consume alimentos y bebidas saludables, y elige pasatiempos activos. Los niños son buenos estudiantes, y a menudo copian lo que ven. Enséñales cómo las actividades físicas y los alimentos saludables pueden ayudar a sus cuerpos a fortalecerse y mantenerse sanos
  • Limita el tiempo que pasan frente a la pantalla (computadoras, televisión y dispositivos móviles) fuera del trabajo escolar a no más de dos horas diarias. Incentivar la actividad física durante lapsos de 10 o 15 minutos a lo largo del día puede ser tan bueno como un estiramiento de una hora
  • Involucra a toda la familia en la creación de hábitos saludables de alimentación y actividad física. Todos se beneficiarán y tu hijo no se sentirá discriminado
  • Asegúrate de que tu hijo duerma lo suficiente. Algunos estudios han relacionado el exceso de peso con la falta de sueño en niños y adultos. Los niños de entre 3 a 5 años deben dormir entre 10 a 13 horas diarias, mientras que, niños de 5 a 12 años se recomienda dormir entre 9 a 12 horas diarias 
  • Evita servir grandes porciones de alimentos. Empieza con cantidades más pequeñas de comida y deja que tu hijo pida más si tiene hambre
  • Pon alimentos y bebidas bajos en azúcar en lugares donde sean fáciles de ver. Mantener alimentos de alto contenido calórico o azúcar en lugares alejados para reducir el nivel de consumo de estos  
  • Finalmente, es importante escuchar las preocupaciones de tu hijo sobre su peso. Él o ella necesita apoyo, comprensión y aliento de los adultos que lo cuidan. Así mismo, debes mantener el tratamiento y las indicaciones de su personal médico

 

Referencias:

  1. Corvalan C, Garmendia M, Jones-Smith J, et al. Nutrition status of children in Latin America. Obes Rev. 2017;18(2):7–18. 
  2. Instituto Nacional de Salud. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. Presentación de resultados [Internet]. 2018. Available from: https://ensanut.insp.mx/
  3. Organización Mundial de la Salud. Comisión para acabar con la obesidad infantil [Internet]. Available from: https://www.who.int/end-childhood-obesity/facts/es/
  4. Center for Disease Control and Prevention. Tips for Parents–Ideas to Help Children Maintain a Healthy Weight [Internet]. 2020. Available from: https://www.cdc.gov/healthyweight/children/index.html
  5. Organización Mundial de la Salud. Obesidad y sobrepeso [Internet]. 2020. Available from: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight
  6. Kumar S, Kelly A. Review of Childhood Obesity: From Epidemiology, Etiology, and Comorbidities to Clinical Assessment and Treatment. Mayo Clin Proc. 2017;92(2):251–65. 
  7. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Helping Your Child Who is Overweight [Internet]. 2016. Available from: https://www.niddk.nih.gov/health-information/weight-management/helping-your-child-who-is-overweight
  8. National Health Service. What can I do if my child is overweight? [Internet]. 2018. Available from: https://www.nhs.uk/live-well/healthy-weight/overweight-children-advice-for-parents/
  9. Paruthi S, Brooks L, D’Ambrosio C, et al. Recommended Amount of Sleep for Pediatric Populations: A Consensus Statement of the American Academy of Sleep Medicine. J Clin Sleep Med. 2016;12(6):785–6. 

 

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