LN. Juanita Yajaira Méndez Carmona

Dra. Janeth Margarita Ventura Sobrevilla 

Universidad Autónoma de Coahuila 

La problemática respecto al estado de salud y nutrición actual de la población, a nivel nacional, es un tema importante que es parte de nuestro día a día. Existe una clara y contundente relación entre el aumento de peso y la grasa corporal con una serie de factores que incluyen una alimentación nutricionalmente desequilibrada, influencia social, metabolismo, falta de actividad física, antecedentes familiares (genes), calidad del estilo de vida que se presenta como estrés emocional, pocas horas de sueño y las características de jornada laborales (cantidad de horas y turnos), entre otros. Es decir, el problema de la obesidad va más allá de lo que comemos o de qué ingredientes tienen los alimentos que incorporamos a nuestras dietas (1–3). Asimismo, los factores de riesgo metabólico como el aumento en la presión arterial, el sobrepeso y la obesidad, la hiperglucemia y la hiperlipidemia, aumentan el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles (4). 

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (5), en México la prevalencia de obesidad-sobrepeso es de 3 por cada 10 infantes y de 7 por cada 10 adultos. Además, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, la mayor cantidad de muertes a nivel global están relacionadas con la ganancia de grasa corporal, es decir, la obesidad y el sobrepeso (6). 

Conocer lo descrito antes, nos sirve para concientizarnos acerca de lo que deberíamos hacer ante tan alarmante situación. 

Entender la composición de nuestros alimentos es solo una de las estrategias que nos podrían ayudar a resolver este problema de salud, que ya hemos definido como multifactorial. Para ello, necesitamos conocer más sobre perfiles nutricionales. 

Un perfil nutricional tiene como fin clasificar los alimentos de acuerdo a su composición nutricional, pero en todo momento se debe proteger la salud del consumidor. Por lo cual, se le orienta para que sea capaz de elegir las opciones de alimentos que mejor le convengan, de manera individual. Un punto importante a considerar es que hablamos de alimentos, nutrimentos y dietas, pues la alimentación es un derecho humano, que incluye todo aquello que podemos comer para garantizar la vida; esto incluye toda la gama y tendencias de comida entre las cuales están los productos frescos, procesados, caseros, tradicionales, artesanales, comerciales, industrializados, orgánicos y demás alimentos que forman de nuestras dietas y culturas (7). 

En este contexto, el etiquetado de alimentos, que actualmente se aplica solo a los alimentos envasados, nos apoya para conocer su información nutricional, pero recordemos que además de los envasados, preparamos comidas en nuestras casas y consumimos alimentos en establecimientos laborales y mercantiles. En México contamos con una norma de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados (NOM-051-SCFI/SSA1-2010), que establece un etiquetado en la parte frontal del tipo Guías Diarias de Alimentación, referidas a los componentes nutrimentales críticos, es decir, aquellos que podrían representar un riesgo a la salud si se consumen en exceso (grasas saturadas, grasas trans, azúcares, sodio y energía total). Todo lo demás que consumimos como parte de la dieta diaria, no lleva información nutricional.

Como hemos mencionado, la obesidad y sobrepeso tiene un origen multifactorial complejo, que va desde lo metabólico hasta lo cultural y social. Para su atención se requiere una intervención en los diversos niveles y actores en materia de salud, tales como el personal multidisciplinario (médico, nutriólogo, psicólogo, etc.), las políticas relacionadas al tema, los manipuladores de alimentos (que incluyen a la industria, pasando por los restaurantes, hasta los preparadores de alimentos en casa) y también en el consumidor. Las intervenciones deben de ser en conjunto y armonizadas para realizar mejoras a la problemática de salud. 

Esta batería de herramientas  que buscan implementar cambios en favor de la alimentación de la población, cuidando en todo momento a los más vulnerables, se potencializarían si, además, adoptamos una correcta educación alimentaria en la que el consumidor identifique certeramente lo que su organismo requiere, orientado razonablemente por el profesional de la salud y un etiquetado claro que sea de utilidad para el consumidor, de relevancia para la salud pública y de fácil aplicación para la industria y los fabricantes de alimentos.(8)

El que un alimento sea procesado no implica necesariamente que sea malo. Por ejemplo, tenemos a la tortilla de maíz nixtamalizado, como una clara muestra de cómo en nuestra cultura el procesamiento de alimentos ha fortalecido la cantidad de nutrimentos que un alimento aporta, además de mejorar el valor nutritivo. Aunado al contenido de carbohidratos, proteínas y grasas, las tortillas se enriquecen con calcio por el proceso de nixtamalización, el cual a su vez reduce componentes anti-nutricionales (como los fitatos) que se encuentran de manera nativa en el maíz.

Actualmente, en nuestro país, la NOM-051 (9) se encuentra en un proceso de cambio. Este proyecto de norma, disponible en el Diario Oficial de le Federación (10), se encuentra en consulta pública, por lo que como mexicano puedes aportar tus comentarios. Como población nacional estamos preocupados por atender el problema de obesidad y sobrepeso, por tanto, cada quien desde su trinchera y sus posibilidades puede enriquecer esta discusión. En todo momento debemos considerar que se debe cuidar al consumidor, generando una orientación para que, con un criterio propio, haga la elección adecuada a sus necesidades nutricionales. Algunas preguntas de apoyo pueden ser: ¿qué tanto influye el etiquetado de alimentos en la selección de los productos que comemos?, ¿qué tipo de alimentos integran la dieta del mexicano?, ¿cómo se amolda el etiquetado a las zonas geográficas o a los distintos ingresos económicos del país?, ¿se preserva la cultura gastronómica con el etiquetado?, ¿modificar los parámetros que regulan el etiquetado alimentario contribuye a la solución respecto a la creciente problemática de sobrepeso, obesidad y sus consecuencias?, ¿nuestro etiquetado vigente o el proyecto de nuevo etiquetado, está armonizado o respeta los perfiles nutricionales globales o está construido solo para nuestro país? 

Como podemos ver, son muchos los aspectos que se encuentran tras el etiquetado de los alimentos, pero es un hecho que este tema es de preocupación nacional, así que sumemos esfuerzos entre las distintas visiones comerciales, gubernamentales, sociales, de productores de alimentos, preparadores de platillos y académicos. El punto principal debe ser cuidar a la población, especialmente, a los grupos vulnerables; hagamos una selección adecuada de alimentos, en toda su gama, desde frescos hasta envasados, comerciales o preparados en hogares para construir dietas adecuadas y, sobre todo, trabajemos en conjunto para atender el problema de sobrepeso y obesidad como un problema multifactorial.

Referencias:

1. Stephenson, J. et al. Before the beginning: nutrition and lifestyle in the preconception period and its importance for future health. Lancet 391, 1830–1841 (2018).

2. Tam, G. & Yeung, M. P. S. A systematic review of the long-term effectiveness of work-based lifestyle interventions to tackle overweight and obesity. Prev. Med. (Baltim). 107, 54–60 (2018).

3. Al Khatib, H. K. et al. Sleep extension is a feasible lifestyle intervention in free-living adults who are habitually short sleepers: A potential strategy for decreasing intake of free sugars? A randomized controlled pilot study. Am. J. Clin. Nutr. 107, 43–53 (2018).

4. Organización Mundial de la Salud. Enfermedades no transmisibles. Junio 01, 2018. Recuperado octubre 14, 2019. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/noncommunicable-diseases

5. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (ENSANUT). Octubre 31, 2016. Recuperado octubre 14, 2019. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanut2016/doctos/informes/ENSANUT2016ResultadosNacionales.pdf

6. Organización Mundial de la Salud. Obesidad y sobrepeso. Febrero 16, 2018. Recuperado octubre 14, 2019. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight

7. Organización Mundial de la Salud. 2010. En Nutrient Profiling: report of a technical meeting. ISBN: 978 92 4 150220 7

8. Espinosa Huerta, A., Luna Carrasco, J. & Morán Rey, F. J. Aplicación del etiquetado frontal como medida de Salud Pública y fuente de informaciópn nutricional al consumidor: una revisión TT – Front of pack labellings as a public health and nutrition information source for consumers: a review. Rev. esp. nutr. comunitaria 21, 34–42 (2015).

9. NORMA Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010. Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados-Información comercial y sanitaria. Recuperado Octubre 14, 2019.  http://www.economia-noms.gob.mx/normas/noms/2010/051scfissa1mod.pdf

10.  Proyecto de Modificación a la Norma-051-SCFI/SSA1-2010. Recuperado Octubre 14, 2019

http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5575205&fecha=11/10/2019

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