Mtra. Mónica Basave

Universidad Iberoamericana

A pesar de la integridad y ética con la que opera, en términos generales, la industria de alimentos, este sector puede ver opacado su prestigio por la existencia de productores sin ética que realizan prácticas fraudulentas que pueden poner en riesgo la confianza del consumidor, al no cumplir cabalmente con la legislación alimentaria.  Las autoridades encargadas de asegurar el cumplimiento de la legislación en materia de seguridad alimentaria, también son responsables de revisar el correcto etiquetado de alimentos, y de asegurar la calidad de los productos, así como de verificar las certificaciones y, de ser necesario, rastrear los productos para retirarlos del mercado en caso de que se conviertan en un riesgo para el consumidor.

¿Cómo prevenir prácticas antiéticas en las relaciones de consumo entre consumidores y proveedores?  La participación de un consumidor informado es crucial para evitar prácticas de fraude alimentario. Conocer los detalles de los tipos de fraude, evitará no solo que nuestros bolsillos se vean afectados, sino que la confianza del consumidor no se vea quebrantada.

El Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC), establece que el fraude alimentario se comete cuando se comercializan alimentos deliberadamente con la intención de obtener ganancias económicas mediante el engaño del consumidor.

Existen muchos tipos de fraude alimentario, pero para fines prácticos estos pueden clasificarse en dos rubros:

  • Los que afectan a los ingredientes del alimento, con el fin de mejorar alguna de sus características o de reducir costes. Por ejemplo, la adición de metanol en bebidas alcohólicas cuando se violan los envases; de melamina y agua en la leche; de cúrcuma en azafrán; de jarabes de glucosa o fructosa en la miel; de hojas de plantas diferentes en el té; de aceites de otro origen en el aceite de oliva (GFSI, 2018 y FTSA, 2018) y, de las más recientes, de adición de soya en la masa drenada de atún enlatado (Profeco, 2019), así como vender especies de bajo costo en lugar de otras más cotizadas (GFSI, 2018).
  • Los que afectan la declaración en el etiquetado, con declaraciones falsas o engañosas: de los ingredientes empleados, de los procesos, de las características o beneficios del producto y de la procedencia o producción geográfica de un alimento. Por ejemplo, uso de aditivos no autorizados en atún rojo; venta de productos asignados para el mercado estadounidense que aparecen en Corea (GFSI, 2018); beneficios no comprobados del agua alcalina (Profeco, 2019); información en las etiquetas de bebidas vegetales (arroz, coco, almendra) que pueden inducir a pensar que son leche (Profeco, 2019).

El Global Food Safety Initiative, (GFSI) así como el EUFIC, consideran que también se comete fraude alimentario cuando se venden alimentos con fecha de caducidad vencida, cuando se envasan y venden productos de origen desconocido, cuando se venden alimentos procedentes de animales sacrificados ilegalmente o robados, o cuando se reciclan subproductos animales y se introducen de nuevo en la cadena alimentaria. Por ejemplo, pescado de criadero vendido como salvaje; maíz o garbanzo tostado en café; carne de caballo en productos de carne de res.

El fraude alimentario afecta no solo la confianza del consumidor, sino que impacta negativamente la inocuidad y calidad alimentaria. Durante la Clínica en Vivo del Food Techonology Summit, que tuvo lugar en Argentina el año pasado, se evaluaron también los riesgos que implica el fraude alimentario en términos de Salud Pública, por ejemplo, cuando no se declaran ingredientes o trazas de alérgenos que ponen en riesgo a la población alérgica.    

Las empresas y la autoridad alimentaria hacen su parte para combatir el fraude alimentario.  Las empresas siguen Sistemas de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP), de acuerdo con lo establecido por el Codex Alimentarius y la normatividad vigente, en los que se establecen sistemas de vigilancia, medidas correctivas, determinación de límites críticos, así como la verificación y validación de los sistemas de calidad. Para analizar la gravedad de los fraudes alimentarios, se somete a evaluación si estos causan o no daños a la salud o daños económicos, y se valora el efecto que tendrán sobre la opinión pública. Por ejemplo

  • Se clasifican como fraudes alimentarios de gravedad baja cuando un adulterante corresponde a un porcentaje inapreciable del total del producto y cumple con el resto de la normatividad; estos casos no tienen mayor impacto en la opinión pública.
  • Fraudes alimentarios de gravedad media, tienen como consecuencia daño a la salud a largo plazo, sin ser causa de muerte; el adulterante en cuestión se encuentra en un porcentaje importante y es posible que no cumpla con la normatividad vigente.
  • Fraudes alimentarios de gravedad alta, suceden cuando el producto en cuestión contiene alérgenos no declarados o puede ser causa de enfermedades graves o potencialmente mortales.

Con el fin de abordar estos casos, las autoridades correspondientes considerarán siempre la probabilidad de detectar y controlar el factor que provoque el fraude. Los fraudes alimentarios que constituyen un delito grave contra la Salud Pública pueden ser perseguidos y castigados por la ley a través de metodologías que ayuden a su control. Ejemplo de estas metodologías son: la verificación de etiquetados y denominación de origen, las auditorías a proveedores, la trazabilidad, así como el uso de bases de datos y tecnologías que van dese el uso del microscopio y análisis químicos, hasta pruebas de ADN.

Comercialmente, existen muchos productos que ofrecen garantías adicionales contra los fraudes alimentarios; a estos productos se les conoce como de calidad diferenciada, y se someten a un control más estricto por parte de las autoridades alimentarias. Estos se clasifican en tres categorías: Denominación de Origen Protegida (DOP), Indicación Geográfica Protegida (IGP) y Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG), por ejemplo: Arroz del estado de Morelos, Cacao de Grijalva, Café Veracruz, Café Chiapas, Vainilla de Papantla, Tequila, Mezcal, leche de granja, Queso Cotija de México, Certificación otorgada por la Asociación Americana del Corazón, entre otros muchos.

Un consumidor informado, tomará mejores decisiones de compra.

Referencias:

  • Global Food Safety Initiative, GFSI (2018). The Consumer Goods Forum.  Enfrentando el Fraude Alimentario a través de Sistemas de Gestión de Inocuidad Alimentaria. Mayo, 2018.  Disponible en: https://www.mygfsi.com/files/201805%20-%20Fraude%20Alimentario%20-%20Documento%20tecnico%20final.%20SP.pdf
  • EUFIC.  (2013) European Union action plan to tackle food fraud, December 4th, 2013. Disponible en:  https://www.eufic.org/es/food-production/article/european-union-action-plan-to-tackle-food-fraud
  • Food Technology Summit Argentina, FTSA (2018) Fraude alimentario, uno de los cuatro problemas clave en inocuidad y calidad alimentaria.  Disponible en: http://ftsummit.com.ar/fraude-alimentario-uno-de-los-cuatro-problemas-clave-en-inocuidad-y-calidad-alimentaria/
  • González , L. (2015) La prevención y represión de los fraudes alimentarios en la Unión Europea.  Revista CESCO de Derecho de Consumo No. 15 I. Estudios y Consultas.  Disponible en: http://www.revista.uclm.es/index.php/cesco
  • ELIKA, Fundación Vasca para la Seguridad Agroalimentaria (2011) Fraudes Alimentarios. Disponible en: https://www.google.com/search?client=safari&rls=en&q=fraudes+alimentarios+elika&ie=UTF-8&oe=UTF-8#
  • Secretaría de Economía (2018).  México cuenta con 16 Denominaciones de Origen.  Disponible en: https://www.gob.mx/se/articulos/mexico-cuenta-con-16-denominaciones-de-origen?idiom=es
  • Codex Alimentarius/OMS (2018).  Programa conjunto FAO/OMS sobre normas alimentarias. Comité del Codex sobre sistemas de inspección y certificación de importaciones y exportaciones de alimentos.  Documento de debate sobre la integridad y la autenticidad de los alimentos.  Disponible en:  http://www.fao.org/fao-who-codexalimentarius/sh-proxy/en/?lnk=1&url=https%253A%252F%252Fworkspace.fao.org%252Fsites%252Fcodex%252FMeetings%252FCX-733-24%252FWorking%2BDocuments%252Ffc24_07s.pdf
  • Secretaría de Salud.  (s/f) Reglamento de la ley general de salud en materia de control sanitario de actividades, establecimientos, productos y servicios. Disponible en:  http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/compi/rlgsmcsaeps.html
  • Sibera, M. et al. (2018)  Guía para la prevención del fraude en la industria agroalimentaria. Premium Lab. Analytical and quality Sevices.  Disponible en: http://coli.usal.es/web/Guias/pdf/Guia_Prevencion_Fraude_Indus_Agroali.pdf
  • Procuraduría Federal del Consumidor (2019).  Analiza Profeco calidad de aguas alcalinas.  Disponible en:  https://www.gob.mx/profeco/prensa/analiza-profeco-calidad-de-aguas-alcalinas
  • Procuraduría Federal del Consumidor (2019).  Aplica Profeco Estudio de Calidad a marcas de atún envasado.  Disponible en:  https://www.gob.mx/profeco/prensa/aplica-profeco-estudio-de-calidad-a-marcas-de-atun-envasado
  • Procuraduría Federal del Consumidor (2011).  Estudio de calidad: miel de abeja.  De panal o de probeta.  Disponible en:  https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/119170/Estudio_Miel_de_abejas_30-42_Junio_2011.pdf
  • Procuraduría Federal del Consumidor (2019).  Analiza Profeco bebidas vegetales.  Disponible en:  https://www.gob.mx/profeco/prensa/analiza-profeco-bebidas-vegetales?idiom=es

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