Dr. Nutan Rout Prassad
Investigador de la Unidad de Biotecnología Vegetal

Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ)

 

Los prebióticos se definen como ingredientes alimentarios no digeribles, los cuales promueven el crecimiento de bacterias benéficas en el colon. Un ejemplo son las algas, que son ricas en polisacáridos y tienen potencial como prebióticos para ingredientes alimentarios funcionales que mejoran la salud humana y animal. La espirulina, un tipo de alga azul, es conocida formalmente como Arthrospira; es una cianobacteria (alga de verde-azul) que ha sido consumida como alimento desde épocas antiguas por los mexicanos y habitantes de la zona del lago Chad en el continente africano.

En la actualidad, el alga se vende como un nutracéutico debido a su alto contenido de proteínas (60-70% peso seco), ácido γ-linolénico, vitaminas y minerales. Se han realizado muchos estudios que muestran que la espirulina tiene potenciales aplicaciones terapéuticas, incluyendo problemas de salud tales como diabetes, artritis, anemia, enfermedades cardiovasculares, cáncer y también mejora de la vista.

Es, además, una buena fuente de ácido gamma-linolénico (el cual reduce el colesterol malo en sangre) y bioactivos con efectos inmunomoduladores. También puede usarse en los tratamientos del sobrepeso y la obesidad; tiene potencial en reducir los efectos del alcoholismo y los de trastornos mentales. La espirulina ha demostrado ser un buen “antioxidante”, el más potente limpiador de radicales libres en el cuerpo, y puede prevenir diabetes, cáncer, cansancio emocional y estrés.

Esta cianobacteria, contiene aproximadamente 13.6% de carbohidratos como glucosa, ramnosa, manosa, xilosa y galactosa. Los extractos de espirulina son conocidos por estimular el crecimiento bacteriano, ayudan a estimular el crecimiento de lactobacilos (bacterias benéficas) y es una gran fuente natural prebióticos. La demanda mundial de prebióticos se estima en  alrededor de 167,000 toneladas con un valor de 390 millones de euros para el año 2016.

En el CIATEJ, el Dr. Nutan Prasad Rout y su grupo, aislaron y caracterizaron varias cepas de espirulina (Fig. 1). Estas cepas son muy eficientes para producir prebióticos. De los análisis de oligosacáridos (unión de tres a diez azúcares simples o monosacáridos) resultaron varias subunidades de monosacáridos como xilosa y galactosa en varias cepas de espirulina. El intestino contiene cepas de probióticos Lactobacilli y Bifidobacteria, las cuales ayudan a mejorar el proceso de digestión de comidas, entre otras funciones benéficas para el organismo. Los trabajos en el CIATEJ demuestran que todas las cepas de espirulina funcionan como estimuladores de bacterias probióticas del intestino.

Hay un gran potencial para la producción exitosa de prebióticos a partir del alga espirulina. Existe una gran oportunidad para abrir nuevos mercados para simbióticos, es decir, mezclas de probióticos y prebióticos que a menudo se utilizan con el fin de aprovechar sus efectos sinérgicos en la aplicación a productos alimenticios. La producción de productos simbióticos es un reto nuevo y desafiante.

Por ejemplo, en la producción de bebidas funcionales los prebióticos a partir de espirulina pueden mejorar el producto para estimular la actividad de la microbiota benéfica en el tracto gastrointestinal. Los prebióticos de espirulina pueden aumentar la viscosidad, reducen el vaciamiento gástrico y facilitan la absorción de nutrimentos. Sus compuestos proteínicos y fenólicos pueden servir como antiestrés y antinflamatorios para los humanos. Este proyecto está en proceso y con la posibilidad de generar una patente. Es un producto que puede ayudar a elaborar bebidas funcionales simbióticas para México y el mundo.

Así que conviene conocer los beneficios de consumir alga espirulina.

 

Referencias:

Marco Antonio Hernández-Lepe, Abraham Wall-Medrano, Marco Antonio Juárez-Oropeza, Arnulfo Ramos-Jiménez y Rosa P. Hernández-Torres.  Spirulina y su efecto hipolipemiante y antioxidante en humanos: una revisión sistemática Nutrición Hospitalaria 2015;32(2):494-500. Cingi C, Sayin I. Evalúan las probables propiedades terapéuticas de la espirulina. Salud i Ciencia 18(6):535- 37, Oct 2011.

Dejar un comentario