Mtra. Mónica Basave

Universidad Iberoamericana

En diversas zonas del mundo, diciembre es época para celebrar, reunirse y disfrutar de platillos típicos. Los motivos de la fiesta pueden ser muy diversos, pero lo cierto es que, en estas fechas, la comida se prepara y se consume en grandes cantidades. Las prácticas culinarias son una manifestación de la identidad cultural de los pueblos, en las que la variedad y abundancia de los platillos son una constante.  

Estudios de mercado indican que, de los hábitos de consumo en el 40% de los hogares, la Nochebuena, es el día en que más sobra comida. Durante la época navideña, una de las razones por las que se desperdician alimentos es por que se preparan grandes cantidades de platillos, que más tarde sobran y terminan por no consumirse.  Sobre estimar la demanda y almacén de alimentos que luego se echan a perder, o que se deterioran, es una de las principales causas de desperdicio de alimentos. Durante la época decembrina el gasto en alimentos puede incluso triplicarse. Por ejemplo, en el 2018 los países de la Comunidad Europea destinaron el 30% de la partida navideña a la alimentación, partida que ocupa el segundo lugar del gasto medio estimado por hogar. En términos generales, los supermercados e hipermercados son los preferidos por los consumidores para la compra de comida y bebidas, donde el 90% de las veces se realizan offline. 

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la pérdida de alimentos se refiere a la disminución en la calidad o en la cantidad de los alimentos por acción de los proveedores a lo largo de la cadena de suministro, desde la cosecha, el sacrifico y la captura. El desperdicio de alimentos, en cambio, tiene que ver con la disminución en la cantidad o calidad de los alimentos por las acciones de los minoristas, proveedores de servicios alimentarios y consumidores.

El 54% del desperdicio de alimentos a nivel mundial se produce durante la producción, manipulación y almacenamiento post cosecha; mientras que el 46% restante ocurre durante las etapas de procesamiento, distribución y consumo de los alimentos. Así, cada año, un tercio de todos los alimentos que se producen a nivel global se pierde o se desperdicia y durante la época decembrina, el problema puede incluso duplicarse.   

La agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, plantea como objetivos, reducir a la mitad el desperdicio per cápita de alimentos a nivel minorista y de consumo, así como las pérdidas que se producen a lo largo de las cadenas de producción y suministros. Para ello la FAO, estableció dos índices para medir por separado “las pérdidas de alimentos” y “el desperdicio de alimentos”, Food Losses Index (FLI) y Food Waste Index (FWI), respectivamente.  El FLI, mide las pérdidas desde la post cosecha hasta, pero sin incluir la etapa minorista; en la actualidad, estas cifras indican que aproximadamente el 14% de los alimentos a nivel mundial se pierden tras la cosecha. El FWI, por su parte, proporciona estimaciones globales respecto al desperdicio de alimentos en los niveles minorista y de consumo. 

La FAO promueve entre los consumidores el cambio de actitudes, comportamientos, consumo y hábitos de compra, para que, a través de campañas centradas en la educación, se brinde información que prevenga y reduzca el desperdicio de alimentos. De esta forma, el manejo seguro de alimentos estará garantizado, pues el consumidor contará con información para el adecuado almacenamiento de productos y la comprensión de las fechas de consumo preferente.   

En México, la Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor), cuenta con programas que alertan a los consumidores sobre la lista de más de 2,000 productos en el boletín electrónico: “Brújula de compra”, que ofrece datos sobre el consumo responsable, brindando información útil sobre fechas de alto consumo, consejos, resultados de encuestas y comparativo de precios.

La FAO recomienda que, durante las festividades, se consuman alimentos de manera responsable, esto implica planificar compras y llevar los restos de comida a casa. Por su parte, los consumidores pueden contribuir a mejorar los hábitos de consumo si realizan controles sobre el desperdicio de alimentos, por ejemplo:

  • Calcular la cantidad de comida que realmente se necesita y no excederse en las cantidades que se preparen. Ya existen aplicaciones que permiten hacer estos cálculos, donde se consideran el número de comensales, la clase de comedores que son, los platos que se quieren preparar y cuánto se planea que sobre al final.
  • Almacenar adecuadamente los ingredientes para mantenerlos en óptimas condiciones y así evitar mermas. Para ello se recomienda revisar el buen funcionamiento de los refrigeradores.
  • Hacer un censo sobre lo que se quiere comer y si se insiste en preparar un platillo por tradición anual, la sugerencia es prepararlo en menor cantidad.
  • Reducir la cantidad de aperitivos evitará que los comensales lleguen llenos al platillo principal.
  • Durante la cena, hacer conciencia sobre la cantidad que se desee consumir, para que cada uno se sirva solo lo que se vaya a comer.
  • Al final, rescatar las sobras. En México una tradición es reunirse para comer el recalentado. Pedir a los invitados que traigan recipientes para que lleven a casa los restos de comida, también es una buena opción. Pueden elaborarse recetas creativas o congelarse las sobras para usarlas en alguna otra ocasión. Y si sobraron productos no perecederos, pueden donarse para que personas de bajos recursos o en situación de calle, tengan acceso a alimentos seguros.

Hoy en día tener suficiente comida es un privilegio, no desperdiciemos comida durante estas épocas de celebración.

 

Referencias:

Secretaría de Economía.  (2015). Evaluación de Diseño 2018-2019. Generación y difusión de información para el consumidor. Disponible en:  https://www.profeco.gob.mx/transparencia_gob/doc/MOCyR_InformeFinal_B002_20072018.pdf

AINIA. (2015). El desperdicio de alimentos en Navidad, ¿qué puede hace la industria para reducirlo?  Disponible en: https://www.ainia.es/tecnoalimentalia/consumidor/el-desperdicio-de-alimentos-en-navidad-que-puede-hacer-la-industria-para-reducirlo/

Deloitte.  (2018). Estudio de consumo navideño.  Industria de Bines de Consumo y Distribución. Noviembre 2018. Disponible en: https://www2.deloitte.com/content/dam/Deloitte/es/Documents/bienes-comsumo-distribucion-hosteleria/estudio-consumo-navideno-2018.pdf 

Nielsen.  Alonso, E. y Domenech, P. (2017).  ¿Cómo es la cesta navideña de la compra?  Gran consumo y retail. Disponible en: https://www.nielsen.com/es/es/insights/article/2017/christmas-basket/

CEDRESSA (2019).  El desperdicio de alimentos en México alcanza el 34.7 por ciento de los que se produce: CEDRESSA.  Disponible en: http://www.cedrssa.gob.mx/post_el_-n-desperdicio-n-_de_-n-alimentos-n-_en_-n-mn-xico-n-_alcanza_el_34_7_por_ciento_de_lo_que_se_produce-_-n-cedrssa-n.htm 

FAO.  (2019).  Pérdida y desperdicio de alimentos.  Disponible en: http://www.fao.org/food-loss-and-food-waste/es/

FAO. (2018).  Haz del #NoDesperdicio de comida un propósito personal.  Cómo evitar desperdiciar alimentos en fechas señaladas. Disponible en: http://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1073504/

ÉAlimentación. Revistas Énfasis. (2013). Reducir, prevenir, reutilizar y reciclar.  Disponible en: http://www.alimentacion.enfasis.com/articulos/68511-reducir-prevenir-reutilizar-y-reciclar

FAO (2019) Qué pueden hacer gobiernos, campesinos, las empresas alimentarias -y usted- frente al desperdicio de alimentos. Disponible en: http://www.fao.org/news/story/es/item/196445/icode/ 

National Geographic.  (s/f) ¿Cuánta comida se desperdica en México al año?  Ecología. Disponible en: https://www.ngenespanol.com/ecologia/comida-desperdicia-mexico-ano/

 

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