LN/EDC. Francis Evelin Rojas Torres

Centro de Atención Integral del Paciente con Diabetes

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición 

“Salvador Zubirán”

 

El calcio es el mineral más abundante en nuestro organismo y tiene funciones esenciales, como la mineralización de huesos y dientes, y la regulación de las funciones celulares en prácticamente todos los tejidos corporales. Además, el calcio es imprescindible para la contracción muscular y el correcto funcionamiento del sistema nervioso. 

La deficiencia de calcio puede provocar osteoporosis, que es una enfermedad caracterizada por la disminución en la fortaleza ósea y aumento en el riesgo de fracturas. Su prevalencia en México, en mujeres y hombres mayores de 50 años de edad, es de 17 y 9% en columna lumbar, respectivamente, y se ha estimado que el riesgo de fractura de cadera a lo largo de la vida es de 8.5% en mujeres y 3.8% en hombres en el país. Lo cual nos muestra claramente que las mujeres son más propensas a presentar este tipo de problemas y que deben cuidar aún más su consumo de calcio.

A lo largo de la vida de las mujeres se presentan distintas etapas en las que existe un mayor riesgo nutricional, lo que puede repercutir sobre su estado de salud. En la adolescencia y la menopausia se puede intervenir con el control de factores alimentarios que pueden mejorar el remodelado óseo, frenando la pérdida progresiva de masa ósea asociada con la edad.

La menopausia, en específico, es una etapa vulnerable, debido a que el gasto energético disminuye por cambios de composición corporal y descenso de la actividad física, mientras que las necesidades de algunos nutrimentos, como el calcio, aumentan ante la problemática ósea y riesgo de osteoporosis. Entre los hábitos de vida más importantes para desarrollar una masa ósea óptima y disminuir los factores de riesgo para la aparición de la osteoporosis se encuentra la alimentación con un aporte suficiente de calcio durante la niñez, adolescencia y adultez temprana. 

La ingesta óptima de calcio juega un papel determinante para adquirir y mantener una masa ósea adecuada. El requerimiento de este mineral va cambiando a lo largo de la vida y en algunas etapas son mayores en mujeres que en hombres. En la siguiente tabla podemos observar la ingesta diaria recomendada de acuerdo a la edad y género:

 

Grupo de edad (años) y género Ingesta diaria recomendada de calcio  (mg/d)
1-3  Masculino y femenino 700
4-8 Masculino y femenino 1,000
9-18 Masculino y femenino 1,300
19-50 Masculino y femenino 1,000
51-70 Femenino 1,200
51-70 Masculino 1,000
>70 Masculino y femenino 1,200
Embarazo y lactancia
14-18 1,300
19-50 1,000

 

La principal fuente de calcio en la dieta son los lácteos. La leche líquida presenta un promedio de 124mg de calcio por cada 100g y algunos quesos contienen más de 1g por 100g de alimento. Después se encuentran las verduras de hoja verde, frutas y legumbres, que pueden tener importancia en un patrón alimentario mediterráneo, en el que pueden aportar hasta 400mg/día.

Además de tener en cuenta los requerimientos y fuentes de calcio, es de suma importancia conocer los factores más relevantes que pueden favorecer o afectar su absorción. De manera práctica, se pueden clasificar los factores que modifican la absorción de calcio dentro de cuatro categorías: los que involucran el estado fisiológico, factores de la dieta, uso de medicamentos y cómo se procesan los alimentos. A continuación, describimos los más relevantes.

  • Factores de la dieta: La vitamina D estimula la absorción intestinal del calcio; existen dos vías para satisfacer las necesidades metabólicas de esta: una es la formación intrínseca que involucra la conversión del 7-dehidro-colesterol por la radiación ultravioleta en la piel a colecalciferol, y la otra por el consumo de esta vitamina en la dieta. 

Las grasas, en cantidades moderadas en la dieta, incrementan el tiempo de tránsito intestinal, permitiendo así que la oportunidad para la absorción de minerales sea mayor. Además, dietas con un aporte significativo de grasas, incrementan la absorción de vitaminas liposolubles como la vitamina D.

Por otra parte, se ha observado que la lactosa mejora la biodisponibilidad de calcio; por ello, el consumo de productos lácteos es muy importante en el aprovechamiento del calcio.

El alto consumo de fibras y fitatos puede disminuir la biodiponibilidad o absorción del calcio, por lo que hay que tener un consumo adecuado de estas.

El ácido oxálico, presente en algunos vegetales de hoja frondosa (espinacas, acelgas y remolacha), forma sales insolubles de oxalato de calcio en el tracto intestinal. El calcio presente en estos alimentos se absorbe muy pobremente; por ejemplo, sólo se absorbe el 5% del calcio que contiene la espinaca, así que hay que complementar el consumo de calcio con otras fuentes.

Estudios recientes han sugerido que la microbiota podría jugar un papel importante en la absorción del calcio, sin embargo, los resultados aún no son concluyentes.

  • Estado fisiológico: La absorción es más eficiente cuando existe un incremento en la necesidad de calcio; como ocurre durante la etapa de crecimiento, embarazo, lactancia y deficiencia de calcio.

El mecanismo de absorción dependiente de vitamina D se hace menos eficiente conforme avanza la edad y menos adaptable a los cambios de ingesta de calcio en la dieta. 

El estrés fisico y mental tiende a disminuir la absorción e incrementar la excreción de calcio.

Lograr un consumo óptimo de calcio, dentro de una dieta saludable, durante las diferentes etapas de la vida de las mujeres, puede contribuir a mantener una buena salud ósea y prevenir o coadyuvar la osteoporosis y con ello mantener una buena calidad de vida.

 

Bibliografía:

Ortega RM, “Mujer adulta y menopausia”, en Nutrición en población femenina: Desde la infancia a la edad avanzada, Ediciones Ergón, Madrid, pp. 93-100, 2007.    

Ernesto Mota-Blancas, Eduardo Perales-Caldera, Los mecanismos de absorción de calcio y los modificadores de absorción con base para la elaboración de una dieta de bajo costo para pacientes osteoporóticas, en Gac Méd Méx Vol. 135 No. 3, México, 1999.

Calcium, essential for health. Martínez de Victoria E, Departamento de Fisiología. Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos “José Mataix”. Centro de Investigación Biomédica. Universidad de Granada. Granada. Nutr Hosp 2016; 33(Supl. 4), 2016.

Reza-Albarrán AA, Osteoporosis. Clínica de Paratiroides y Hueso, Departamento de Endocrinología y Metabolismo, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Ciudad de México, México, Gac Med Mex. 2016;152 Suppl 1:84-9, 2016.

 

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