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Los niños que toman leche que no es de vaca, son dos veces más propensos a tener niveles bajos de vitamina D

Los niños que toman leche que no es de vaca como el arroz, almendra, soya o leche de cabra, tienen niveles más bajos de vitamina D en la sangre, que los que beben leche de vaca, según un nuevo estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal.

La leche que no es de vaca se está volviendo cada vez más popular debido a los beneficios de salud percibidos, alergias a la leche o intolerancia a la lactosa.

“Los niños que beben leche que no es de vaca, tenían más del doble de probabilidades de tener deficiencias en vitamina D, que los niños que solo beben leche de vaca,” dijo el Dr. Jonathon Maguire, pediatra e investigador en el Hospital de San Miguel. “Entre los niños que bebían leche que no es de vaca, se les asoció cada taza adicional de esta leche, con una caída de cinco por ciento de los niveles de vitamina D por mes.”

La vitamina D es un nutrimento esencial producido a través de la exposición al sol o se encuentra en la leche de vaca fortificada, pescado y otros alimentos. Desempeña un papel importante en el desarrollo y fortalecimiento de los huesos. En los niños, los niveles bajos de vitamina D puede causar debilidad ósea y, en casos severos, raquitismo – una condición que causa que los huesos se vuelven blandos y débiles y que puede conducir a deformidades óseas.

En Norteamérica, se requiere que cada 100 mililitros de leche de vaca, sean fortificados con 40 unidades de vitamina D. Sin embargo, la adición de vitamina D a la leche que no es de vaca, es voluntaria.

“Es un tanto difícil para los consumidores saber cuánta vitamina D hay en la leche que no es de vaca,” dijo el Dr. Maguire. “Los padres de familia deben estar conscientes de la cantidad de vitamina D, calcio y otros nutrimentos que hay en otras bebidas de leche alternativas, para que puedan tomar decisiones informadas para sus hijos.”

En el estudio participaron 3821 niños sanos de edades entre uno a seis. Los investigadores analizaron las diferencias en los niveles de vitamina D en la sangre, asociada a tomar leche de vaca y la leche que no es de vaca. Los niños fueron reclutados de siete prácticas de medicina pediátrica o familiar de Toronto, que forman parte de una red de investigación denominado Target Kids.

“Nuestros resultados también pueden ser de utilidad para los profesionales de la salud que trabajan con niños que consumen regularmente leche que no es de vaca, debido a la alergia a la leche de vaca, intolerancia a la lactosa o preferencia en la dieta,” dijo el Dr. Maguire.

Ochenta y siete por ciento de los niños que participan en el estudio bebieron predominantemente leche de vaca y el 13 por ciento bebió leche que no es de vaca.

Fuente: https://www.sciencedaily.com/releases/2014/10/141020134904.htm

 

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