Dr. Fernand Vedrenne

Universidad Iberoamericana

 

Una de las vitaminas a las que se les ha puesto atención en los últimos años es la vitamina E, también conocida como tocoferol. Los tocoferoles son un grupo de moléculas descubiertas en 1922 y, aunque se conocía su rol como antioxidantes, no fue sino hasta la década de los 80 que se caracteriza y explica completamente el papel que juega en la protección contra la oxidación de grasas. Por su estructura química, la vitamina E puede introducirse en las membranas celulares y protegerlas de la acción de radicales libres (compuestos altamente reactivos que incluso pueden dañar al material genético), además, tiene un efecto sinérgico con la vitamina C. De esta manera, la vitamina C funge como antioxidante en la fase acuosa (en agua) de un sistema, mientras que la vitamina E tiene la misma actividad en la fase lipídica (en grasa); esto hace que la acción antioxidante sea en diversos niveles.

 

Fuentes de vitamina E

 

La vitamina E se encuentra presente en una gran variedad de alimentos. Las principales fuentes son las nueces de varios tipos, aunque también es posible encontrarla en frutas como el mamey o el aguacate, y en productos de origen animal como el salmón, la trucha o el bacalao. Debido a la gran abundancia de vitamina E en varios alimentos, es difícil que una dieta correcta sea carente de vitamina E.

 

Requerimiento de vitamina E

 

Como la deficiencia de vitamina E en humanos es muy rara, es difícil caracterizar sus síntomas. Uno de los problemas que se observa en ausencia de vitamina E, que se da en pacientes que no pueden absorber la grasa de los alimentos, es la anemia hemolítica. Por otra parte, se ha observado que, cuando no se consume vitamina E en cantidades suficientes, pueden aparecer síndromes neurológicos y motores.

 

En general, el requerimiento de esta vitamina se determina encontrando la dosis a la cual el 97.5% de la población no presenta ruptura de glóbulos rojos por oxidación. La recomendación es consumir un total de 15mg de equivalentes de alfa tocoferol por día (hay recordar que existen varios tipos de tocoferoles con diferentes actividades). En general, no hay reportes de deficiencia de vitamina E durante estados como el embarazo y no se recomienda la suplementación rutinaria de vitamina E durante esta etapa de la vida. Como las madres lactantes secretan vitamina E en la leche materna, se recomienda aumentar la ingesta a 19mg/día. Cabe mencionar que la población del mundo suele reportar que su consumo de vitamina E es menor al que en realidad consumen, por lo que la deficiencia de esta vitamina es sumamente rara en todas las etapas de la vida.

 

Suplementación de vitamina E

 

Debido a su función como antioxidante, existe un gran número de estudios en los que se ha propuesto a la vitamina E como agente antienvejecimiento y como agente preventivo de enfermedades asociadas con el envejecimiento, como el cáncer y las demencias. También ha sido propuesta para prevenir enfermedad cardiovascular vía sus efectos antioxidantes. Desafortunadamente, los estudios serios parecen no encontrar una asociación que pudiera sugerir un efecto protector de la suplementación con vitamina sobre la mortalidad en general.

 

Fuentes:

Curr Aging Sci. 2011 Jul; 4(2): 158–170.

Ann Nutr Metab 2012;61:207–212

Cochrane Database Syst Rev. 2015 Sep 7;(9):CD004069. doi: 10.1002/14651858.CD004069.pub3.

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