Dr. Ali Halhali Baghdad

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición

“Salvador Zubirán”

 

 

Aproximadamente, el 80% de la vitamina D que se encuentra en nuestro organismo proviene de la síntesis cutánea (por la piel) y alrededor del 20% de la alimentación. En nuestro cuerpo, la vitamina D se encuentra en dos formas, la vitamina D2 o ergocalciferol de origen vegetal, y la vitamina D3 o colecalciferol de origen animal. En los dos casos, la producción de vitamina D requiere de rayos ultravioletas del sol o de fuentes artificiales.

En la circulación sanguínea, la vitamina D se transporta por una proteína que la lleva al hígado, en donde es transformada en 25-hidroxivitamina D o calcidiol. Esta forma refleja el estado nutricio de vitamina. La 1,25-dihidroxivitamina D o calcitriol es la forma hormonal y activa de la vitamina D, y deriva de la hidroxilación renal de calcidiol.

Sitios extrarrenales presentan, también, la capacidad de síntesis de calcitriol. El calcitriol de origen renal mantiene la concentración de calcio en límites muy estrechos. En cambio, el calcitriol de fuente extrarrenal presenta efectos no calcémicos. Los resultados obtenidos durante los últimos años muestran, claramente, que el adecuado estado nutricio en vitamina D no solamente previene el raquitismo, la osteomalacia y la osteoporosis, sino que presenta también una relación inversa con la diabetes tipo 2, la obesidad, diferentes tipos de cáncer, la tuberculosis, la inmunodepresión y la preeclampsia, enfermedad hipertensiva inducida por el embarazo, entre otros.

El estado nutricio en vitamina D, determinado por las concentraciones de calcidiol, se considera como: 1) Deficiente cuando las concentraciones son inferiores a 20ng/mL; 2) Insuficiente cuando las concentraciones son iguales o superiores a 20 e inferiores a 30ng/mL y; 3) Suficiente o adecuado cuando las concentraciones son iguales o superiores a 30ng/mL. Concentraciones de calcidiol iguales o superiores a 150ng/mL resultan en intoxicación por vitamina D.

Pocos alimentos contienen suficiente vitamina D para lograr un adecuado estado nutricio, por lo que algunos países han optado por enriquecer la leche o grasas derivadas de este alimento con vitamina D. Además, la suplementación con esta vitamina es requerida para algunas poblaciones cuando la exposición solar sea menor de 30 minutos por día o 2 horas por semana y cuando los alimentos disponibles no aporten suficiente vitamina D.

Para la población sana, se recomienda que el aporte diario de vitamina D sea de 5 microgramos para niños de 0 a 6 meses de edad; 10 microgramos para niños de 7 a 12 meses; 5 microgramos para la población de 1 a 50 años, mujeres embarazadas y lactantes; 10 microgramos para edades de 51 a 70 años; y 15 microgramos para mayores a 70 años. En todos los casos es necesario lograr que la concentración en calcidiol sea igual o superior a 30ng/mL.

Para evitar concentraciones de calcidiol superiores a 150ng/mL en las cuales se presenta intoxicación por vitamina D, los límites superiores de tolerancia por día se han fijado en 25 microgramos para niños de 0 a 12 meses y de 50 microgramos para mayores de un año. En la literatura la vitamina D se expresa también en unidades internacionales (UI). Cada microgramo de vitamina D equivale a 40UI, lo que hace que las recomendaciones sean de 200 a 600UI por día. Para la población mexicana, se recomienda la exposición solar para contar con suficiente vitamina D.

Cabe mencionar que se necesita consultar a un médico para determinar la pertinencia de tomar vitamina D y así evitar cualquier riesgo de intoxicación. Además, en caso de raquitismo resistente a la vitamina D y de sobreproducción de calcitriol, se necesita de tratamientos específicos. Según sea el caso, el médico puede solicitar hacer estudios de laboratorio para determinar la concentración en suero o plasma de calcidiol y/o calcitriol, calcio, fosfatos, creatinina, hormona paratiroidea, así como de indicadores del recambio óseo, y en orina de calcio, fosfatos y creatinina. Estudios de la densidad ósea y contenido mineral pueden resultar necesarios para el médico tratante.

Referencias

DeLuca HF. Overview of general physiologic features and functions of vitamin D. Am J Clin Nutr. 2004; 80:1689S-96S.

 

Halhali A, Tovar AR, Torres N, Bourges H, Garabedian M, Larrea F. Preeclampsia is associated with low circulating levels of insulin-like growth factor I and 1,25-dihydroxyvitamin D in maternal and umbilical cord compartments. J Clin Endocrinol Metab 2000; 85: 1828-33.

 

Barrera D, Díaz L, Noyola-Martínez N, Halhali A. Vitamin D and inflammatory cytokines in healthy and preeclamptic pregnancies. Nutrients 2015; 215: 6465-6490.

 

Halhali A, DeSantiago S, Díaz L, Avila E, Ariza A.C., Díaz E, Frenk S, Larrea F. Vitamina D. En Recomendaciones de ingestion diaría de nutrimentos para la población mexicana. Bases fisiológicas. Tomo 1. Autores: Héctor Bourges, Esther Casanueva, Jorge Luis Rosado. Editorial: Editorial Médica Panamericana. 2005, 43-52, ISBN: 968-7988-58-4.

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