El té es una bebida que ha sido consumida desde hace más de 5,000 años. En países como China y Japón es parte de una importante tradición. El té proviene de una planta llamada Camellia sinensis, pero en muchas partes del mundo se le llama “té” a cualquier bebida (no alcohólica) hecha de hierbas (tisanas).

Tisanas o té

Las bebidas con hierbas son muy populares, no sólo porque nos ofrecen una variedad de sabores, sino también porque algunas tienen propiedades benéficas para la salud y han formado parte de la medicina tradicional de muchas culturas.

Además de aliviar un dolor de estómago, ayudar a relajarnos o a dormir mejor, estas bebidas pueden darnos algunos otros beneficios. Por ejemplo, el té verde y el negro tienen un contenido alto de antioxidantes. La tisana de árnica es antiinflamatoria y la de menta o hierbabuena son buenos digestivos.

Con o sin cafeína

Las tisanas, en su mayoría, no contienen cafeína, lo que las hace una alternativa al café. El té sí contiene ese estimulante, así que puede ser una opción de sabor diferente que, de todas formas, nos ayude a terminar de despertar por las mañanas.

El té se prepara por la infusión de las hojas en un líquido caliente. Las tisanas pueden hacerse del mismo modo o bien, poniendo a hervir las hierbas. En cualquiera de los dos casos, se pueden preparar frías y para darle sabor al agua con la que te hidratas durante el día.

Pasado medicinal

A pesar de que forman parte de la cultura y medicina tradicionales de muchos pueblos, el té y las tisanas no son muy reconocidos como parte de la medicina occidental, ya que no hay muchos estudios que investiguen los efectos de estas bebidas en el tratamiento de enfermedades.

Sin embargo, su uso continúa dándose porque en algunos casos tomar un té o una tisana podría tener efectos positivos en ciertos malestares de las personas. Algunos casos muy comunes son: manzanilla con hierbabuena para dolor de estómago, de canela o jengibre para la gripa, etc.

Con todo y la tradición que apoya el uso de estas bebidas, es importante tomarlas con precaución por dos razones: 1) evitar que una enfermedad se complique por no ser tratada de manera adecuada, 2) algunas hierbas podrían causar una reacción desfavorable en las personas. En este caso, hay que suspender de inmediato su consumo y consultar a un médico.

El té y las tisanas son una buena opción para tomar una bebida diferente, fría o caliente, con agua, con leche o con alguna bebida de semillas. En términos de sabor, tienen mucho que ofrecernos. Y, además, podríamos estar dándole una ayudada a nuestra salud.

 

Fuentes:

https://www.foodinsight.org/blogs/tis-good-time-try-tisanes

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29178942

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