El sobrepeso y la obesidad afectan a las personas en su imagen, autoestima y también en el buen funcionamiento de su cuerpo.

La obesidad ha sido catalogada como una enfermedad crónica y compleja que tiene muchas causas. Si una persona no percibe su peso e imagen corporal de la manera adecuada y no identifica correctamente que tiene un problema de sobrepeso u obesidad, difícilmente pedirá ayuda o hará algo al respecto, aseveró la doctora Martha Kaufer Horwitz, investigadora de la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).

Una de las causas de esta condición es el desequilibrio energético entre las calorías que se consumen y las que se gastan, por lo que especialistas han considerado como primordial que la población tome conciencia de la importancia que tiene atender este padecimiento, para evitar enfermedades secundarias que perjudiquen su salud.

¿Cómo me veo a mí mismo?

La doctora Martha Kaufer Horwitz explicó la importancia de percibir correctamente el problema de sobrepeso y obesidad para tener un tratamiento adecuado, así como los beneficios que proporciona atenderse a tiempo.

Investigadores alrededor del mundo consideran que la percepción de la imagen corporal está compuesta por diversos elementos que van desde lo perceptual, (como el tamaño, peso y forma del cuerpo), lo cognitivo- afectivo, determinado por las emociones o actitudes dirigidas al cuerpo, hasta el elemento conductual, que se determina por las acciones tomadas a partir de los elementos anteriores.

En algunos estudios comparativos, en los que la doctora Kaufer Horwitz participó en colaboración con la Universidad de California, en Berkeley, sobre mujeres con sobrepeso y obesidad de origen mexicano en Estados Unidos y mujeres de México, pudieron detectar que las mujeres de origen mexicano en Estados Unidos tienen una mejor identificación del problema en cuestión que las mujeres en México, y uno de los factores determinantes fue la opinión de un profesional de la salud.

A través de las consultas clínicas por parte de los especialistas es que la persona realmente interioriza la importancia del padecimiento y puede estar dispuesta a hacer algo al respecto, cuando se le detecta un problema de sobrepeso u obesidad, comentó la investigadora.

Por medio de una autopercepción correcta del peso corporal, se pueden implementar acciones que beneficien a la persona en el combate o prevención de enfermedades secundarias que surgen como consecuencia de un diagnóstico tardío.

Más educación sobre la dieta

Sin embargo, en el otro lado de la moneda nos encontramos con que los programas de educación médica, y particularmente los de especialidades médicas, tienen poco contenido de nutrición y de las enfermedades relacionadas con la obesidad. Revisando la literatura internacional se puede ver que, a nivel global, hay una escasa preparación profesional para orientar a los pacientes que padecen de sobrepeso y obesidad.

Se considera que ante esta situación existe un doble dilema en el que, por un lado, se necesita la capacitación adecuada de un profesional de la salud que diga al paciente que tiene un problema. Por otro, no considerar relevante la condición de la persona y enfocarse en otros aspectos patológicos.

“Si yo, como médico, digo: ‘señor, señora, usted tiene un problema de obesidad’, la persona me dirá, ‘bueno doctor, dígame qué puedo hacer’. Entonces el médico no se sentirá capacitado para orientar y mejor ni le dice”, lo que la especialista considera como un verdadero problema, pues se impide una evaluación completa y tratamiento adecuado para mejorar la condición del paciente.

Para la doctora Kaufer, percibir correctamente el peso es importante para hacer algo al respecto, ya que va más allá de la cuestión estética, y la población actualmente está más consciente de que tiene que hacer algo por su salud.

Cuando el problema de obesidad está presente, se asocia con otras enfermedades no transmisibles que son crónicas y en su mayoría incurables como las cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, trastornos locomotores, como la osteoartritis, y algunos cánceres, lo que ocasiona discapacidad y muerte prematura en algunos casos.

La obesidad es consecuencia de una mala nutrición por exceso de energía consumida y también puede estar acompañada de deficiencias nutricionales. Que una persona tenga exceso de peso, no lo libera de tener deficiencias de vitaminas y nutrimentos inorgánicos.

A nivel familiar, las creencias, hábitos y costumbres alimentarias originadas desde la infancia influirán en la percepción del exceso de peso del individuo afectado y, por consecuencia, intervendrán en su reducción a través de estrategias de apoyo integral que involucren no solo tratamiento clínico, sino métodos que incluyan las percepciones de las personas en los contextos culturales y sociales específicos.

“Creo que es muy importante esto más que para la percepción del peso, para prevenir la obesidad. Para afianzar hábitos de alimentación y estilos de vida saludables desde la infancia y que prevengan que la obesidad se desarrolle”, consideró la especialista.

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