Q.A. Ruth Buenrostro  

Facultad de Química, UNAM

 

La sopa es uno de los alimentos hogareños que más se arraiga en nuestra memoria durante la infancia, y con el paso de los años se ha ganado la reputación de ser uno de los platos imprescindibles en cualquier comida que presuma de ser casera.

Su origen es muy antiguo y su elaboración tiene como principio una de las primeras y más elementales técnicas de cocción: sumergir los alimentos en agua hirviendo con el fin de ablandarlos y luego consumirlos junto con el líquido humeante, colmado de sabor y nutrimentos.

Su valor alimenticio depende completamente de los ingredientes con los que se prepare. Normalmente suelen utilizarse cereales (arroz, trigo, cebada), leguminosas (lentejas, frijoles, habas, soya), vegetales frescos, carnes e incluso huevo.

SI bien el disfrutar de una deliciosa sopa a cualquiera reconforta, el nuevo ritmo de vida al que se ha tenido que adaptar el hombre ha hecho que la industria desarrolle alimentos cuyo proceso de preparación se reduce a tres simples pasos: calentar agua, revolver y servir, dando así origen a las sopas deshidratadas o sopas instantáneas.

La normativa mexicana define a las sopas deshidratadas como el producto alimenticio a base de ingredientes vegetales, animales o mezcla de ellos, con un mínimo porcentaje de humedad y características organolépticas específicas.

Al pensar en sopas deshidratadas o instantáneas se nos viene a la mente esa famosa “sopa de vasito”, pero, hoy en día las encontramos en una gran variedad y en diferentes tipos de empaques, desde la clásica de fideos, hasta sopa de tortilla o arroz ya preparado y casi listo para su consumo.

Puede que estas sopas no tengan todo el sabor de una elaborada en casa a la manera tradicional, pero leyendo las etiquetas nutrimentales se pueden encontrar opciones de fácil preparación y con una buena calidad nutrimental, ya que los ingredientes de las sopas deshidratas son prácticamente los mismos que se usan en casa. Pero, ¡cuidado con el sodio!, ya que pueden tenerlo en concentraciones no adecuadas, en especial para aquellas personas que tienen algún padecimiento crónico como hipertensión arterial y a las que se recomienda disminuir el sodio en su dieta diaria.

Ingredientes básicos Función
Producto a base de cereales Actualmente, en el mercado encontramos una gran variedad de sopas instantáneas, muchas tienen como base cereales. Podemos encontrar arroz precocido o una gran cantidad de sopas a base de pasta, desde las típicas mexicanas como el fideo, algunas un poco más elaboradas como espagueti o macarrones en alguna salsa, e incluso las famosas sopas de vasito con pasta, que comúnmente se elabora de sémola de trigo.
Vegetales deshidratados La mayoría de estas sopas presentan una gran variedad de vegetales deshidratados, comúnmente en cubos, para asemejar más el sabor casero o tradicional, estos vegetales se rehidratan con el agua caliente y se vuelven más suaves y fáciles de comer.
Grasa animal en polvo Para dar el sabor del caldo de res o pollo a las sopas se utiliza grasa animal en polvo, la cual aporta un sabor característico y familiar para nuestro paladar.
Especias Proporcionan sabor y aroma a estas sopas. Pueden ser tan comunes como la pimienta o incorporar hierbas que se agregarían en fresco a las sopas como el cilantro, el perejil o la yerbabuena en polvo.
Aditivos Función
Colorantes Dan una apariencia agradable al caldo o la salsa de las sopas, y logran los colores a los que estamos acostumbrados, por ejemplo, un rojo intenso en las sopas con caldillo de jitomate o un tenue amarillo en los caldos de pollo.

–               Amarillo ocaso

–               Color caramelo

–               Cúrcuma

–               Rojo allura

–               Tartracina

–               Extracto de anato

–               Oleorresina de Paprika

–               Rojo ponceau

Antioxidantes: Debido a la presencia de grasas en polvo, se agregan antioxidantes para evitar su deterior y enranciamiento.

–               Galato

–               Butilhidroxianisol (BHA)

–               Butilhidroxitolueno (BHT)

Acentuadores de sabor Estas sustancias intensifican los sabores en nuestras papilas; los más utilizados son aquellos que aumentan los sabores similares a las carnes y los condimentos salados.

–               Glutamáto Monosódico GMS

–               Proteína Vegetal Hidrolizada (PVH)

–               Inosinato disódico

Emulsionantes Ayudan a integrar las grasas en el agua que serán disueltas al prepararse la sopa, además aseguran una mejor incorporación de los demás ingredientes y condimentos.

–               Monoglicéridos y diglicéridos de ácidos grasos

–               Lecitina de soya

Espesantes Se usan para dar “más cuerpo” a la sopa, es decir para que sea ligeramente más espesa, asemejando la consistencia de un caldo.

–               Almidones modificados

–               Goma guar

–               Goma arábiga

Aromatizantes Aportan olores característicos a los diferentes tipos de sopas.

 

Por extraño que parezca, este tipo de sopas no utilizan conservadores, ya que al tener todos sus ingredientes deshidratados no corren riesgos de crecimiento microbiano.

 

Referencias:

  • Ingrepedia de Hablemos Claro, en

http://www.hablemosclaro.org/ingrepedia/default.aspx#.VIuos9KG-So

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