La achicoria (o radicchio) es una planta que se usa para preparar ensaladas y tiene un alto contenido de fibra prebiótica. ¿Has probado este vegetal?

La fibra prebiótica es la que sirve de alimento para los microorganismos benéficos que habitan en nuestro intestino, los probióticos. La achicoria tiene un contenido alto de una de estas fibras: la inulina.

La inulina es un carbohidrato complejo y la achicoria seca contiene 17% de esta fibra. La fibra prebiótica no se puede digerir en el intestino, esto hace que sea buena para la motilidad intestinal, ya que ocupa espacio, contribuye a darle volumen a las heces y disminuye el estreñimiento.

Crezcan apreciados probióticos

Los microorganismos probióticos que más se ven beneficiados por la inulina son los de las especies Bifidobacterium y Lactobacillus. La inulina hace que este tipo de probióticos aumenten en cantidad, trayendo mayores beneficios a la salud.

Las hojas de achicoria maduras tienen un sabor amargo que puede dificultar su consumo, si a la persona le desagrada este tipo de sabor. En cambio, las hojas más jóvenes son fáciles de incorporar a una ensalada. Sin embargo, hay que considerar que la mayor cantidad de inulina está presente en la raíz, por lo que es probable que se encuentre disponible como un suplemento.

Un buen complemento

Entre los beneficios que brinda la inulina están:

  • Promueve el crecimiento y aumento de los microorganismos probióticos
  • Mejora la consistencia de las heces y la frecuencia de las deposiciones
  • Puede ser un apoyo en la pérdida y control de peso, porque aumenta la sensación de saciedad (esta propiedad es común a toda la fibra soluble)
  • Aumenta la absorción de calcio, lo que es una ayuda contra la osteoporosis
  • Ayuda a controlar los niveles azúcar e insulina en la sangre, cuando se sustituye el 20% de los azúcares con la raíz de achicoria

Las recomendaciones nutricionales de consumo de fibra para adultos, es de 25g para las mujeres y 38g para los hombres. En general, la gente consume aproximadamente la mitad de esta recomendación.

Considerando el problema actual de sobrepeso y obesidad, aumentar la cantidad de fibra que se ingiere, probablemente implicaría aumentar la cantidad de calorías también. Por ello, los suplementos pueden ser una buena opción.

Antes de comenzar a utilizar cualquier suplemento, es importante consultar a un profesional de la salud para evaluar cuál es la mejor opción para cada persona.

Por otro lado, consumir una variedad amplia de alimentos ayuda a que la cantidad necesaria de fibra y de otros nutrimentos sea más fácilmente cubierta. Es importante señalar que aumentar el consumo de fibra de manera precipitada, puede causar algunas molestias estomacales.

Esto es así porque el sistema digestivo necesita acostumbrarse a las nuevas porciones de fibra que recibe. Por ello, la guía de un profesional de la salud es recomendable, para saber cómo ir incrementando el consumo de fibra sin tener efectos adversos.

Fuentes:

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