“La margarina puede causar enfermedades cardiacas o cáncer.”

La margarina es un producto alimenticio que se elabora con una pequeña parte de productos lácteos, más grasas vegetales o animales, o una combinación de ambas. Es de consistencia, color y sabor similares a los de la mantequilla, por lo que se usa como sustituto de esta (Valenzuela, 1999).

La margarina ha sido relacionada con enfermedades cardiacas, cáncer, problemas en los huesos, desequilibrio hormonal, enfermedades cutáneas, infertilidad, problemas en el embarazo y la lactancia, entre otras. Según algunos medios de comunicación, la margarina es popular en una dieta baja en grasas, pero puede ser una opción poco saludable cuando incluye grasas trans.

Las grasas trans

La Food and Drug Administration (FDA) señala que hay dos tipos de grasas trans:

  1. Las que se forman naturalmente en algunos animales. De este tipo de grasas podrían encontrarse trazas en alimentos como la leche.
  2. Las grasas trans formadas durante el procesamiento de alimentos. Estas últimas se forman cuando se agrega hidrógeno al aceite vegetal, en un proceso llamado hidrogenación, que sirve para hacer la grasa sólida.

Los aceites parcialmente hidrogenados son utilizados en la industria de alimentos para mejorar propiedades como textura, vida de anaquel y sabor. Aproximadamente la mitad de las grasas trans que consumimos se forman durante el procesamiento de alimentos y aceites parcialmente hidrogenados.

Supuestamente las grasas trans aumentan el colesterol LDL (colesterol “malo”) y eso incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas. Por ello, se cree que limitar el consumo de grasas trans y grasas saturadas es parte fundamental de una dieta saludable.

Sin embargo, no hay estudios concluyentes que establezcan una relación directa entre estas grasas y las enfermedades señaladas. Aun así, es recomendable seguir una dieta lo más baja posible en grasas trans, porque consumirlas en exceso aumenta el nivel de colesterol en sangre.

Es importante considerar que si un producto tiene aceites hidrogenados, es probable que tenga una pequeña cantidad de dichas grasas. Algunos de los alimentos que contienen grasas trans son: galletas, pasteles, botanas (como palomitas), pizza congelada, margarina en barra, crema para café, betún listo para usar, entre otros.

La margarina

La FDA (agencia reguladora de alimentos y medicamentos de los EUA) tiene como requerimiento que se declare en la información nutrimental si el alimento tiene 0.5g o más de grasas trans. El código de regulaciones federales de la FDA establece los requerimientos específicos para la margarina estandarizada, donde se especifica que esta no debe contener más de 80% de grasa (FDA, 2014).

El contenido de grasas trans en margarinas puede variar. Se habían usado porque confieren la textura sólida en el producto. Sin embargo, desde 1999 los productores han intentado reducir lo más posible el contenido de grasas trans, aunque esto aumenta el contenido de grasas saturadas. Las margarinas en barra tienen menos de 20% de grasas trans, mientras que las margarinas suaves en tubo contienen menos del 10% (Brown, 2006). En algunas margarinas ya se ha eliminado el uso de grasas trans y así lo declaran en su etiqueta.

Para eliminar las grasas trans, la margarina es sometida a un proceso para reducir esas grasas, llamado interesterificación. Con ello, se logran mantener los beneficios de los aceites utilizados en la producción de margarina, así como su consistencia semi sólida (Instituto Flora, 2011).

Un estudio publicado por el Western Journal of Medicine, señala que, si además se adicionan esteroles vegetales a la margarina, esta podría reducir el riesgo de enfermedades cardiacas hasta en un 25%. Los esteroles vegetales reducen la cantidad de colesterol en el producto. Sin embargo, estos son muy costosos (Law, 2000).

La industria alimentaria sigue buscando otros métodos para reducir el contenido de grasas trans en los alimentos, con el fin de seguir la declaración de la FDA que recomienda mantener el consumo de grasas trans lo más cercana a cero posible. Una de las opciones, como ya fue mencionado, es la interesterificación.

Conclusión

A pesar de que la margarina ha sido una de las principales fuentes de grasas trans, no hay evidencia concluyente que la relacione con cáncer, desequilibrio hormonal o infertilidad. Por su composición, la margarina blanda tiene un menor contenido de grasas trans que la de textura más sólida, por lo que elegir la suave es una opción más saludable.

Los organismos reguladores como la FDA siguen analizando la margarina; en la página de esta institución, se pueden encontrar los estándares y la normatividad de dicho producto, y artículos de interés para el consumidor. Por otro lado, la industria continúa buscando alternativas para reducir el contenido de grasas trans y seguirá haciendo estudios para hacer alimentos que no tengan grasas trans o que su contenido sea casi cero, ya que busca proporcionar al consumidor alimentos que beneficien la salud.

Bibliografía:

 

“Consumir productos lácteos puede llevar a un incremento en el peso.”

Existe una creencia popular de que la leche entera favorece la ganancia de peso, sin embargo hay estudios que muestran que no hay diferencia en la ganancia en peso en niñas adolescentes en una dieta alta en calcio comparada con adolescentes en una dieta normal. Incrementar el consumo de productos lácteos como parte de una dieta reducida en calorías puede ayudar en la promoción de la reducción de peso. En un estudio con duración de 24 semanas con adultos obesos, quienes consumieron a dieta reducida en calorías que contenía de 3 a 4 porciones de alimentos lácteos, perdieron un mayor porcentaje de peso corporal, en comparación con aquellos que tomaron suplementos de calcio y los que tomaron una dieta baja en productos lácteos o baja ingesta de calcio.

Referencias:

 

 “La leche “bronca” (no pasteurizada) es más segura y más natural que la leche procesada.”

Consumir leche bronca representa un gran riesgo para la salud, es por ello que es mejor que sea pasteurizada. El proceso de pasteurización destruye las bacterias responsables de enfermedades como listeriosis, salmonelosis, campilobacteriosis, fiebre tifoidea, difteria y brucelosis entre otras.

La pasteurización ha sido reconocida como un proceso esencial para asegurar que la leche y sus productos derivados sean seguros para el consumo humano. Se trata de un proceso simple que no afecta las propiedades sensoriales de la leche ni su valor nutritivo. Típicamente involucra el calentamiento rápido de la leche a 161.5 °C durante 15 segundos y su inmediato enfriamiento.

Referencias:

 

“La leche orgánica es más saludable que la leche regular.”

No hay conclusión científica que apoye esta aseveración. Tanto la leche orgánica como la regular contienen los mismos nutrimentos esenciales que hacen que la leche y sus derivados formen parte de una dieta saludable. Por ley la leche no debe ser adicionada de antibióticos y en el caso de la leche orgánica, ésta debe ser certificada.

Referencias:

 

 “La leche puede formar parte de una dieta correcta.”

Cada persona tiene gustos y preferencias particulares y esto hace que el consumo de alimentos como la leche esté sujeto a ellos. Generalmente las personas toman de una a dos raciones por día, considerando una ración lo equivalente a una taza de 250ml. Pero la leche, así como todos los demás alimentos que consumimos, debe considerarse dentro de una Dieta Correcta que sea completa, variada, suficiente, equilibrada, adecuada e higiénica.

Lo mejor es elegir el tipo y cantidad de leche según las necesidades de cada persona.

La siguiente tabla muestra la cantidad de energía y nutrientes en 1 taza de 240 ml de leche:

Energía
kcal
Proteínas
(g)
Grasas
(g)
Azúcares
(g)
Calcio
(mg)
Entera 148 7.9 8 11.2 286.2
Semidescremada 116 7.7 4.4 11.2 284
Descremada 86 8.4 0.4 11.9 302
Con chocolate 200 8.0 8.2 24.9 268.8
Pérez Lizaur A. Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes, 3ª. Edición.

Analizando los datos de esta tabla, podemos hacer elecciones más saludables y seguir disfrutando del consumo de leche. Por ejemplo:

Si estamos cuidando es el consumo de grasas de origen animal, dos tazas con leche:

  • Si es entera, aportan lo equivalente (en gramos) a poco más de tres cucharadas cafeteras de grasas.
  • Si se trata de descremada, no aportan siquiera un gramo de grasa.
  • Si es semidescremada, representan poco menos de dos cucharas cafeteras de grasa.
  • Si es con sabor chocolate, están contribuyendo con casi una cuarta parte de las grasas recomendadas en un plan de alimentación de 2000 kcal.

Si lo que estamos cuidando en nuestra alimentación son los azúcares o hidratos de carbono, dos tazas con leche:

  • Si es con sabor chocolate, aportan lo equivalente a 12 cucharadas cafeteras de azúcar.
  • Si consumimos leche entera, semi o descremada,  hablamos de dos cucharadas cafeteras de azúcar.

Si lo que estamos buscando es incrementar el consumo de calcio, dos tazas con leche:

  • De cualquier tipo, aportan más de los 500mg de calcio requeridos en niños de 1 a 8 años de edad, debido a su acelerado crecimiento.

Existen condiciones especiales que modifican el consumo de alimentos, en este caso de leche, por ejemplo:

  • El requerimiento mínimo de 1000 mg de calcio por día para una mujer embarazada que inició su gestación con un óptimo estado de nutrición, puede ser cubierto con tres y media tazas de leche al día.
  • Los adultos entre 51 y 70 años de edad que tienen un consumo de calcio por debajo de los 1200mg por día, da lugar a la pérdida de masa ósea; por lo tanto, el consumo de este mineral a partir de leche exclusivamente, es posible satisfacerlo con cuatro y media tazas al día.

 

 “Puede consumirse leche durante todas las etapas de la vida.”

En cada etapa de la vida el consumo de leche y sus derivados, ha demostrado tener beneficios en la salud.
Haciendo analogía con las demás especies de mamíferos en la tierra, existe un mito respecto al consumo de leche en el que se asegura que se trata de un alimento necesario solo para los primeros años de vida en los humanos; sin embargo, hay evidencias científicas que demuestran los beneficios en diferentes etapas de la vida y estados fisiológicos, como se muestra a continuación:

Embarazo: En este estado, el crecimiento y desarrollo fetales producen un aumento elevado en las necesidades nutrimentales generales, entre éstos las más importantes son el incremento de hierro, calcio, proteínas y vitaminas, todos ellos los encontramos en la leche.
Por ejemplo, cuando disminuye el calcio en la sangre que alimenta el feto, la hormona paratiroide estimula la extracción de este mineral de los huesos de la madre, de ahí la importancia del buen consumo de calcio y vitamina D por parte de la madre, para evitar su descalcificación.

Lactancia: En el caso de la mujer en periodo de lactancia, la galactogénesis (producción de leche) requiere de un aporte elevado de calcio, proteínas, lactosa, energía y agua; en el caso del calcio, puede ser cubierto por el consumo de 3 ½ tazas de leche al día. En cuanto al recién nacido los primeros cuatro a seis meses la leche materna es el alimento ideal, ya que las necesidades nutrimentales se satisfacen mucho mejor con ésta que con cualquier otro alimento. Se calcula que en el primer mes de lactancia el bebé consume 600 ml diarios de leche, 840 ml en el segundo y 930 ml en el tercero.

Infancia: Además de la importante calcificación de cartílagos en esta etapa de la vida, un proceso muy importante que requiere de aportes especiales de energía y micronutrimentos es el desarrollo neuromuscular. El requerimiento de calcio, la vitamina D, magnesio, proteínas, etc. aumenta conforme la tasa de crecimiento se acelera durante la infancia. Para que el calcio pueda ser aprovechado de forma completa, debe tener una relación calcio-fósforo adecuada, en este caso la leche cuenta con esa relación y resulta un alimento ideal.

Adolescencia: Es el último momento de adquisición de muchos hábitos de alimentación que acompañarán a la persona a lo largo de su vida, por lo que se requiere promover una dieta variada, adecuada, equilibrada e higiénica. Se presenta el último brote de crecimiento acelerado y se define la reserva de calcio en los huesos ya que crecen en densidad, volumen y longitud. La inclusión de la leche dentro de una dieta correcta, representa una buena fuente de vitaminas, minerales como el calcio y además se puede utilizar en preparaciones dulces y saladas. Requiere mención aparte, el caso de las adolescentes embarazadas, ya que deberán cubrir requerimientos de energía, proteínas, vitaminas, minerales, etc. que favorezcan tanto el desarrollo fetal como el de la madre, para evitar retraso en el crecimiento e incluso algún grado de desnutrición en la adolescente.

Edad adulta: Padecimientos como menopausia, osteoporosis, síndrome metabólico, resistencia a la insulina, etc. predisponen al desarrollo de enfermedades y modifican la distribución de grasa en el cuerpo, la facilidad de absorción y utilización de calcio, así como los requerimientos de macro y micro nutrimentos. Estos cambios exigen necesidades distintas, como una mayor cantidad de calcio y menor de grasas de origen animal, para estos casos hay productos lácteos a los que se les ha retirado casi la totalidad de grasas sin modificar su contenido de calcio, se etiquetan como “descremados” y satisfacen estos requerimientos. También la digestión puede verse alterada al no poder metabolizar el azúcar de la leche (lactosa); para esta condición existen los alimentos lácteos fermentados, en los cuales el mismo proceso de fermentación reduce la cantidad de lactosa y los hace adecuados para las personas con intolerancia a la misma, otra opción son los productos “deslactosados”, a los que se les ha retirado el contenido de lactosa.

Personas de la tercera edad: Para ellos, la leche brinda además de su aporte nutrimental, la posibilidad de mezclarla con otros alimentos para mejorar su palatabilidad y consistencia, ya que muchas de estas personas van perdiendo el sentido del gusto y sus piezas dentales, que les resulta en un consumo inadecuado de alimentos y riesgo de desnutrición.

Desde tiempos inmemorables la leche ha sido uno de los alimentos básicos en la nutrición humana y que ha contribuido al desarrollo de las personas no sólo en los primeros meses de vida, si no a lo largo de la vida. Actualmente se cuenta con una gran variedad de leches modificadas en su composición nutrimental que se adaptan a los requerimientos y necesidades, por eso es posible consumir leche y sus derivados a cualquier edad.

Referencias:

 

 “El consumo de leche y sus derivados aumenta el riesgo de padecer sobrepeso, obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes Mellitus tipo 2.”

Los estudios del tipo meta-análisis han proporcionado evidencia de que el consumo de leche y sus productos derivados, benefician la sobrevivencia de las personas. Por ejemplo, se ha demostrado que el consumo de leche (entre 189 y 568 ml por día) promueve la reducción en la incidencia de enfermedad vascular y diabetes tipo 2. También se ha encontrado que el incremento en el consumo de leche reduce el riesgo de padecer cáncer de colon.

Referencia:

  • The survival advantage of milk and dairy consumption: an overview of evidence from cohort studies of vascular diseases, diabetes and cancer. Elwood PC et al. J American College of Nutrition 27 (6): 723S-734S (2008).

 

 “La osteoporosis es el resultado de no consumir leche.”

 

Esto no es así, ya que la osteoporosis es un padecimiento que se presenta por muy diversos factores, de tal manera que la sola intervención nutricional no resuelve el problema. Esta enfermedad se ha ligado al bajo consumo de calcio en la dieta, pero no todos los individuos mejoran la condición de la osteoporosis aumentando su consumo de calcio o de leche. No obstante, de manera general puede decirse que una buena ingesta de calcio promueve una buena salud de los huesos, sin olvidar que como en otros casos, los excesos pueden ser contraproducentes. A continuación se presenta el requerimiento diario de consumo de calcio de acuerdo con la edad y algunos ejemplos del aporte aproximado de calcio de los alimentos.

 

Requerimiento diario del consumo de calcio
Grupo de edad o etapa de la vida      Calcio (mg/día)
Bebés de 0 a 6 meses 200
Bebés de 6 a 12 meses 260
1 a 3 años 700
4 a 8 años 1,000
9 a 13 años 1,300
14 a 18 años 1,300
19 a 30 años 1,000
31 a 50 años 1,000
51 a 70 años, hombres 1,000
51 a 70 años, mujeres 1,200
Más de 70 años 1,200
14 a 18 años, embarazadas/amamantando 1,300
19 a 50 años, embarazadas/amamantando 1,000

Fuente: El Comité de Nutrición y Alimentos, Instituto de Medicina, Academia Nacional de las Ciencias, 2010.

 

Selección de alimentos ricos en calcio
Alimento Calcio (mg)
Avena enriquecida, 1 paquete 350
Sardinas, enlatadas en aceite, con espinas comestibles, 3 oz (85 g) 324
Queso cheddar, 1½ oz (42 g), rayado 306
Leche, descremada, 1 taza 302
Batido de leche, 1 taza 300
Yogur, natural, descremado, 1 taza 300
Porotos de soya, cocidos, 1 taza 261
Tofu, firme, con calcio, ½ taza 204
Jugo de naranja, enriquecido con calcio, 6 oz (170 g) 200–260 (varía)
Salmón, enlatado, con espinas comestibles, 3 oz (85 g) 181
Pudín, instantáneo (chocolate, banana, etc.), hecho con leche de 2%, ½ taza 153
Frijoles cocidos, 1 taza 142
Queso fresco (cottage), 1% de grasa, 1 taza 138
Fideos, lasaña, 1 taza 125
Helado blando de yogur, vainilla, ½ taza 103
Cereal listo para consumir, enriquecido con calcio, 1 taza 100–1000 (varía)
Pizza de queso, 1 porción 100
Waffles enriquecidos, 2 100
Nabo, hervido, ½ taza 99
Brócoli, crudo, 1 taza 90
Helado, vainilla, ½ taza 85
Leche de soya o de arroz, enriquecido con calcio, 1 taza 80–500 (varía)

Fuente: El calcio y la vitamina D: importantes a toda edad

Referencia:

  • Calcium, Dairy products and osteoporosis. Heaney RP. J American College of Nutrition 19 (2): 83S-99S (2000).

 

 

“La leche es solo para los niños.”

La leche es una de las más importantes fuentes de calcio, fósforo, magnesio, potasio y proteínas por lo que su consumo es importante para mantener la salud de los huesos. También la vitamina D que contiene ayuda a la fijación de calcio en los huesos. Así que podría consumirse en todas las etapas de vida.

 

“La alimentación saludable no es más costosa.”

Por ejemplo, la leche que está reconocida como uno de los mejores alimentos por su contenido de nutrimentos, sobre todo para los niños cada vez es menos accesible para las familias, ya que la mermada economía de las familias afecta negativamente la posibilidad de adquirir este alimento.

Incluso, se ha calculado que para adquirir la canasta básica alimentaria recomendable, se requiere que el salario mínimo sea de 180 pesos. El salario mínimo actual no llega ni a los $65

Referencias:

 

 “Tomar leche antes de dormir favorece el sueño.”

La leche es una buena fuente de proteínas que cuando llegan al estómago sufren diversas transformaciones entre las que destaca su desdoblamiento y su ruptura en fracciones menores denominadas péptidos bioactivos, con diversas funciones, entre las que se encuentra la actividad opioide, es decir que farmacológicamente se comportan de manera similar al opio. Estos péptidos son sedativos, reducen el estrés, el dolor y favorecen el sueño.

Referencias:

  • International Dairy Journal, 2011; 21, 377-401.
  • ARS Pharmaceutica, 2001; 42:3-4; 135-145.

 

 

 “El consumo de leche entera promueve la obesidad.”

Un solo tipo de alimento no puede ser responsable de un padecimiento, son las dietas adecuadas o inadecuadas las causantes del desbalance energético que puede conducir a la obesidad. Ésta, a decir de expertos del Instituto Nacional de Salud Pública de México, tiene un origen multicausal. Los componentes de la leche tienen efecto en la salud, algunos estudios han encontrado que los niños que toman más de tres vasos de leche al día son proclives a ganar peso, sin embargo no por causa de la leche en sí, sino por la energía adicional ingerida con esta cantidad de leche. Por otra parte, en un contexto de balance de energía, un alto consumo de leche no ha mostrado efecto sobre el peso corporal. Otros estudios con adultos obesos han puesto de manifiesto una reducción de peso de hasta el 70%, cuando se les administró una cantidad de calcio de 1200 a 1300 mg procedente de una dieta alta en leche, mientras que cuando el calcio fue suministrado por suplementos, la reducción máxima alcanzada fue de 26%. Además se ha encontrado una gran reducción en la grasa abdominal con un consumo alto de leche.

No obstante, los estudios que evalúan la pérdida de peso por consumo de leche no han generado resultados consistentes, aunque si se han encontrado ventajas metabólicas. Por ejemplo en un estudio con niños de 8 a 10 años, que consumieron más de 4 vasos de leche por día, se observó una reducción en la respuesta a la insulina después de la prueba de tolerancia a la glucosa.

Referencias:

  • Journal of Nutrition, 2004; 134, 3054-3060.
  • Obesity Research, 2004; 12, 582-590.
  • Obesity Research, 2005; 13, 1218-1225.
  • Nutrition & Metabolism 2008; 5, 28-30.
  • Nutrition Reviews, 2008; 66, 542-543.
  • Advances in Food and Nutrition Research, 2010; 59, 1-41.

 

 “La osteoporosis es consecuencia de no tomar leche.”

Esto es un mito, ya que una enfermedad no puede ser atribuida a un solo tipo de alimento. Padecer osteoporosis depende de la edad, la genética, la etnia a la que se pertenece, el estado hormonal de la persona, la actividad física, ser o no fumador, el consumo de alcohol y la dieta. Es la interacción de todos estos factores la que determina que la osteoporosis ocurra. Las estrategias de prevención de osteoporosis enfocadas en la dieta principalmente, no necesariamente pueden resolver el padecimiento, ya que las personas responden de manera diferente a cada tratamiento. Por ello deben considerarse, además de la dieta, otros factores de relevancia como el estilo de vida.Esto no significa que deba restarse importancia a la dieta como fuente de los minerales necesarios para favorecer la salud de los huesos. La leche proporciona la mayoría de ellos como se puede observar en el siguiente cuadro:

Concentraciones medias de macrominerales y algunos elementos traza en la leche de vaca y su contribución a la ingesta diaria recomendada (IDR)

Mineral Contenido en mg
por cada vaso de leche (200 mL)
Porcentaje de contribución
a la IDR
Sodio 106 7.1
Potasio 272 5.8
Cloro 194 8.4
Calcio 224 22.4
Fósforo 178 25.4
Magnesio 22 5.9
Hierro 0.1 0.8
Zinc 0.78 8.2
Cobre 0.018 2.0
Manganeso 6 0.3
Flúor 4 0.1
Selenio 2 3.6
Cobalto 0.1
Cromo 0.4 1.33
Molibdeno 10 22.2

Fuente: International Dairy Journal 2006; 16: 1389-1398

Otras buenas fuentes de calcio son las sardinas, las almendras y las espinacas; de potasio, las frutas secas, col, papas, legumbres, champiñones y plátano; de fósforo, el pescado, los cereales integrales, la soya y la carne; de magnesio son buena fuente el arroz, el trigo, la avena, el frijol, la espinaca, el plátano y el maíz; de cloro, las algas y las aceitunas; de hierro, la carne, lentejas, soya, garbanzos, avena y espinacas; de zinc, la calabaza, los ostiones, la carne y el ajonjolí; de cobre, los cereales, el cacao y las setas; de manganeso, los pescados, crustáceos, cereales integrales, plátano y el betabel; de flúor, el té, pescado, espinacas y la soya; de selenio, las nueces, mariscos y nueces; de cobalto, la carne, lentejas, cebolla, betabel, pescado e higos; de cromo, la levadura de cerveza, lechuga, berros, papas y aceites vegetales; de molibdeno, legumbres, vegetales de hoja verde oscura, germen de trigo y cereales integrales.

Así que no existen alimentos buenos o malos, sino dietas bien o mal equilibradas. Éstas últimas aunadas a la inactividad física regular, son causa de enfermedades como la osteoporosis.

Referencias:

 

“Tomar leche favorece la aparición de acné.”

Esto no se ha demostrado fehacientemente, sin embargo algunos estudios de la escuela de salud pública de Harvard han establecido una asociación entre el consumo de leche y el acné. La pregunta sería ¿cómo la leche puede causar acné?  Cuando se consume leche, ésta puede venir de vacas preñadas lo que expone a las personas a hormonas que no fueron diseñadas para ser consumidas por adolescentes ni por adultos. Durante la adolescencia la función hormonal es muy activa y la liga bioquímica entre las hormonas y la actividad del folículo pilosebáceo se ha ido definiendo con el avance científico. ¿Qué ocurriría si a la carga hormonal que produce el organismo humano se le agrega la carga hormonal de un elemento externo? La leche contiene progesterona y otros precursores de la dihidro-testosterona, la principal promotora de acné.

Aún no existe una demostración causal de la relación acné-leche, y diversos estudios han determinado que la evidencia es débil y específica para leche descremada no obstante, la dieta recomendada para el problema de acné, es libre de leche.

Referencias:

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