Seguro has escuchado de la importancia de comer alimentos o suplementos de omega-3. El pescado es uno de los productos ricos en estos ácidos grasos.

Los omega-3 son importantes para la salud cardiovascular y cerebral. Pero una de sus propiedades más populares es que ayudan al desarrollo de los bebés durante la gestación. Por eso, se recomienda que las mujeres embarazadas, las que están planeando tener hijos o que ya los tienen y están amamantando, coman alimentos ricos en omega-3.

A pesar de las ventajas nutritivas que tienen los pescados, hace unos años sucedió algo que nos hizo dudar de qué tan bueno es incluirlos en la dieta. En 2011 hubo un accidente nuclear en Fukushima, Japón, que contaminó el agua del océano y a las especies que lo habitan.

¿Te parece que Japón está muy lejos como para preocuparnos? Recuerda que las especies marinas viajan muchos kilómetros a lo largo del año y que la pesca es una actividad mundial que realiza muchas exportaciones.

¿Estamos comiendo peces radiactivos?

Afortunadamente, ante la preocupación por la calidad y la seguridad de los productos del mar que nos comemos, varios científicos se dieron a la tarea de investigar si había peces contaminados y de qué especies eran.

Los resultados indican que no hay peligro de intoxicarnos por radiactividad al comer pescados, ya que la dosis de contaminación que tienen es mínima y no representa un riesgo para nosotros. También es seguro para las mujeres embarazadas, lactando y para sus bebés.

Las especies más seguras para comer son: anchoas, pez mantequilla, bagre, almejas, arenque, salmonete, sardina y trucha, entre otros. Al elegir comer pescado, se recomienda escoger los que tienen bajas cantidades de mercurio, como el bagre, la tilapia, la merluza, la trucha y el salmón.

Entre más mejor

Comer cerca de 200 gramos de pescado a la semana, durante el embarazo da un aporte adecuado de ácidos grasos que benefician tanto a la madre como al bebé. Mantener este consumo durante la lactancia, ayuda a que el recién nacido siga obteniendo omega-3, a través de la leche materna.

Los ácidos grasos son importantes en la formación del sistema nervioso central del bebé y para la vista, además, tienen un efecto positivo en su desarrollo cognitivo posterior. Las madres pueden tener una deficiencia de estos ácidos grasos durante el embarazo ya que el bebé los usa para desarrollarse. Esta deficiencia podría agudizar la depresión postparto.

El embarazo es una de las etapas de la vida en la que más atención ponemos a lo que comemos, porque no se trata sólo de una vida, sino de dos. Así que es muy buena noticia que los científicos averigüen si es seguro comer ciertos alimentos. Recuerda que siempre es conveniente consultar a un profesional de salud que te acompañe a tomar las mejores decisiones.

 

Fuentes:

http://oap-journals.org/jbfb/old/159

http://www.academia.edu/19503432/Seafood_and_omega-3_supplementation_during_pregnancy_and_lactation_can_be_considered_still_safe_after_Fukushima_nuclear_accident

 

 

 

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