Las tortillas de harina son un buen recurso en la alacena y ahora lo serán más. La UNAM desarrolló unas tortillas de harina fortificadas, así que el aporte de nutrimentos en la clásica sincronizada será mejor.

La Dra. Raquel Gómez Pliego está muy consciente de que la obesidad y la desnutrición afectan a muchos mexicanos, y los pone en riesgo de contraer enfermedades que deterioran su salud porque cuasan malnutrición que deriva en múltiples padecimientos.

Por ello, desarrolló un producto fácil de consumir y ya conocido para la gente: una tortilla de harina más nutritiva.

Tortilla de harina fortificada

La tortilla de harina de Gómez Pliego contiene probióticos, es decir, microorganismos vivos con actividad antimicrobiana que favorecen la salud del tracto gastrointestinal. También cuenta con prebióticos, ingredientes no digeribles (fibras) que estimulan el crecimiento o la actividad de las bacterias benéficas presentes en el colon. ¡O sea, un doble beneficio!

Cuando la microbiota gastrointestinal está sana, el organismo está mejor preparado para contrarrestar la inflamación celular, una de las causas de la obesidad, dijo la doctora.

Además, la tortilla tiene proteínas, ácido fólico y calcio, convirtiéndola en un producto ideal para la dieta de quienes sufren desnutrición o malnutrición. El consumo de dos tortillas equivale al aporte nutrimental de un vaso de leche, afirmó.

¡Y dura más!

Otra ventaja del producto es que puede conservarse a temperatura ambiente por más de 30 días. En condiciones de refrigeración, la tortilla puede consumirse incluso dos meses después de su elaboración.

Para combatir la malnutrición en el país, aquí hay una alternativa útil, porque la vida de anaquel de la tortilla permitiría llevarla a comunidades que están más alejadas de servicios de atención médica, aseguró.

La académica de la FES Cuautitlán señaló que la tortilla no contiene conservadores; tampoco se requiere maquinaria especial para su producción. Lo único que sí se tiene que cuidar es la temperatura de cocción, que debe ser de entre 60 y 65oC.

Si la tortilla se endurece, sólo hay que humedecerla ligeramente y calentarla a temperatura baja, esto basta para que recupere su suavidad. Así que este producto podría ser un elemento muy valioso para nuestra salud.

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