México es uno de los productores de miel más importantes. Las propiedades de este alimento son sorprendentes y después de leer esto, querrás tenerla siempre en casa.

A la miel se le llama “oro líquido”, por su color y también por la riqueza que tiene en nutrimentos. Hasta el 2007, México era el sexto productor a nivel mundial de este alimento, con una producción de 55 millones 459 mil kilogramo. El 47% de la miel se exporta a países europeos, de acuerdo con datos de ProMéxico.

Oro líquido

La miel pura contiene vitaminas B6 y C, niacina, riboflavina, minerales como calcio, potasio y manganeso, además de carbohidratos y enzimas. La miel mejora el decaimiento físico e intelectual, regulariza el tránsito intestinal y combate el estreñimiento. Es recomendable para el sistema digestivo, sistema respiratorio y la piel.

Como la miel tiene estos beneficios, el Doctor Rafael Germán Campos Montiel, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), se ha dedicado a investigar a fondo las propiedades bioquímicas de la miel. Los compuestos químicos bioactivos de la miel, llamados fitoquímicos, tienen propiedades anitoxidantes, antomicrobianas, antifúngicas, prebióticas y anticancerígenas.

México es de los principales exportadores de miel a nivel mundial, sin embargo los mexicanos tenemos un bajo consumo que apenas alcanza 200 g por persona/año. Este alimento es más popular en países europeos y asiáticos.

¿De qué nos estamos perdiendo?

La miel es un alimento nutracéutico, esto quiere decir que si se consume diariamente puede prevenir algunas enfermedades crónicas. Además de aportar carbohidratos, energía y de endulzar los alimentos, da ciertos compuestos bioactivos que son benéficos para la salud.

Por ejemplo: cuando estamos estresados –cosa que sucede diario-, dentro de nuestro cuerpo se liberan radicales libres que alteran a nuestras células y tejidos (estrés oxidativo). Una de esas alteraciones es la oxidación que causa el envejecimiento, pero otras pueden ocasionar cambios celulares que podrían desencadenar alguna enfermedad crónica como el cáncer.

Los compuestos antioxidantes de la miel neutralizan esos radicales libres y ayudan a que las células se conserven más tiempo sin sufrir los efectos de ese estrés oxidativo. Es importante señalar que el estrés puede ser producto del medio ambiente o de las actividades diarias que hacemos; eso incluye tanto al trabajo cotidiano que tenemos que hacer como a otras actividades como el ejercicio.

¿Por qué no comemos más miel?

El bajo consumo de miel en México puede deberse a la falta de conocimiento de sus beneficios y propiedades nutracéuticas. Pero también a una publicidad sesgada, porque por lo general pensamos que la miel sirve solo para endulzar algunos alimentos como el yogur, los tés, los hot cakes, etc.

Por otro lado, el jarabe de alta fructosa apareció como una alternativa más barata para endulzar la comida. Este jarabe es el principal competidor de la miel y le quita la atención del público, sin embargo, el jarabe no tiene las propiedades de la miel.

El rechazo de algunas personas a la miel, se debe a que estamos más acostumbrados al sabor de los jarabes endulzantes que al de la miel. Así que resulta más fácil, por costumbre, usar otros endulzantes antes que ir por el frasco de miel.

El Dr. Campos dijo que el estudio nació cuando una investigadora portuguesa vino a México y se sorprendió de que, a pesar de la alta producción de miel en nuestro país, el consumo era muy bajo. “Por lo que concluimos que se tenía un campo de estudio virgen, ya que a pesar de producir mucha miel no hay estudios de ella.“

Diferentes mieles

Otra sorpresa ha sido descubrir que la miel que se produce en cada región del país tiene propiedades terapéuticas diferentes, debido a que la miel es producto de la flora de la que  la abeja obtuvo el néctar y eso depende de los climas y áreas geográficas. En un país como México, los diferentes tipos de miel son impresionantes.

Campos Montiel señala que ha trabajado con algunas mieles del estado de Hidalgo, encontrando que todas tienen propiedades antioxidantes y antibacterianas, “lo que estaba tratando de buscar es si tienen o no propiedades anticancerígenas, lo más seguro es que sí porque ya hay reportes en otros países.

“También hemos trabajado con la miel comercial, y hemos descubierto que también tiene propiedades antioxidantes y actividad antibacteriana contra E. coli, por ejemplo.”
“Las propiedades de la miel no son las de un medicamento. Si tú consumes la miel, la probabilidad de que enfermes de cáncer va a ser menor a una persona que no la consuma, pero la miel en sí no cura ni curará el cáncer“.

“Yo veo a las abejas como una empresa bioquímica de alta tecnología, porque ellas extraen la miel de cada planta y, al hacerlo, obtienen todos los compuestos bioactivos que se concentran en la miel, ya en esa presentación los seres humanos la consumimos. Son una fábrica de concentrados de compuestos bioactivos”, dijo el investigador.

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