Nuestro organismo tiene varios sistemas que le permiten funcionar bien y mantenernos saludables. Entre ellos está el linfático, que tiene dos funciones: llevar los glóbulos blancos (linfocitos) a donde sea necesario para combatir bacterias, y ayudar a eliminar grasas para que no se acumulen en los órganos.

Hasta ahora se pensaba que el cerebro no obtenía ayuda del sistema linfático. Es decir, que este órgano no tenía su sistema de limpieza. Pero, un grupo de científicos australianos, de la Universidad de Queensland, descubrieron otra cosa.

Quisiera ser un pez

Al estudiar el funcionamiento del cerebro del pez cebra, los investigadores se dieron cuenta de que ese pececillo tiene un tipo de células especiales que se dedican a limpiar desechos del cerebro, entre ellos, las grasas.

El cuerpo del pez cebra es prácticamente translúcido, así que un microscopio avanzado de luz fue suficiente para ver cómo funciona su cerebro y detectar esas células.

El Dr. Ben Hogan, principal autor de la investigación, dijo: “es muy raro descubrir un tipo de célula nuevo en el cerebro y [que sea] un tipo de célula que no esperábamos que estuviera ahí.”

El pez cebra tiene órganos y células muy parecidas a las nuestras, es por eso que esta investigación podría llevar al descubrimiento de células linfáticas en nuestro cerebro. De ser así, esto ayudaría a entender mejor ciertas enfermedades, como la demencia y los accidentes cerebrovasculares.

Cerebro de pez

En el caso de estas células recién descubiertas, se sabía ya que los seres humanos tenemos unas células que se cargan de lípidos y proteínas para poder desecharlas vía el torrente sanguíneo. Pero no se tienen datos de que estas tengan una función linfática.

El estudio del cerebro del pez cebra, podría llevar a un descubrimiento similar sobre nuestro propio cerebro. Y con ello, estar más cerca de tratamientos más efectivos en padecimientos de la salud mental.

Lo que sigue, en la investigación liderada por Hogan, es averiguar si hay fármacos que puedan modificar, mejorar o controlar el funcionamiento de esas células.

Fuentes:

https://www.sciencedaily.com/releases/2017/05/170501112604.htm

http://www.medicalnewstoday.com/articles/317238.php

 

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