Publicada en Cell Host & Microbe, la nueva investigación averiguó cómo la microbiota intestinal afecta a la producción de la hormona péptido similar al glucagón 1 (GLP-1), mediante la comparación en ratones libres de gérmenes y ratones criados convencionalmente.

Liderados por Anita Wichmann de la Universidad de Gothemburg, Suecia, el equipo informó que las especies bacterianas en la microbiota regulan los niveles basales de GLP-1, y añadió que el aumento de estos niveles pueden ser una respuesta adaptativa a la disponibilidad de energía suficiente en el colon.

“Sorprendentemente, encontramos que la ausencia de microbios produce ácidos grasos de cadena corta en el colon libre de bacterias, obteniendo como resultado, niveles de plasma GLP-1 significativamente más altos”, dijo el equipo. “Este derivado de GLP-1 del colon, tiene un papel importante en el retraso de tránsito del intestino delgado, que puede ser una respuesta de adaptación para la promoción de la absorción de nutrientes.”

“Estamos descubriendo continuamente nuevas funciones que están reguladas por la microbiota intestinal, lo cual resalta su importante función para la salud y el desarrollo de enfermedades”, comentó el profesor Fredrik Bäckhed, autor principal del estudio.

Ingesta de Nutrientes

El equipo observó que el tránsito de alimentos a través del intestino delgado afecta a la absorción de los nutrimentos y, en consecuencia, nuestra salud. Una de las tareas de la microbiota intestinal es descomponer los nutrimentos esenciales de nuestra dieta para proporcionar una fuente de energía utilizable en el colon.

El descubrimiento de que el tiempo de tránsito de los alimentos está regulado por la hormona GLP-1, indica nuevas formas de aumentar la absorción intestinal de nutrimentos y, por lo tanto, potencialmente tratar la desnutrición, dijeron los autores.

“El tránsito de alimentos a través del intestino delgado es un acto de equilibrio complejo en el que al recubrimiento de los intestinos se le debe de dar tiempo para absorber los nutrimentos, pero sin permitir que las bacterias patógenas tengan tiempo suficiente para colonizar el intestino delgado”, dijo Wichmann. “Hemos descubierto que el tránsito de los alimentos a través del intestino delgado está regulado por una hormona específica llamada de GLP-1, que está vinculada con nuestro metabolismo de la glucosa y con el apetito”.

“Proponemos que la hormona colónica GLP-1 tiene una función importante en el retraso del tránsito intestinal en respuesta a la insuficiente disponibilidad de energía en el colon”, explicó el equipo de investigación.

También agregaron que los niveles elevados de GLP-1 y el tiempo lento del tránsito gastrointestinal han sido previamente reportados en pacientes con anorexia nerviosa, “lo que sugiere que esta función puede ser conservada en los seres humanos.”

“Nuestros resultados proporcionan un ejemplo de cómo la contribución microbiana al suministro de energía afecta a la expresión de genes huéspedes y a la fisiología en el intestino.”

Referencia: Anita Wichmann, Ava Allahyar, Thomas U. Greiner, (et. al.), “Microbial Modulation of Energy Availability in the Colon Regulates Intestinal Transit”,Cell Host & Microbe, Volume 14, Issue 5, Pages 582–590, doi: 10.1016/j.chom.2013.09.012

Dejar un comentario