Para muchas personas, la avena es parte habitual de su desayuno. Este cereal tiene una buena fama por sus propiedades nutritivas. Tiene un contenido alto de fibra que ayuda a mejorar la digestión y a aumentar la sensación de saciedad.

Un consumo cotidiano de avena está relacionado con una disminución en los niveles de colesterol, por lo que se le considera un aliado para la salud cardiovascular.

Alternativa al trigo

En algunos casos, este cereal puede sustituir al trigo, por lo que puede ser una alternativa para personas con enfermedad celiaca o intolerancia al gluten. Puede usarse como harina para elaborar panes, galletas y otros productos de repostería, además de que puede utilizarse para empanizar.

La avena se cultiva países como Estados Unidos, Rusia y Canadá. Es un cereal que requiere menos nutrimentos en la tierra para crecer, pero necesita un clima húmedo. Antes, la avena se usaba casi exclusivamente para alimentar al ganado. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado su consumo por humanos lo que ha hecho que el mercado crezca.

Antioxidantes

Dentro de los beneficios que se le atribuyen a la avena, además de los mencionados, está que tiene propiedades anticancerígenas. Esto, quizá se debe a su utilidad para mejorar la salud digestiva y por sus compuestos antioxidantes. La avena tiene la capacidad de reducir la respuesta a la insulina, lo cual es muy útil para personas con diabetes.

Además, contiene vitamina E, folatos, manganeso, zinc, hierro, selenio, carotenoides y colina, entre otros nutrimentos. Todas estas características hacen de la avena un cereal muy atractivo.

Actualmente, se están investigando las formas más adecuadas de generar dietas diseñadas para adultos mayores y para niños pequeños que tengan alguna deficiencia nutricia.

La avena puede ser combinada con leche para aumentar la cantidad de proteínas que consumes, o bien, con yogurt y darle a tu cuerpo un shot de probióticos. También puedes hacerla en licuados con frutas o en agua. Las opciones para consumirla te permitirán encontrar la manera más cómoda para que la incluyas en tu dieta.

Recuerda que dependiendo de la combinación de alimentos que hagas, variará el contenido de nutrimentos que consumas. Por ejemplo, si mezclas avena con un yogurt endulzado y fruta, el contenido de calorías será mayor que si se trata de un yogurt sin azúcar y una porción más pequeña de frutas. ¡La clave está en las porciones!

 

Fuentes:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4325078/

http://foodinsight.org/build-your-own-oatmeal

 

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