Los antioxidantes se han convertido en uno de los suplementos más populares en los últimos años, pero, ¿qué es lo que hacen y a quién les funcionan mejor?

Últimamente cada que voy a comer una ensalada trato de que tenga arándanos, porque son ricos en antioxidantes. Y esa copa de vino tinto que me tomo al final de una semana pesada, me cae mucho mejor porque…. tiene antioxidantes. ¿Te pasa lo mismo?

Los antioxidantes se han vuelto muy populares porque se les atribuyen propiedades anticancerígenas. Y con esa idea implantada en nuestras mentes, ¿quién no querría tomar suplementos de antioxidantes? Pero, ¿qué dice la ciencia?

¿Qué es un antioxidante?

Todos hablamos de los antioxidantes… ¿qué son? Un antioxidante es un compuesto que actúa para disminuir los efectos de la oxidación celular. ¿De dónde sale la oxidación celular? De nuestros procesos biológicos; el funcionamiento de nuestro organismo produce radicales libres que son inestables y que eventualmente pueden provocar daños a las células. Esto ocurre de manera natural y normal y el organismo tiene algunos mecanismos de defensa para evitar que esos radicales libres causen problemas.

Pero las altas concentraciones de esos radicales libres dañan algunas partes de las células como las proteínas (que son las que forman los tejidos), el ADN y la membrana celular (que mantiene a las células juntas). Un antioxidante tiene la capacidad de disminuir esos daños y bajar la cantidad de radicales libres.

Algunos antioxidantes importantes son las vitaminas A, C y E, los beta carotenos (presentes en las hortalizas y naranjas), minerales como el selenio y  un compuesto llamado licopeno (abundante en los jitomates). Todos estos pueden ser consumidos dentro de una dieta equilibrada. Sin embargo, los suplementos de antioxidantes son muy populares.

¿Antioxidante = anticáncer?

A pesar de que los antioxidantes tienen un papel muy importante en el funcionamiento del organismo y que ayudan a mantener la salud celular, declarar que son anticancerígenos es precipitado.

Las investigaciones científicas al respecto siguen avanzando pero todavía hay controversias sobre la efectividad de los suplementos de antioxidantes contra el cáncer. Es más, hay estudios que presentan resultados contradictorios. Esto se debe a dos razones principales: una, los pocos estudios que se hacen sobre humanos y, dos, el contexto de los análisis.

Por ejemplo, un estudio realizado en el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de París señala que los antioxidantes reducen la incidencia de cáncer en general en hombres, pero no en mujeres. Ese análisis contó con la participación de 7,876 mujeres y 5,141 hombres de edades entre 35 y 60, durante 7 años y medio. Se probó el efecto de la suplementación de 120 miligramos de ácido ascórbico, 30 miligramos de vitamina E, seis miligramos de beta caroteno, 100 microgramos de selenio y 20 miligramos de zinc, o una cápsula de placebo, diario.

En contraste, el Instituto Nacional del Cáncer indica que, basándose en ensayos clínicos aleatorios, no cuentan con evidencia para sostener que los suplementos de antioxidantes son beneficiosos contra el cáncer o si quiera preventivos de esta enfermedad. Incluso en dicho Instituto han encontrado evidencia que sugiere que la suplementación de antioxidantes puede empeorar la condición de salud de personas fumadoras con cáncer.

Los antioxidantes, sin duda, tienen un papel importante en la salud porque aminoran el desgaste de las células. Sin embargo, la evidencia científica no tiene pruebas suficientes para asegurar que es un medio efectivo de combatir el cáncer.

La cantidad de antioxidantes que requiere nuestro organismo puede cubrirse con una dieta adecuada (que incluya frutas y verduras, proteínas magras, cereales integrales, grasas saludables, etc.), sin recurrir a suplementos. Pero, en caso de que sea necesario tomar suplementos es importante que sean recetados por un especialista, para que te dé los que son adecuados para ti.

Fuentes:

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