La leche materna es muy buena para el desarrollo del recién nacido. Pero, ¿sabías que también ayuda a la formación de sus huesos en sus primeros años de vida?

La leche materna aporta muchos nutrimentos que el bebé necesita para crecer y que su salud sea mejor. Generalmente se habla más de la importancia de la lactancia para el sistema inmune, pero un estudio ha encontrado una relación interesante entre la leche materna y los huesos del bebé.

El estudio analizó la densidad mineral ósea (DMO), el contenido mineral óseo (BMC) y el área ósea (BA), en más de 4,000 niños de 6 años. Las madres contestaron un cuestionario sobre si sus hijos fueron alimentados exclusivamente con leche materna, la duración de la lactancia y la introducción de sólidos en la dieta del bebé.

Huesos más fuertes

Los bebés que fueron alimentados con leche materna exclusivamente tuvieron una mayor densidad ósea, lo que significa que sus huesos estaban más fuertes a los 6 años de edad. El estudio no especifica qué tanto tiempo recibieron la lactancia exclusiva.

Los bebés que fueron alimentados con leche materna y que entre los 4 o 5 meses de edad se les comenzó a dar alimentos sólidos, presentaron una mayor densidad ósea, pero una menor área ósea a los 6 años de edad. Los niños que comenzaron a comer sólidos a los 6 meses o después, tuvieron una mayor área ósea.

Según el estudio, esto sugiere que la lactancia materna exclusiva durante los primeros 5 o 6 meses de vida, se asocia con una mayor densidad ósea años más tarde.

Dieta variada desde pequeños

Por otro lado, otra investigación analizó los efectos de incluir granos enteros y productos lácteos en etapas tempranas de la vida de 2,850 niños, sobre la salud de sus huesos. El propósito de este estudio es ver el efecto acumulado que ciertos alimentos tienen en la salud de los huesos de los niños.

Las madres contestaron un cuestionario sobre qué alimentos comían sus hijos a la edad de 13 meses. Con esto, se hicieron 3 patrones dietéticos y a los 6 años de edad se les hizo un estudio de rayos X (llamado absorciometría dual), para medir la densidad mineral ósea, el contenido mineral óseo y el área de hueso.

Una alta densidad ósea y el contenido mineral óseo, se relacionó con una dieta que incluyó granos enteros y productos lácteos, pero el área de hueso no. El estudio, aunque no es concluyente, sugiere que la alimentación en las etapas tempranas de la vida puede afectar la salud ósea. Pero es necesario hacer estudios más amplios y con otros elementos adicionales al cuestionario.

La relación entre una mayor densidad ósea y una dieta que incluye granos, lácteos y huevo, solo se presentó en niños que no recibieron suplementos de vitamina D. Lo que sugiere que es necesario investigar cómo interactúan los suplementos y la dieta.

Es importante señalar que antes de incluir un alimento, el que sea, en la dieta de un bebé es necesario consultarlo con el pediatra para asegurar que el sistema digestivo del bebé está lo suficientemente desarrollado como para digerirlo.

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