Dra. Alma Elizabeth Cruz Guerrero
División de Ciencias Biológicas y de la Salud
Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa

La leche materna es el alimento natural e ideal para el lactante ya que es capaz de proveer al bebé de todos los requerimientos nutrimentales que este necesita durante el periodo de lactancia. Su composición es muy variada dependiendo del estado de nutrición de la madre, la edad, la raza, el periodo de lactancia, etc. La leche materna contiene grasa, proteínas y carbohidratos que aportan importantes calorías para el crecimiento y desarrollo de los lactantes.

La leche materna es un fluido que va cambiando (en composición y volumen) durante el periodo de lactancia, dependiendo de los diferentes requerimientos del lactante. Los diferentes tipos de leche que se producen son:

  • Pre-calostro, durante el último trimestre de la gestación.
  • Calostro, dentro de los 4 días siguientes al parto, es de escaso volumen y alta densidad (2-20 mL/toma).
  • Leche de transición, se produce entre 4-15 días después del parto. Hacia el quinto día hay un aumento brusco en su producción y va incrementando su volumen hasta llegar a 700 mL/día.
  • Leche madura se produce a partir del día 30 después del parto, el volumen es de 700- 900 mL/día durante los 6 primeros meses posparto.

Composición de la leche materna

Durante la lactancia la composición de los carbohidratos cambia poco, las proteínas varían alrededor de 10% y los lípidos 30% en la leche materna. Las proteínas están constituidas por lactoalbúmina y caseína principalmente.  En el calostro y durante los primeros días, la cantidad de lactoalbúmina es más alta, teniendo proporciones de 90:10, mientras que en la leche madura la relación baja a 60:40. Los lípidos de la leche materna varían en cantidad y calidad, su concentración aumenta en el periodo de lactancia; también es mayor al final que al inicio de la lactancia.

El contenido y composición de los lípidos en la leche materna depende de la dieta de la madre durante el embarazo y en la etapa de lactancia. Existen micronutrimentos como el zinc, iodo y flúor que dependen de la dieta de la madre, mientras que el sodio, calcio, fósforo, cloro y potasio, no dependen de la dieta. Los componentes de la leche materna además de servir como nutrimentos pueden presentar actividad biológica, que podría modular el crecimiento, el desarrollo y la función del tracto gastrointestinal de los lactantes.

Durante la digestión enzimática de las proteínas de la leche materna se producen péptidos con actividad biológica que actúan positivamente a muchos niveles. Los péptidos bioactivos podrían actuar como vasorreguladores, factores de crecimiento, inductores hormonales y neurotransmisores, así como presentar actividad antimicrobiana, antitrombótica, antihipertensiva, inmunomoduladora y opiode.

Las proteínas de la leche materna

Dentro de las proteínas de la leche materna, destacan las del suero de leche por su efecto bioactivo, tanto por la liberación de péptidos con actividad biológica como por otros efectos generales como la inmunoestimulación directa. Las actividades biológicas, de las proteínas del suero están relacionadas con funciones del sistema inmune o digestivo. Por otro lado, leches con altos niveles de inmunoglobulinas, como la leche materna, parecen tener cierto carácter protector y terapéutico frente a la infección por rotavirus en lactantes.

Otra proteína presente en el suero de leche materna, llamada lactoferrina, favorece la absorción del hierro, tiene actividad antimicrobiana, antiviral y antiinflamatoria; además, es un factor de crecimiento y proliferación de la mucosa intestinal. La actividad antimicrobiana de la lactoferrina se ejerce sobre un amplio espectro de patógenos, incluidos hongos, bacterias y virus.

Las hormonas en la leche materna

Dentro del grupo de hormonas presentes en la leche humana están: prolactina, leptina, estradiol, oxitocina, hormona adenocorticotropa, hormona estimulante del tiroides, hormona del crecimiento, tiroxina, cortisol e insulina. En general, se ha observado que la concentración de hormonas en la leche materna va disminuyendo durante la lactancia.

Las hormonas presentes en la leche materna son fundamentales para el crecimiento del lactante. Dentro de los factores de crecimiento se incluyen el factor de crecimiento epidérmico, el factor de crecimiento similar a insulina tipo I y las poliaminas. La presencia de poliaminas son factores de maduración para el intestino delgado y desempeñan funciones relacionadas con la diferenciación celular y la proliferación.

Otros componentes de la leche materna

La leche materna contiene otros elementos antiinflamatorios como los antioxidantes, representados por las vitaminas A, C y E, y enzimas como la catalasa, la glutatión peroxidasa y la acetilhidrolasa.

Otros componentes importantes son los oligosacáridos de la leche materna, que se encuentran en concentraciones que oscilan entre 7-12 g/L. Están compuestos por lactosa, fucosa y ácido siálico y se han identificado más de 130 diferentes. Los oligosacáridos ejercen un efecto anti-infeccioso a través de dos mecanismos: inhibiendo la colonización y el crecimiento de patógenos, y ejerciendo un efecto prebiótico que estimula el crecimiento de bacterias benéficas en el colon del lactante.

En estudios in vitro se ha demostrado que los oligosacáridos fucosilados inhiben la adherencia de diferentes patógenos (Campylobacter jejuni, Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae, Helicobacter pylori, Escherichia coli). Además el ácido siálico presente en lo oligosacáridos es esencial para el desarrollo cerebral del lactante.

Referencias:

  • Butte N, Garza C, Smith O, Nichols B. 1984. Human milk intake and growth in exclusively breast-fed infants. Journal of Pediatrics 104(2), February: 187-19.
  • Gartner LM, Morton J, Lawrence RA, Naylor A J, O’Hare D, Schanler R J, Eidelman A I. 2005. Breastfeeding and the use of human milk. Pediatrics, 115(2), 496-506.
  • Kunz C, Rudloff S, Baier W, N. Klein N, Strobel S. 2000. Oligosaccharides in human milk: Structural, Functional, and Metabolic Aspects   Annual Review of Nutrition 20: 699-722.

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