Desde hace unos años, escuchar las palabras “genéticamente modificados” (OGM) hace que muchas personas corran del susto. Pareciera que nos gustan los mutantes en el cine, pero no en nuestra comida.

Y, la verdad, es que la realidad está muy lejos de nuestra imaginación. Un jitomate genéticamente modificado no va a comenzar a hablar con nosotros de repente; su único súper poder es hacer más rica una ensalada.

¿Qué son los OGM?

Un organismo genéticamente modificado es uno al que se le ha dado una característica nueva que lo mejora, con la ayuda de otro. Por ejemplo: una fruta que se le adhirió un gen resistente a una plaga (historia verdadera de las papayas).

Una de las cosas que nos hace temer a los organismos modificados genéticamente es que no sabemos cómo se hacen. Por eso, pensamos presentarte algunas de las técnicas más utilizadas.

Bacterias

Las bacterias tienen características que pueden ayudar a que otro organismo sea más resistente. Lo que se hace es poner a la bacteria en una solución especial que hace que su membrana exterior sea más porosa. Entonces, el gen que se quiere modificar se pone en la solución y la bacteria lo atrapa. La bacteria es capaz de reproducirse y, al hacerlo, replicará también el gen elegido.

Fosfato de calcio

Se elige una parte de ADN que se quiere modificar y se expone a fosfato de calcio. Esto hace que se formen unos granitos muy pequeños; las células reaccionan a estos granitos y “se los comen”. En esta reacción, el ADN se libera y es más fácil usarlo para modificarlo.

Electricidad

Las células se ponen en una solución y se les da una descarga eléctrica corta pero intensa. Esto rasga ligeramente la pared de la célula y por ahí se pueden poner los genes que se quieren que tenga.

Silenciamiento genético

No todas las modificaciones genéticas se tratan de agregarle algo que no tenía a un organismo. También se puede quitar una característica indeseable, por ejemplo, que los cacahuates dejen de provocarnos alergia.

En estos casos, lo que se hace es identificar los genes que causan la característica negativa y se le pone algo (por lo general, una proteína) que impide que ese gen se exprese. A eso se le llama “silenciamiento”.

Estas son algunas de las técnicas que se usan para modificar genéticamente a los organismos. En cada uno de esos casos, se trabaja con ADN que es el código que guarda la información que dice cómo es un organismo.

Los avances tecnológicos han permitido que estas modificaciones sean cada vez más precisas y más seguras. De hecho, gracias a esta biotecnología, se han salvado distintas especies y otras han mejorado su comercialización.

Es cierto que la biotecnología, y en especial los organismos modificados genéticamente, generan mucha controversia. Lo cual es bueno, siempre y cuando nos tomemos la molestia de averiguar un poco más antes de estar a favor o en contra.

 

Fuentes:

http://www.geneticallymodifiedfoods.co.uk/types-techniques-used-genetically-modify-food.html

http://www.foodinsight.org/basics-genetics-food-technology-biotechnology-gmo-amino-acid-protein

 

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