El proyecto inició como parte de la lucha de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) contra la malnutrición en el mundo. Paralelamente, el proyecto logró desarrollarse gracias a que a partir del 2004 Brasil permitió el cultivo y venta de alimentos genéticamente modificados, los que hasta ese año se cultivaban de manera ilegal.

Hasta el día de hoy BioFort posee cultivos modificados de arroz, patata (papa), batata dulce (camote), mandioca (yuca), trigo, calabaza, frijol y maíz. El arroz y el frijol se encuentran enriquecidos con hierro (indispensable para la producción de hemoglobina y mioglobina, las cuales transportan oxígeno a través del cuerpo) y zinc (que ayuda al buen funcionamiento del sistema inmunitario, así como a la división y crecimiento de las células); la yuca y la calabaza se encuentran enriquecidos, además, con vitamina A (que evita la ceguera nocturna y previene el glaucoma o tensión ocular, además de ayudar al buen mantenimiento de cartílagos, huesos, dientes y de la piel), al igual que la batata dulce y el maíz.

Uno de los principales cultivos al que se le hizo gran difusión fue el maíz, el cual destaca por su alto contenido de provitamina A, sustancia que a partir de reacciones químicas en el organismo, se transforma a vitamina A. Además, el maíz de BioFort posee una alta concentración de carotenoides (precursores de la misma vitamina), aproximadamente 9.2mg por gramo de cereal, equivalente a cuatro veces más de lo que contiene el grano convencional. BioFort aún continúa sus trabajos en torno al maíz y espera que hacia el 2015 desarrolle una nueva especie que contenga 15mg de carotenoides precursores por gramo de cereal.

El maíz, al igual que los demás cultivos de Embrapa, comenzaron a sembrarse en haciendas experimentales, pero desde hace varios años son comercializados entre agricultores brasileños. Los cultivos son altamente productivos y de un ciclo precoz (crecen más rápido), además de estar adaptados para tolerar suelos ácidos e inundados y poseer una alta calidad proteica (en el caso del maíz y el frijol).

Una de las principales iniciativas ha sido la de construir huertos en las escuelas: los cultivos son provistos por BioFort, por lo que se encuentran fortificados. Todo lo cosechado es cocinado dentro de los comedores para ser servido a los alumnos; de esta manera Brasil está luchando para disminuir la mala nutrición de sus niños.

Referencias:

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