Cuando se describe algo como de “dieta”, ¿qué significa? Significa que es un alimento o bebida apta para el consumo con una dieta de reducción de peso. Por ejemplo, los casos en que se reduce tu consumo de calorías, el azúcar puede ser sustituida por los edulcorantes bajos en calorías. Entonces, ¿de dónde viene esta queja? De una ciencia muy, muy selectiva y cuestionable.

El artículo que llevaba por título la frase “No se le debería llamar <dietética>a la soda, dice grupo de defensa”, no presentó el cuerpo completo de la literatura científica relacionada con los edulcorantes bajos en calorías y el peso. En lugar de eso, incluyó sólo información acerca de estudios que encuentran un “vínculo” entre los edulcorantes bajos en calorías y el aumento de peso. De hecho, la gran mayoría de la investigación clínica sobre los edulcorantes bajos en calorías, demuestra que pueden ayudar en la pérdida de peso o el control de peso.

Han sido publicados en los últimos años un número de estudios bien realizados y opiniones sobre los edulcorantes bajos en calorías y el control de peso, que muestran los beneficios de estos sobre el peso corporal, pero no han logrado meterse en la cobertura de noticias de esta nueva denuncia:

  • “Paige E. Miller y Vanessa Pérez realizaron un meta-análisis (evidencia científica fuerte) de 15 ensayos controlados aleatorios y 9 estudios de cohorte prospectivos, sobre los edulcorantes bajos en calorías y el control de peso, el cual abarca 35 años. Esta fue la evaluación científica más completa de los edulcorantes bajos en calorías, el peso corporal y los estudios de composición hasta la fecha. El estudio apoya las conclusiones de que los edulcorantes bajos en calorías son una herramienta eficaz de control de peso.
  • G. Harvey Anderson y su equipo publicaron una revisión de los estudios en humanos sobre los edulcorantes bajos en calorías y el control de peso en The Journal of Nutrition. Llegaron a la conclusión de que no hay pruebas de que los edulcorantes bajos en calorías causen mayor peso corporal en adultos.
  • Una revisión por France Bellisle en Current Obesity Reports examinó numerosos estudios sobre los edulcorantes bajos en calorías, el apetito/antojo y el control de peso. Llegó a la conclusión de que no hay “ninguna asociación consistente con un antojo mayor de azúcar o productos dulces. De hecho, en muchos casos, el uso de edulcorantes de baja energía se asocia con una menor ingestión de sustancias de sabor dulce. Estudios recientes de intervención en niños y adultos, confirman que el uso de edulcorantes bajos en calorías tiende a reducir, en lugar de aumentar, el consumo de alimentos que contienen azúcar, y así facilitar la pérdida de peso. Se necesitan estudios aleatorios a largo plazo para confirmar los beneficios de los edulcorantes bajos en calorías en diferentes aspectos del control del peso: la prevención del aumento de peso, la pérdida de peso y/o el mantenimiento de la pérdida de peso”.
  • John Peters y su equipo en la Universidad de Temple y la Universidad de Colorado, Denver, publicaron un ensayo aleatorizado controlado sobre los edulcorantes bajos en calorías y el peso. Encontraron que, en comparación con aquellos que bebían agua, las personas que bebían bebidas endulzadas con edulcorantes bajos en calorías, perdieron más peso, sentían menos hambre y vieron una reducción significativa en los niveles de colesterol total y LDL.

Algunos estudios que han sugerido un vínculo entre los edulcorantes bajos en calorías y un aumento de peso, están sesgados por problemas con la metodología, diseño u otros factores que limitan su aplicación a seres humanos. Es importante a la hora de revisar los estudios científicos, que se considere el tipo de estudio y si sus conclusiones pueden mostrar causa y efecto.

Los edulcorantes bajos en calorías no son un remedio mágico. Son una herramienta para las personas que buscan controlar su peso. Pero tratar de disuadirlas de usar una herramienta valiosa para reducir el consumo de calorías, sin sacrificar el sabor dulce, no es solo mala estrategia, es completamente contraproducente.

Referencia: What’s in a “Diet” Name? The Latest Inexplicable Attack on Low-Calorie Drinks – www.foodinsight.org

Dejar un comentario