La obesidad infantil es una enfermedad que se puede atacar de manera práctica, para tener mejores resultados. ¿Sabías que los edulcorantes no calóricos pueden ayudar?

Uno de los problemas de salud más importantes para la pediatría actualmente, es la obesidad infantil. Esta enfermedad presenta un dilema complejo para los médicos y padres de familia.

Por un lado, los niños necesitan una cantidad específica de energía para su crecimiento y su desarrollo adecuado. Por otro, rebasar la cantidad de energía que aportan esas calorías, trae como consecuencia sobrepeso que puede derivar en obesidad y otros problemas metabólicos.

La obesidad es una enfermedad multifactorial y como tal, tiene que ser atendida desde muchas perspectivas. Una de ellas es la nutrición. Lograr una dieta que aporte la cantidad de energía (calorías) y nutrimentos necesarios, no más ni menos, es esencial para los niños.

En ese sentido, los edulcorantes no calóricos pueden ser una herramienta que ayude a equilibrar la cantidad de energía que los niños están consumiendo.

Pero, ¿los niños pueden comer edulcorantes bajos en calorías?

Las instituciones dedicadas al análisis de los productos que se usan en los alimentos, como la Food and Drug Administration (FDA) o la Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA, por sus siglas en inglés), han estudiado a fondo los edulcorantes no calóricos y aprobaron los que son seguros para cualquier persona, incluidos los niños.

Un hecho que no podemos pasar por alto es que los niños comen golosinas que aportan calorías, y que quizá no se están considerando al evaluar la dieta. Pedirles que dejen de comer dulces, es algo que difícilmente un padre de familia estaría dispuesto a hacer. Los edulcorantes no calóricos pueden estar presentes en las golosinas sin aportar tantas calorías como las versiones regulares.

¿Cuánto edulcorante pueden comer los niños?

Para cada edulcorante no calórico se establece una Ingesta Diaria Admisible (IDA) que determina la cantidad que se puede consumir sin ningún riesgo a la salud. Esta medida considera también edades, género, etapa del desarrollo de la población. Esta es la base que garantiza que los edulcorantes sin calorías son seguros para los niños.

Algunas de las IDAs para los edulcorantes no calóricos más utilizados son:

  • 40mg/kg de aspartame
  • 4mg/kg para stevia
  • 15mg/kg para acesulfame-k

Los edulcorantes no calóricos, por sí mismos, no son la solución a la epidemia de obesidad infantil, pero pueden usarse como una estrategia de apoyo en el control de las calorías, en combinación con una dieta balanceada y 30 minutos diarios de ejercicio o actividad física.

Los mitos sobre los edulcorantes

A pesar de que el uso de los edulcorantes no calóricos está apoyado por las instituciones correspondientes y por los expertos en el tema, todavía hay personas que creen que son dañinos.

Por lo general, se cree que los edulcorantes no calóricos aumentan el apetito o provocan antojos dulces que hacen que comas más. La evidencia científica de alta calidad no ha encontrado datos que apoyen estas teorías.

La Norma Oficial Mexicana, por su parte, determina que el consumo de edulcorantes no calóricos, siempre y cuando esté dentro de la IDA, no representa ningún riesgo para la salud, sin importar la edad.

Los edulcorantes no calóricos pueden ser un aliado en la lucha contra la obesidad infantil, cuando forman parte de un estilo de vida adecuado, que incluya una dieta equilibrada, actividad física o ejercicio y el acompañamiento de un profesional de la salud o de la nutrición.

Fuentes:

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