A lo largo del año nuestras redes sociales nos van ofreciendo diferentes dietas, cada una con la promesa de hacernos bajar de peso de una manera “fácil”. Hemos pasado por la dieta détox, la Atkins, la de los jugos, la del sirope… Recientemente, se ha puesto de moda la dieta cetogénica o “keto”.

¿Qué es “keto”?

La “keto” es una dieta alta en grasas, baja en proteínas y muy baja en carbohidratos. ¿Qué significa eso? Lejos de cómo suena, esta forma de alimentación no consiste en comer las gorditas de chicharrón más grasosas que encuentres.

El tipo de grasas que pide esta dieta deben contener alrededor de 20% de grasas saturadas. Por ejemplo: aceite de coco, manteca de cerdo, aceite de olivo, mantequilla, tocino, y las que podemos encontrar en las carnes rojas, el huevo y en algunos lácteos como el yogurt griego.

Las proporciones en las que tienes que dividir tus alimentos para cumplir con la dieta keto son: 75% grasas, 20% proteínas y 5% carbohidratos. Para lograrlo, debes reducir tu consumo de frutas y verduras al mínimo, en especial aquellas que contienen almidones, como la papa; esto es porque las frutas y verduras contienen una buena cantidad de azúcar y el azúcar es un carbohidrato.

Otro grupo de alimentos que queda básicamente fuera de la dieta keto son los cereales por su contenido de carbohidratos. Por otro lado, las proteínas, por ejemplo, el pollo, el pescado, las leguminosas (frijoles, soya, lentejas, etc.) sí están permitidas en esta dieta, pero con moderación.

¿Cuál es la idea?

La idea de la dieta keto es quitarle al cuerpo la principal y más común fuente de energía: los carbohidratos o azúcares. Lo primero que pasará es que el cuerpo se acabe las reservas de azúcares que tiene y, cuando necesite más energía, empezará a sacarla de las grasas almacenadas en el organismo. Así, la quema de grasa empieza.

Una vez que el cuerpo ya no tiene nuevos aportes de azúcares, seguirá quemando grasa. Lo que va a pasar a nivel del metabolismo es que el organismo cambiará de fuente de energía: en vez de usar azúcar, utilizará grasa para funcionar. Poco a poco, el cuerpo se acostumbra a esta nueva dinámica y, como su nuevo combustible es la grasa, ya no la acumula. Por esta razón se ha vuelto una moda para perder peso.

¿Funciona?

Como sucede con todas las dietas, antes de comenzar es necesario consultar con un especialista para averiguar si, por tu propio metabolismo y estado de salud, te conviene seguirla.

La dieta keto presenta un problema común a casi todas las dietas: la dificultad de mantenerla. En este caso, lo primero que hay que lograr es comer la cantidad y el tipo de grasas que requiere este tipo de alimentación.

El segundo reto es que, mientras el cuerpo se acostumbra al cambio, pueden presentarse algunos malestares. Y esto, a veces, es motivo suficiente para no seguir una dieta.

Esta dieta, para que funcione mejor, exige hacer actividad física que implique fuerza y resistencia, para que tus músculos se mantengan sanos.

Así que puede parecer una dieta bastante más exigente que otras. ¿Funciona? Para algunas personas ha funcionado bien, pero, el problema de mantenerla a largo plazo puede hacer que todo lo que hayas logrado se pierda.

¿Por qué? Porque esta dieta consiste en alimentos que proporcionan más saciedad que otros. O sea, no es tan fácil comerte 3 pedazos de carne o ponerle varias cucharadas de aceite de oliva a la comida, que comer pan.

Por otro lado, algunos médicos y nutriólogos han notado que las personas que siguen la dieta keto tienen algunas deficiencias de vitaminas y minerales, debido a que dejan de consumir frutas, verduras y cereales. Por ello, es muy importante que si decides seguir este tipo de alimentación, lo hagas con la guía de un profesional de la salud.

¿Sólo para bajar de peso?

La dieta keto resulta atractiva también para los científicos, ya que, al parecer, su mayor beneficio no es que ayuda a perder peso, sino que retarda los efectos del envejecimiento y reduce los procesos inflamatorios.

En una investigación, el Dr. Jon Ramsey experimentó la dieta keto en roedores. Encontró que los ratones vivían más tiempo (13% más) y llegaban en mejores condiciones a la vejez. Además, mejoraron su memoria y sus funciones motoras. Lo que le interesaba a Ramsey era ver qué sucedía con el metabolismo de los ratones, no con su peso; aun así, dado que se trata de una dieta alta en grasas, mantuvo el conteo de calorías.

Keto, ¿sí o no?

Aún hay muchos estudios que hacer sobre los efectos de la dieta keto. Lo que podemos decir, por ahora, es que es una dieta que requiere un esfuerzo y disciplina para funcionar, además del acompañamiento de un profesional de la salud para saber la cantidad de alimentos que debes comer. En algunos casos, será necesario usar complementos vitamínicos, cosa que determinará el médico.

Por lo pronto, la mejor dieta es la que cubre los requerimientos de nutrimentos que necesitas. Conjuntamente, lo ideal es que una dieta correcta se combine con otro tipo de acciones, además de la alimentación, para construir un estilo de vida saludable.

 

Fuentes:

http://foodinsight.org/what-is-the-keto-diet

https://www.sciencedaily.com/releases/2017/09/170905145551.htm

 

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