L en NG. y EDC. Héctor Infanzón Talango

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición

“Salvador Zubirán”

 

Actualmente, la sociedad se ve afectada por la promoción de diversas “dietas de moda” con base en la información y testimonios de personas sin formación en el área médica o de la nutrición. Estas dietas prometen soluciones inmediatas a los problemas de salud, sin embargo se vuelve difícil asegurar su utilidad y pueden comprometer la salud de quien las realice.

 

Con la intención de dar mayor información sobre una de esas dietas de moda, a continuación, se presenta un análisis sobre lo que se sabe hasta el día de hoy acerca del famoso método para desintoxicar el cuerpo, la dieta alcalina.

 

Es una dieta que se hizo popular a partir de la idea de que “las dietas actuales acidifican el cuerpo, causando problemas de salud como cáncer, osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, incluso diabetes mellitus tipo 2 o hipertensión arterial”.

 

Según esa idea, los nutrimentos inorgánicos (minerales) que los alimentos contienen, pueden hacer que el cuerpo sea ácido, alcalino o neutro, por lo que se debe priorizar el aporte iones o sustancias más alcalinas para el organismo. Los valores correspondientes a un ambiente desde ácido hasta alcalino, pasando por neutro, se encuentran en la denominada escala del pH (potencial hidrógeno) donde la clasificación es de la siguiente forma:

 

Ácido Neutro Alcalino
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

 

La dieta alcalina se basa en la hipótesis “acid-ash”, que sugiere que, por los componentes minerales de los alimentos, se puede lograr que el cuerpo sea más ácido, alcalino o neutro, así que recomienda:

 

Preferir alimentos con carga alcalina Evitar alimentos con carga ácida
Frutas, verduras, jugos de fruta, papas, vino y agua mineral Cereales, alimentos de origen animal, lácteos y derivados,  cervezas y chocolates

 

Es importante conocer lo que la ciencia dice con respecto a la utilidad o no de la dieta alcalina en diversas situaciones de salud, para no ponernos en riesgo:

 

Situación de salud ¿Qué dice la ciencia?
Osteoporosis Se estima que se pierde una cantidad significativa de calcio por la orina cuando hay un pH ácido por la dieta actual, sin embargo, no se relaciona con la osteoporosis. Por lo que la dieta alcalina no es un factor causante ni protector ante esta situación.
Preservación de músculo Una dieta rica en potasio, proveniente de frutas y verduras, que corrija el estado ácido del organismo, ayuda en la preservación de músculo en mujeres y hombres mayores.
Hormona del crecimiento La dieta alcalina se usa para neutralizar el estado ácido y promover adecuados niveles de la hormona del crecimiento, reduciendo factores de riesgo cardiovascular y mejorando el estado cognitivo.
Dolor de espalda Una dieta con un incremento de magnesio, ayuda a que diversos procesos se lleven a cabo adecuadamente, lo que favorece que la vitamina D funcione.
Cáncer Algunos agentes de las quimioterapias son tóxicos en ambientes ácidos, por lo que requieren un medio alcalino para funcionar de manera adecuada. Sin embargo, no hay evidencia que demuestre el beneficio y prevención del cáncer con este método.

 

Asimismo, el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer y la Sociedad Canadiense del Cáncer han declarado que el cuerpo regula de forma adecuada el pH del organismo y que las elecciones de alimentos solo pueden afectar el pH de la orina y no el de la sangre cuerpo, esto se debe a que los riñones son órganos efectivos que excretan el ácido para mantener un balance en el pH del organismo. Por lo que una dieta alcalina no funcionaría.

 

A la fecha, se puede asegurar que no existen suficientes investigaciones que apoyen o refuten las ideas sobre la dieta alcalina, para contrarrestar la carga ácida de la dieta y que sirva como tratamiento de algunas enfermedades, sobre todo cáncer. La práctica de esta dieta no está justificada para la prevención ni para el tratamiento de ninguna enfermedad, hasta tener pruebas científicas suficientes que apoyen su efectividad y conveniencia.

 

Cabe resaltar que algunos de los alimentos que se promueven como parte de la dieta alcalina, tienen efectos de protección sobre las diversas situaciones de salud, no por su contenido alcalino, sino por los nutrimentos y otros componentes inorgánicos (minerales), que al conjuntarse con otros grupos de alimentos favorecen un patrón de alimentación saludable.

 

Así como esta dieta existen otras más que promueven problemas de salud, a pesar de los esfuerzos de médicos y nutriólogos comprometidos con el bienestar de la sociedad por desmentir los supuestos beneficios que estas dietas dicen producir. Por el contrario, pueden generar deficiencias de nutrimentos por no tener un equilibrio adecuado en el consumo de todos los grupos de alimentos.

 

Por lo anterior, es de vital importancia conocer estas dietas, sus características y, sobre todo, las desventajas o riesgos de seguirlas. Es fundamental tener información que haya sido generada a través de diversos estudios y revisiones científicas, para que la población tenga información de primera mano y tome mejores decisiones cuando de alimentación y salud se trate.

 

Además, es muy útil contar con orientación alimentaria y educación nutricional que favorezca la formación de hábitos de alimentación saludables y la promoción de estilos de vida adecuados, para lo que se requiere trabajo en equipo por parte de la población, profesionales de la salud y sistemas de salud, ya que es una responsabilidad compartida.

 

Referencias bibliográficas

1) Fenton T y Huang T. Systematic review of the association between dietary acid load, alkaline water and cancer. BMJ Open 2016;6:e010438.

 

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