Lo que come la mamá podría funcionar como una especie de programación del metabolismo del bebé y, por lo tanto, de su salud.

La dieta con la que se alimenta una mujer embarazada le aporta nutrimentos al bebé. Eso es algo que se sabe desde hace mucho tiempo. Pero una investigación reciente, realizada en Australia, analizó cómo influye la calidad y cantidad de nutrimentos que la madre le pasa al bebé en la gestación.

El estudio se basó en un cuestionario de 74 preguntas sobre los alimentos consumidos regularmente y fue aplicado a 179 mujeres. Entre los resultados se encontró una relación positiva entre un consumo medio de proteínas y la inclusión de alimentos variados en la dieta.

De la boca de mamá

Hasta ahora se sabe cómo una dieta no equilibrada de la mujer durante el embarazo puede afectar al hijo, por ejemplo, en la composición corporal o en el desarrollo de la obesidad y el síndrome metabólico en la edad adulta.

Pero no se sabe cómo sería una dieta enfocada en el desarrollo óptimo del hijo y cómo influiría en su desarrollo. El objetivo del estudio es abrir esa línea de investigación.

Las proteínas son una parte muy importante de la dieta de la madre, que influye directamente en el desarrollo del feto. Hay estudios que establecen una relación entre la cantidad y calidad de proteínas que come la mujer embarazada y la diferenciación celular del páncreas y la secreción de insulina. Sin embargo, no hay una receta a seguir respecto qué tantas proteínas debe comer la mujer embarazada.

Comiendo por dos, pero no en exceso

Pero lo que sí se sabe, gracias a la observación médica, es que tanto el consumo alto de proteínas como el muy bajo, tienen efectos negativos en el crecimiento del bebé y en su metabolismo.

En específico, se sabe que una cantidad inadecuada de proteínas durante el embarazo, afecta el metabolismo de las grasas de los hijos en etapas posteriores al nacimiento. Pero no se sabe qué patrón de dieta es el mejor para fomentar un desarrollo óptimo del bebé durante la gestación.

El estudio mencionado plantea una línea que si se explora a profundidad, ayudará a identificar qué recomendaciones nutrimentales deberían seguir las mujeres embarazadas para mejorar el desarrollo fetal de sus hijos.

Comiendo para el bebé

Encontrar la relación y entender mejor cómo funciona, entre la dieta de la mujer embarazada y el desarrollo del feto es muy importante, sobre todo si esta relación influye en la aparición de enfermedades en la edad adulta de los hijos.

La dieta de la madre podría estar programando el metabolismo de sus hijos a nivel prenatal, por decirlo de alguna manera. De ser así, entonces podríamos tener dietas diseñadas especialmente para mejorar la calidad de salud de nuestros hijos y dejarlos protegidos, desde antes de que nazcan, para su vida adulta.

Fuentes:

 

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