La chía se ha puesto de moda porque puede mejorar la digestión gracias a la fibra que contiene. Pero también puede ayudar a baja el colesterol y reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. 

La chía (Salvia hispanica) es una planta de la familia de las labiatae (Lamiaceae) que florece principalmente en México, Guatemala y Bolivia en zonas tropicales o subtropicales. La semilla es rica en mucílago, proteínas y aceite. Mide dos milímetros de largo por 1.5 milímetros de ancho. Es ovalada y lustrosa, de color pardo-grisáceo o marrón oscuro.

Con el objetivo de evaluar los efectos de la semilla de la chía en el metabolismo, investigadores de la Unidad Académica de Medicina Humana y Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAMUAZ) realizaron un experimento con modelos de ratas a las que se es dio chía. El resultado fue una disminución de los niveles de lípidos en la sangre, colesterol, lípidos totales y triglicéridos.

¿Qué dicen las ratas?

La investigadora Fabiola Monserrat Martínez Márquez explicó que se utilizó un grupo de 12 ratas: 4 fueron alimentadas con 200g de alimento balanceado que incluía harina de soya combinada con 12g de chía. A otras 4 se les dio 15g de chía en 200ml de té, y las últimas 4 continuaron con su alimentación regular sin consumo de chía.

Estas dietas, fueron dadas a las ratas cada tercer día y se analizó su sangre; se midieron sus niveles de colesterol, glucosa, triglicéridos, lipoproteína de alta densidad (HDL), lipoproteína de baja densidad (LDL) y lípidos totales, para determinar si había cambios significativos.

Después de 20 días de experimentación, las ratas con alimentación regular presentaron una glucosa promedio de 247.53mg/dl, mientras que en las ratas que consumieron el alimento con harina de soya y chía (en forma de galleta), fue de 183.67mg/dl. En las que consumieron chía con té, su glucosa fue de 175.42mg/dl. Este fue el parámetro más bajo.

Además de la disminución de la glucosa, también encontraron un decremento en el colesterol en la sangre: 69.41mg/dl en las ratas que consumieron chía con té; 47.93mg/dl los que se alimentaron con la chía en galleta, y 81.90mg/dl las que no tuvieron un cambio en su dieta.

Martínez Márquez comprobó que los lípidos totales más elevados los presentaron las ratas que no consumieron chía (350.2mg/dl). En segundo lugar, las que comieron galleta con chía (276.4mg/dl) y finalmente las ratas que tomaron té y chía (268.9mg/dl).

Los dos colesteroles

El HDL, conocido como colesterol bueno, transporta los lípidos al hígado para que el exceso sea eliminado, ayudándonos en la prevención de enfermedades cardiovasculares, dislipidemias y aterosclerosis. Las ratas del grupo sin chía tuvieron un promedio de HDL de 80.2 mg/dl, seguido por las ratas que consumieron té con chía con 67.4 mg/dl y los especímenes que fueron administrados con galletas con chía tuvieron un HDL inferior, con 43.5 mg/dl.

El LDL transporta los lípidos (colesterol específicamente) del hígado a los tejidos. Si está elevado, existe mayor riesgo de tener enfermedad cardiovascular e infartos. En los tres grupos de ratas, las que no consumieron chía tuvieron los niveles más altos (13mg/dl), después el que tomó té con chía (8.1mg/dl) y, finalmente, el grupo que consumió las galletas con chía (4.6mg/dl).

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