¿Sabes cómo se procesan en nuestro organismo los edulcorantes no calóricos? ¿Hay alguna diferencia si son naturales o artificiales? 

Los alimentos dulces son parte esencial de nuestra dieta cotidiana. Debido a las características de la vida contemporánea o a necesidades específicas en la dieta por razones de salud, necesitamos tener una opción con una menor cantidad de calorías.

Tras décadas de investigación, se ha comprobado que los edulcorantes no calóricos no representan un riesgo para la salud y no alteran el metabolismo. Estas conclusiones se basan en la cantidad de edulcorantes que se puede consumir por día.

Aun así, muchas personas evitan utilizar los edulcorantes porque les preocupa que tengan consecuencias negativas a su salud. Por ello, es importante conocer qué pasa en nuestro organismo cuando los consumimos.

¿Cómo se metabolizan?

Cuando comemos azúcar de mesa, es decir, sacarosa, se metaboliza y se convierte en glucosa, que va directo a la sangre.

Mientras que el aspartame, por ejemplo, al estar compuesto por dos aminoácidos, se metaboliza en el intestino y sus productos de desecho se eliminan, como pasa durante el metabolismo de las proteínas.

Otro ejemplo es la stevia, que no se transforma en glucosa. Así que cuando consumimos este edulcorante no calórico, la concentración de glucosa en sangre no aumenta. Hay que aclarar que lo que consumimos de esta planta son los principios activos de sabor dulce conocidos como rebaudiósidos.

¿Provocan antojos?

En pruebas hechas en laboratorios de diversos países se llegó a la conclusión de que, tanto los dulces con azúcar común, como aquellos con stevia (rebaudiósidos) producen la misma sensación de satisfacción.

Si combinamos el uso de edulcorantes no calóricos con una dieta balanceada y actividad física diaria, podemos mejorar algunas condiciones como el sobrepeso o la obesidad.

¿Qué cantidad puedo comer?

Para los distintos edulcorantes no calóricos se ha establecido una Ingesta Diaria Admisible (IDA). Es decir, la cantidad que se puede consumir diario de un ingrediente o aditivo sin que haya un peligro para la salud.

Esta medida es establecida por el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JEFCA, por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el caso del aspartame, la IDA es de 40mg, mientras que el de la stevia es de 4mg por día por cada kilo de peso corporal, respectivamente.

Imagina una persona que pesa 65kg. Para que alcance el máximo permitido de cada uno de esos edulcorantes, debería consumir cerca de 97 sobres de edulcorante a base de aspartame por día, o 30 a base de stevia en un día.

Los sustitutos de azúcar sin calorías representan una alternativa cada vez más útil. La evidencia científica ha demostrado que estos edulcorantes no calóricos son seguros para el consumo de la población en general, incluyendo a los niños, por ello se encuentran aprobados por las diferentes legislaciones de los países y por el Codex Alimentarius de la OMS.

Los edulcorantes no calóricos, como el aspartame y la stevia, son seguros para nuestro consumo y pueden ser muy útiles porque no aportan calorías a nuestra dieta diaria.

Fuentes:

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