L. en N. Liliana Ortega

Consultora independiente

 

La orientación alimentaria para los diferentes grupos de edad, siempre está enfocada en seguir una dieta recomendable para influir positivamente en el estado de salud de los individuos. La dieta recomendable sabemos que debe ser completa, equilibrada, suficiente, variada e inocua.

Sin embargo, hay un solo periodo en la vida del ser humano en el que esta regla de oro no aplica, y es durante los primeros 6 meses de vida; tiempo en que al pequeño ser vivo le basta, para su crecimiento y desarrollo, un único alimento: la leche humana.

El organismo humano está perfectamente diseñado para cubrir con la gran demanda que significa abastecer de los insumos necesarios al recién nacido, para que pueda hacer frente al período de crecimiento acelerado más importante de la vida.

La preparación comienza desde el embarazo: con los cambios hormonales se van desarrollando las glándulas mamarias, además, el pezón y la areola crecen.

“La principal característica del crecimiento mamario en el embarazo es un gran aumento de conductos y alveolos por influencia de muchas hormonas. Al final del embarazo los lobulillos del sistema alveolar se han desarrollado al máximo y pueden producir pequeñas cantidades de calostro durante varios meses antes del parto … después de nacer el niño, hay un cambio espectacular en el patrón hormonal de la madre. Una caída súbita de los valores circulantes de estrógeno y progesterona, se acompaña de un aumento rápido de secreción de prolactina. Estos cambios y otros más, establecen el ambiente para el inicio formal de la lactancia”. (1)

Como se menciona anteriormente, la preparación de las mamas de la madre para la producción de la leche, no tiene que esperar los 9 meses de la gestación. De manera asombrosa, si los niños nacen prematuramente, el cuerpo de la mujer generará las reacciones fisiológicas necesarias para producirla, y siempre será leche con la composición nutrimental justa para el desarrollo y crecimiento de su hijo.

La leche materna tiene tres etapas diferentes: el calostro que será el alimento del recién nacido durante los primeros 2 a 4 días. Aproximadamente para el quinto día, la leche materna se modificará en composición y consistencia; ésta es la leche de transición. Posteriormente, cerca de los 21 días del recién nacido, hay un nuevo cambio y se comienza a generar la leche madura; esta será la que se produzca hasta que se deje de amamantar.

El calostro

El calostro comienza a formarse desde los últimos meses del embarazo de la madre. Ocasionalmente, puede llegar a presentarse ligeros escurrimientos del líquido por las mamas, antes de que nazca el bebé.

Así, después de meses de preparación, en el momento que nace el bebé, comienza la secreción del calostro. Este líquido amarillento y espeso, se produce en poca cantidad, sin embargo su composición nutrimental es sumamente rica. Contiene los nutrimentos necesarios para cubrir todas las demandas del recién nacido.

“El calostro es rico en proteínas, vitaminas solubles en grasa, minerales y anticuerpos que protegen al bebé de las enfermedades bacterianas y virales” (2).

Debido a la escasa producción de calostro y a su aspecto amarillento, muchas veces es desechado por las madres, considerando que es un alimento sucio para sus hijos. Pero, al hacer esto, se están perdiendo los grandes beneficios que ofrece este tipo de leche.

Recordemos que el neonato se ha gestado en un ambiente estéril; al nacer, se enfrenta a un medio ambiente desconocido para él, en el que hay bacterias, virus y agentes ambientales que pueden llegar a causarle daño a su salud. Por lo tanto, es necesario que vaya generando defensas para sobrevivir.

El calostro es una leche que contiene una importante concentración de células vivas, estos son los anticuerpos que el recién nacido requiere para enfrentar su nuevo espacio de supervivencia, ya que pasarán varios meses para que el niño desarrolle su propio sistema inmune.

“Algunos componentes de la leche materna (lipasa) tienen la propiedad de inactivar algunos parásitos, favorecer la flora intestinal (lactosa) y promover la absorción de calcio” (3).

La escasa producción de este tipo de leche, no representa ningún problema, ya que el estómago del bebé es muy pequeño y la cantidad de alimento que necesita, también lo es. Aun así, es importante aclarar que las primeras semanas de vida, se recomienda amamantar al bebé a libre demanda. Esto es, que se le dé leche materna cada que el bebé lo pida, o bien, aproximadamente cada dos o tres horas. De esta manera, sus necesidades estarán cubiertas.

Cuando los niños nacen prematuramente, su madre, asombrosamente, tiene la capacidad de producir mayor cantidad de calostro. En un equilibrio fisiológico perfecto, el cuerpo humano conoce las necesidades del ser al que le ha dado vida. Este calostro fortalecerá a los prematuros que requieren mayor protección.

Desde la primera hora de vida

Lo ideal es que el proceso de amamantamiento comience dentro de la primera hora después del nacimiento del bebé. Esto favorecerá la producción de leche materna, además de garantizar que el recién nacido está consumiendo el calostro y, con él, todos los beneficios que se han mencionado.

Para conseguir la síntesis constante de prolactina (la hormona encargada de la producción de leche) y la producción láctea, se requiere de la succión del bebé. “La succión libera oxitocina, esta causa la contracción de las  células musculares lisas que revisten los alvéolos y los conductos mamarios, lo que hace contraer a los conductos galactóforos y que la leche descienda a los senos cercanos al pezón o incluso sea eyectada a la mama (escape de leche). Las emociones pueden afectar a la producción de oxitocina, de modo que cuando la madre escucha llorar a su bebé, puede haber escape de leche” (4).

Por lo anterior se comprende la importancia de iniciar la lactancia durante la primera hora después del alumbramiento. Desafortunadamente, en la mayoría de los servicios de atención médica, este proceso no es una prioridad. Generalmente, separan al niño de su madre y, después de realizar las pruebas de rutina (apgar, tamiz neonatal, toma de peso, talla y limpieza general), llevan al niño a los cuneros. En muchas ocasiones el primer alimento del recién nacido es una fórmula láctea y hasta horas después lo llevan con su madre, esta práctica no es recomendable.

Cuando a la madre se le practica una cesárea, tiene contacto con su recién nacido hasta el siguiente día para alimentarlo y, claro que aún cuenta con producción de calostro, pero este es un alimento tan valioso, que se debería aprovechar al máximo desde la primera hora de vida del bebé.

Mitos en la lactancia

En torno a la lactancia hay muchos mitos, los más comunes son: la madre cree no producir suficiente leche o que su leche no es buena porque es muy delgada, en ambos casos, se cree que el niño no se desarrollará sanamente, etc. Sin embargo, esto no puede ser más erróneo. Salvo contados casos, cada madre producirá la cantidad de leche que necesita su hijo y en la calidad específica para cada tiempo de desarrollo.

El personal de Salud en las diferentes instancias de servicio debería capacitar a la madre primeriza sobre todo el proceso de lactancia, a fin de garantizar la producción y sostenimiento de la misma, con el objetivo de que no abandone esta labor.

Para las madres primerizas, amamantar puede ser una experiencia fuerte que las tome por sorpresa. Por ello, dentro de la información más importante con la que deberían contar, pordemos resaltar la siguiente:

  • La madre debe conocer el proceso que sufren sus mamas para la producción de la leche
  • Que cuando la leche de transición finalmente sustituya al calostro, su cuerpo experimentará sensaciones muy fuertes y escurrimientos de leche
  • La importancia de colocarse al bebé en la forma correcta para amamantar sabiendo que la succión le permitirá producir la leche necesaria
  • Que si el niño es alimentado con lactancia exclusiva los primeros 6 meses de vida, no requiere absolutamente nada más, ni siquiera agua. La leche humana contiene suficiente agua para cubrir sus necesidades
  • La madre debe conocer los múltiples beneficios que ofrece el calostro a su recién nacido
  • También es necesario que la madre se alimente sanamente y aumente 500kcal a su requerimiento, ya que la producción diaria de leche representa un gran gasto energético
  • También debe tener conocimiento sobre qué hacer cuando sus mamas se agrietan para evitar que la lactancia sea dolorosa

Los niños alimentados con leche materna, estrechan un vínculo muy importante con su madre, además de contar con agentes protectores que le permitirán presentar menor riesgo de enfermedades, menor frecuencia de alergias, así como a tener mayor posibilidad de mantener un peso óptimo desde pequeños.

 

Referencias y bibliografía:

(1) Nutrición y Dietoterapia. Mahan; Arlin. Interamericana, McGraw Hill.

(2) http://www.promocion.salud.gob.mx/cdn/?p=15753

(3) http://www.ss.pue.gob.mx/index.php/articulos-puebla-sana/item/227-lactancia-materna-y-alimentacion-complementaria

(4) Conocimientos actuales sobre nutrición. Bowman, B; Russell, R. Organización Panamericana de la Salud. Octava Edición . EUA, 2003.

ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/008/y5740s/y5740s10.pdf

http://www.promocion.salud.gob.mx/cdn/?p=15753

http://www.gob.mx/salud/en/acciones-y-programas/lactancia-materna-cnegsr-12034

http://www.ss.pue.gob.mx/index.php/articulos-puebla-sana/item/227-lactancia-materna-y-alimentacion-complementaria

http://www.ss.pue.gob.mx/index.php/articulos-puebla-sana/item/227-lactancia-materna-y-alimentacion-complementaria

http://salud.edomex.gob.mx/html/importancia_lactancia.htm

http://www.promocion.salud.gob.mx/cdn/?p=15753

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