Las bacterias resistentes a antibióticos son un peligro para nuestra salud. Pero hay algo que podemos hacer para ayudar a los antibióticos.

Auto recetarse puede parecer muy práctico, pero trae riesgos. Uno de ellos es que, si nos tomamos un antibiótico sin tener el conocimiento de que es el adecuado para el microorganismo que nos enfermó, en vez de derrotarlo, podríamos estar fortaleciéndolo.

Existen distintos antibióticos, la mayoría están diseñados para atacar microorganismos específicos. Hay otros, que se llaman de amplio espectro, que pueden combatir varios tipos de microbios.

¿Quién debe decidir qué antibiótico me conviene?

La decisión de qué antibiótico es mejor, debe ser tomada por un médico profesional que tenga conocimiento suficiente al respecto.

El principal problema con auto medicarse es que, si no se toma el antibiótico adecuado, las bacterias o microorganismos malignos podrían fortalecerse y ser más resistentes. Esto hará más difícil combatirlos.

Por ello, la Organización Mundial de la Salud está organizando campañas para tomar conciencia de la importancia de seguir las indicaciones del médico al tomar antibióticos. Las bacterias resistentes a estos pueden ser muy peligrosas.

Los antibióticos son nuestra mejor arma contra algunas enfermedades, el uso indebido de estos medicamentos puede provocar que se desarrollen enfermedades no tratables, que en el peor de los casos pueden derivar en la muerte.

Los antibióticos son medicamentos y, como tales, traen consecuencias sobre nuestro organismo. Si son utilizados correctamente, los efectos serán positivos, es decir, nos curarán una infección. Pero si son usados de manera incorrecta (sin prescripción médica, consumirlos en exceso, no completar el tratamiento como se indica, etc.), las consecuencias pueden dañar la salud.

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