El ambiente temprano de un niño en desarrollo puede reflejarse en su genoma mediante la epigenética. Las señales ambientales desencadenan cambios en las etiquetas epigenéticas que dan forma a la manera en que los genes se expresan. Estas etiquetas en el genoma se pueden realizar a través de una célula a medida que reemplazan el tejido corporal dañado. Cuando se producen tales cambios dentro de las células del huevo o esperma, se pueden transmitir a la siguiente generación. Por lo tanto, no nos limitamos a heredar nuestros genes, sino también sus modos de expresión.

Un estudio reciente publicado en Diabetes por Josep Jiménez Chillaron y sus colegas, añade más fuerza a este argumento. Basado en una investigación nueva que indica que el bajo peso al nacer está asociado con un mayor riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta, el equipo quería saber si estos riesgos de enfermedades pudieran transmitirse a las generaciones futuras.

Criaron ratones con bajo peso al nacer provocando hambre a las hembras preñadas durante la última semana de gestación. Los animales nacidos de esa generación, se aparearon y se compararon con la descendencia de cruzas normales. Los resultados experimentales indican que las madres embarazadas hambrientas “programan” bajo peso al nacer, pero no solo a sus crías, sino también a los de la siguiente generación.

Junto con esto, se encontró que los machos de las cruzas de primera generación eran intolerantes a la glucosa, lo cual se incrementaba con la edad. Todos los de la generación posterior desarrollaron dicha intolerancia en cuatro meses. Otros estudios han confirmado que la diabetes puede pasar a través de más de una generación por la línea materna, pero este es el primer estudio que muestra la herencia de la intolerancia a la glucosa por la línea masculina.

Exactamente cómo estos cambios se manifiestan en el nivel molecular aún no se ha aclarado por completo, aunque el equipo identificó un gen llamado Sur1, el cual podría estar relacionado con la intolerancia a la glucosa. Si bien los investigadores aún no han establecido la base epigenética de esta herencia, otros estudios analizan los cambios en las etiquetas epigenéticas que pudieran ser responsables. Este tipo de estudio no solo tiene importantes implicaciones médicas, sino que también iluminará el papel de la epigenética en la evolución.

Fuente: Epigenome.eu

 

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