L. en N. Griselda López Córdova

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición

“Salvador Zubirán”

La primera infancia, también conocida como los primeros 1,000 días de vida, es un periodo muy corto que abarca 270 días de gestación más los primeros 2 años de vida del ser humano.

Este periodo es muy dinámico y de suma importancia pues, durante este tiempo, el ser humano desarrolla sus estructuras y comienza la fase de crecimiento. Además, desarrolla aproximadamente el 40% de muchas capacidades (cognitivas, de lenguaje, así como destrezas sociales y emocionales) que serán determinantes en la vida adulta.

El mayor crecimiento posterior al nacimiento se ve reflejado en la dimensión del cerebro. Se considera que entre el 50 y el 75% de la energía consumida (a través de la leche materna y, posteriormente, de los alimentos), es requerida para permitir que el cerebro crezca y desarrolle las habilidades antes mencionadas. Por lo anterior, es muy importante asegurar que el infante obtenga diversos recursos que le permitan un sano crecimiento y una estimulación adecuada, como lo es una atmósfera de experiencias emocionales sanas, juegos recreativos, entre otras cosas.

A su vez, la alimentación jugará un rol fundamental para permitir dicho desarrollo, por lo que será indispensable asegurar una alimentación adecuada, es decir, que el menor obtenga una nutrición correcta de acuerdo con sus necesidades. Pero, ¿cómo debe ser esa alimentación?

La alimentación en los primeros 1,000 días de vida

Es necesario saber que la alimentación brindada en esta época determinará la salud nutricia futura del menor. Esto, a su vez significa que determinará, por un lado, el potencial físico e intelectual, y por otro, la morbi mortalidad del resto de su vida.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la alimentación durante este periodo se compone de dos fases:

  1. Lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida

La leche materna es un alimento producido por la madre que permite cubrir con todas las necesidades del menor, tales como su crecimiento y desarrollo, pero también en lo referente a la protección e inmunidad que el menor requiere de acuerdo con el medio en el que nace.

  1. Implementar en la alimentación el esquema de ablactación y continuar la lactancia materna tanto como la madre y el niño lo deseen

La alimentación debe ser paulatina, para poder identificar intolerancias y/o alergias alimentarias. Además, se recomienda que esta alimentación se apegue al esquema familiar, se desarrolle en un entorno agradable y sin presión para el menor.

Aunado a lo anterior, se deben considerar otros factores, referidos a la etapa prenatal, tal como garantizar que las mujeres gestantes tengan una alimentación óptima antes y durante el embarazo. Previo y posterior al embarazo, es importante que la mujer cubra sus necesidades o suplemente el hierro y ácido fólico en su alimentación diaria.

El papel del nutriólogo

Ahora bien, los profesionales de la salud, entre ellos los profesionales de la nutrición, tienen un rol importante en esta etapa, pues no solo participan exhortando a la población a seguir las bases de la alimentación generadas por la OMS, sino que también brindan educación en salud y orientación alimentaria para poder adaptar la alimentación a las capacidades de cada individuo. Por ello, es recomendable acudir en su apoyo para asegurar una alimentación óptima en la mujer gestante y en la primera infancia del menor.

Es evidenciado que una alimentación correcta puede evitar la muerte de los menores a causa de desnutrición y enfermedades asociadas, además de que tendrá efectos positivos en la salud del niño, que le permitirán alcanzar todo su potencial físico e intelectual, no solo en los primeros años, sino por el resto de su vida.

 

Referencias

 

  1. Berman Parks, I; Ortíz Ramírez, OE; Pineda Bahena, LG; Richheimer Wohlmuth, R. Los primeros mil días de vida. Una mirada rápida. An Med (Mex) 2016; 64(4): 333-318.
  2. González Hernández, N; López Robles, GA; Prado López LM. Importancia de la nutrición: primeros 1,000 días de vida. Acta Pediátrica Hondureña 2016 7(1): 597-607.
  3. Pantoja Ludueña, M. Los primeros 1000 días de la vida. Rev Soc Bol Ped 2015; 54 (2): 60 – 1.
  4. Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Uruguay. (s.f.). Lo que viven en sus primeros mil días es la base del resto de sus vidas.

 

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