L. en N. Liliana Ortega

Consultora

Crear una nueva vida a través de la madre, implica una gran demanda energética, que se mantiene una vez que el pequeño ser nació y hay que alimentarlo. El estado de salud con que la madre  concluya su embarazo, es fundamental para garantizar una lactancia óptima para el niño, sin afectar la salud de la mujer. Esto se puede lograr si, durante el embarazo, la mujer estuvo en revisión médica mensual y recibió orientación alimentaria y de salud en general.

En estas revisiones mensuales, se vigila la ganancia de peso, además de orientar a la mujer sobre la elección de una dieta saludable de acuerdo a sus recursos económicos, disponibilidad de alimentos y preferencias. Hay condiciones muy precisas que se deben considerar durante el embarazo para que la mujer llegue en las mejores condiciones a la lactancia:

  • Si la mujer comenzó su embarazo con bajo peso y ganó el incremento esperado para fortalecer sus reservas de calcio y de proteína.
  • Si la mujer embarazada es una adolescente que aún no ha concluido su crecimiento y desarrollo; la vigilancia médica en este caso es de suma importancia, pues las demandas nutricionales deben ser suficientes tanto para el crecimiento y desarrollo de la madre, como del bebé.
  • Si la mujer comenzó su embarazo con sobrepeso u obesidad. Esta condición no garantiza que la mujer se haya alimentado sanamente y cuente con buenas reservas de nutrimentos.

Recordemos que se recomienda a la madre dar pecho a sus hijos de manera exclusiva hasta los 6 meses de edad del bebé, y ya con la introducción de alimentos sólidos, hasta el año o los dos años. Estamos contemplando un tiempo muy amplio de grandes demandas nutricionales, y si la madre inicia con carencias nutrimentales este período, puede repercutir en su propio bienestar.

Es importante mencionar que, de acuerdo a la demanda de cada bebé, será la cantidad de leche que produzca la madre. Si la lactancia es de manera exclusiva, la mujer tendrá suficiente leche para alimentar de manera adecuada a su bebé. Por otro lado, si la lactancia se alterna con el consumo de fórmulas para bebés, la producción de leche será menor.

El cuerpo de la mamá responderá fisiológicamente con la producción de leche que cada niño requiera, aún a costa de usar las reservas propias de la madre. Entonces, para evitar la descalcificación, desnutrición o agotamiento y deterioro físico, es indispensable que la mujer se alimente correctamente durante la lactancia.

Recomendaciones

Las necesidades nutricionales durante la lactancia son más altas que durante el embarazo, por ello, se recomienda aumentar 500kcal diarias a la dieta, esto es aproximadamente, una comida más.

Esta comida, al igual que las demás, debe estar bien balanceada: con al menos un alimento de cada uno de los grupos (verduras y frutas; cereales, sus derivados y tubérculos; alimentos de origen animal o leguminosas).

Las necesidades de proteína aumentan en este periodo por la formación de leche, así que la mujer que amamanta debe asegurarse de incluir en su dieta pescado, pollo, carne roja magra, huevo, lácteos o bien combinar cereales integrales con leguminosas (frijol, lenteja, haba, garbanzo, soya, alubias, etc.).

El consumo de frutas frescas y verduras también es muy importante, ya que cubrirán necesidades de vitaminas y minerales indispensables, y aportarán suficiente fibra a la dieta. La fibra es un elemento crucial en este período, sobre todo los primeros meses, en que algunas madres llegan a presentar ocasionalmente estreñimiento y hemorroides después del parto; una dieta de fácil digestión, con suficientes verduras y frutas, favorecerá al tracto gastrointestinal.

Se recomienda consumir con moderación grasas animales (manteca, mantequilla, embutidos, crema, mayonesa) y azúcares refinados (refrescos, dulces, postres, pan de dulce, etc.). Las grasas vegetales como el aceite de oliva virgen, las oleaginosas (nuez, almendras, piñones, pistaches, cacahuates), así como el aguacate, son una buena opción, ya que aportan vitaminas y minerales.

Las necesidades de calcio, fósforo, hierro, zinc, yodo y vitamina C, se pueden cubrir  si en la medida de los posible, la dieta es variada. Estos nutrimentos los puedes encontrar en los siguientes alimentos:

NUTRIMENTO FUENTE
Calcio Leche, yogurt, queso, salmón, sardinas, charales, brócoli, espinacas, huauzontle, ajonjolí, almendras, tortilla de maíz nixtamalizada
Fósforo Avena en hojuelas, leche, yogurt, queso, huevo entero, yema de huevo, salmón, sardinas, atún, arroz, carne de res, pollo y cerdo, frijoles, chícharos, oleaginosas
Hierro El hierro en los alimentos de origen animal, se absorbe mucho más fácilmente. También son fuentes de hierro amaranto, frijol, huauzontle, espinaca, acelga, brócoli, quelite, calabacita, oleaginosas
Zinc Tejidos animales,huevo, cereales integrales, germen de trigo, levadura, oleaginosas
Yodo Productos del mar, leche, huevo, sal yodada
Vitamina C Chile poblano crudo, guayaba, pimiento, brócoli, coliflor, cítricos (naranja, mandarina, lima, limón), papaya, tejocote, piña, jitomate

La mujer que está dando pecho a su hijo también debe cuidar su consumo de agua, se recomienda entre 2 y 2.5 litros de agua a lo largo del día.

Por último, es necesario mencionar que la mujer en periodo de lactancia, necesita una red de apoyo importante a su alrededor, sobre todo las primeras semanas después del parto. El cuerpo de la madre ha experimentado un tremendo esfuerzo para el nacimiento de su bebé y requiere tiempo para recuperarse y para atender al recién nacido.

Referencias:

Bowman, Bárbara; Rusell, Robert. Conocimientos Actuales sobre Nutrición. 8ava. Edición. Organización Panamericana de la Salud. 2003

http://www.who.int/nutrition/topics/exclusive_breastfeeding/es/

http://www.promocion.salud.gob.mx/dgps/descargas1/programas/1-guia_orientacion_alimentaria.pdf

http://www.fao.org/docrep/013/am283s/am283s05.pdf

http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/lactancia

http://www.fao.org/docrep/006/w0073s/w0073s0a.htm

https://www.unicef.org/ecuador/Manual_lactancia_materna_web_1.pdf

Kauffer-Horwitz, A; Casanueva, E. Nutriología Médica. Editorial Médica Panamericana.

 

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