El aceite de oliva es un aliado contra la acumulación de colesterol y contra la infertilidad masculina.

Los niveles altos de colesterol pueden producir complicaciones en el aparato reproductor masculino. Esta situación podría revertirse con un mayor consumo de aceite de oliva. O mejor dicho, con una dieta en la que se reemplacen las grasas, por este tipo de aceite.

El doctor en medicina, Miguel Fornés, dirige una investigación para mostrar los efectos del aceite de oliva sobre la salud masculina. El especialista explicó que los beneficios fueron vistos a través de pruebas con conejos sometidos a dos tratamientos: uno con dietas grasas y otro con consumo de aceite de oliva. Esto se denomina “medicina traslacional”, mediante la cual intentan reproducirse patologías humanas en modelos desarrollados en animales.

La grasa afecta a los espermatozoides

A los conejos se les mezcla la grasa bovina (la misma grasa con la que a veces se elaboran empanadas de carne) con el alimento balanceado, para que el colesterol que los animales tienen en la sangre se eleve, ya que no están acostumbrados al consumo de grasa porque son vegetarianos. Así se dieron cuenta de que se producen trastornos en el espermatozoide y en el semen.

Los investigadores recurrieron también a estudios previos. En la década de los cuarenta, un análisis reveló que los europeos que vivían en el norte del continente tenían más probablidades de sufrir un accidente cardiovascular, que los que vivían en la zona mediterránea, debido a que estos últimos consumían más frutas, verduras, productos de mar y grasas casi exclusivamente provenientes del aceite de oliva.

Regresando a la normalidad

El equipo de investigación comenzó a reemplazar la grasa bovina por el aceite de oliva en los conejos y, del mismo modo que al producto anterior, lo mezclaron con el alimento balanceado. A partir de ahí se mejoraron los parámetros que se habían deteriorado con la dieta grasa. Uno de los resultados fue, por ejemplo, que el número de espermatozoides producidos se incrementó y se normalizó.

Los cambios en el sistema reproductor de los conejos se deben, según Fornés, a alteraciones en algunos mecanismos moleculares. En términos técnicos, hay una serie de proteínas que funcionan como sensores del nivel de colesterol intracelular, que está muy relacionado con el que circula en sangre.

Este último daña a todo el organismo, pero cada célula puede tomar o manejar la cantidad de colesterol gracias a esas proteínas y esto permite al organismo dejar de producir colesterol, o comenzar a producir si el nivel es bajo. Ese mecanismo de regulación se altera con las dietas grasas y se recupera con el consumo del aceite de oliva.

En la actualidad, la investigación está buscando cuál es el mecanismo que hace que ese proceso afecte a los espermatozoides, evitando que cumplan su función. Hasta ahora, los científicos han encontrado que, en algunas etapas de la producción de espermatozoides en el túbulo seminífero, (que se encuentra en los testículos), estos se alteran con el exceso de grasas y los altos niveles de colesterol, y se normalizan con el consumo de aceite de oliva.

También pretenden descubrir qué fracciones del aceite de oliva son las realmente eficientes, ya que es un producto complejo y, por lo tanto, tiene muchos componentes. Se estima que algunos de estos compuestos son los que producen mejores efectos. Lo que se recomienda es consumir aceite de oliva como reemplazo de algunos productos, como la manteca y el aceite de girasol, entre otros.

En cuanto a la fertilidad masculina, debido a que las pruebas se realizaron en conejos y no se han hecho tratamientos demasiado largos, no se ha medido qué niveles de grasa y durante cuánto tiempo podrían causar infertilidad y esto podría variar en el hombre.

Referencias:

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