Hablemos Claro

Diabetes, sobrepeso y obesidad infantil en México

Lic. Arturo Martínez
Federación Mexicana de Diabetes
Diabetes en niños y jóvenes

De los tipos de diabetes que se presentan en niños y jóvenes, la diabetes tipo 1 (D1) es la más común, por lo que anteriormente se le conocía como “diabetes infantil”. Sin embargo, en la actualidad se han detectado casos de personas de hasta 40 años de edad con D1.

La característica principal de esta enfermedad es que el páncreas ya no genera insulina, por lo que es necesario aplicarla de manera externa. El sistema inmunológico ataca a las células Beta, encargadas de producir la insulina, por lo que es una enfermedad inmunológica. De acuerdo a información del Atlas 2015 de la Federación Internacional de Diabetes, México ocupa el décimo lugar mundial con 13,500 casos.

El otro tipo de diabetes es la 2 (D2), en la cual el páncreas no genera la suficiente insulina o no es de la calidad que el cuerpo requiere, se puede tratar con medicamentos orales y/o aplicación de insulina. Desafortunadamente, no se tiene información fidedigna de la prevalencia de esta enfermedad en el sector de la población mencionado, ya que anteriormente solo se detectaba en adultos.

Los principales factores que intervienen en el desarrollo de la D2 son los antecedentes familiares, grupo étnico al que se pertenece, nivel socioeconómico, así como el sedentarismo, falta de actividad física o ejercicio, la mala alimentación o malos hábitos nutricionales, el estrés, el sobrepeso y la obesidad (SO). Otro factor de riesgo es haber tenido un peso mayo a 4 kilogramos al nacer y que la madre haya desarrollado diabetes gestacional.

Obesidad en niños y jóvenes

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo, el número de niños entre 0 y 5 años que padecen sobrepeso u obesidad pasó de 32 millones en 1990 a 42 millones en 2013. Se estima que si la tendencia continúa, el número de lactantes y niños pequeños con sobrepeso aumentará a 70 millones para 2025. México ocupa el lugar 6 en obesidad infantil con un 28% en niños y 29% en niñas.

Datos proporcionados por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2016, indican que en México, en la población de niños entre 5 y 11 años de edad, 3 de cada 10 padecen sobrepeso u obesidad (SO), esto significa una prevalencia combinada de 33.2%.

En la población de adolescentes, entre 12 y 19 años de edad, casi 4 de cada 10 presenta SO con prevalencia combinada del 36.3%. Los principales factores que intervienen en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad son la falta de actividad física y ejercicio, así como la mala alimentación.

¿Qué tenemos que hacer para prevenir y controlar estas enfermedades?

Primero que nada, es muy importante contar con información fidedigna, con evidencia científica y alejada de los mitos, que son muy comunes en este tipo de enfermedades, así como conocer las características de estas enfermedades, de cómo y porqué se presentan en nuestro organismo, para poder tomar decisiones correctas.

Desafortunadamente, estas dos enfermedades están muy relacionadas, sobre todo en la D2, y se combinan con el sobrepeso y la obesidad. La falta de control de la diabetes puede desencadenar problemas de vista, renales, de neuropatía y cardiacos.

Como la D1 es una enfermedad inmunológica no se puede prevenir; cuando ya se padece es necesario la aplicación de insulina y llevar una vida saludable, alimentarse adecuadamente, realizar actividad física y ejercicio, apegarse al tratamiento médico y tener una buena actitud.

En el caso de la D2, sí se puede prevenir y controlar, siempre y cuando se tomen acciones como tener una alimentación adecuada, realizar actividad física y ejercicio, apegarse al tratamiento médico y tener una buena actitud. El SO puede derivar en D2 si no se tiene el control adecuado.

Para la prevención en D2 y el control de la D1 y D2, es muy importante el apoyo de la familia, ya que al niño o joven se le tiene que enseñar cómo manejar su enfermedad, para que posteriormente él tenga autocontrol.

Si se lleva un buen control de la glucosa en el organismo, se puede lograr una vida saludable y sin complicaciones.

Para la prevención y el control del SO, es muy importante tomar en cuenta los factores que pueden desencadenarlo, como la mala alimentación (tanto en cantidad como en calidad) e insistimos en la falta de actividad física y ejercicio, y el sedentarismo. Se deben adquirir mejores hábitos como incluir alimentos y bebidas con menos contenidos de calorías, seleccionar cuidadosamente los alimentos y las cantidades a consumir de acuerdo a la edad, es decir, cuidar el tamaño de las porciones, hacer actividad física moderada cuando menos 30 minutos al día, sin dejar pasar dos días sin hacerla.

La actividad física y el ejercicio son esenciales, y van de la mano con la alimentación adecuada. Es muy importante tomar estos dos hábitos en conjunto para lograr un balance de energía y un estilo de vida saludable.

Fuentes: